Lunes, 05 de noviembre de 2007
EL SINDROME DEL EDIFICIO ENFERMO

?Dif?ciles barrancos de escaleras,
calladas cataratas de ascensores,
?qu? impresi?n de vac?o!,
ocupaban el puesto de mis flores,
los aires de mis aires y mi r?o.?
Miguel Hern?ndez.

UNA MALA CALIDAD DEL AIRE INTERIOR

La asociaci?n entre la ocupaci?n de un edificio como lugar de trabajo o como vivienda y la aparici?n, en ciertos casos, de s?ntomas que pueden llegar a definir una enfermedad, es un hecho sobre el cual existen hoy en d?a pocas dudas. La causa principal suele ser la contaminaci?n de diversa ?ndole existente en el interior del edificio, expresada como una ?mala calidad de aire interior?. Sin embargo, no deben descartarse nunca a priori aspectos ergon?micos relacionados con la iluminaci?n, ruido, condiciones termohigrom?tricas. En ambientes laborales tambi?n debe tenerse en cuenta la existencia de factores psicosociales asociados al trabajo (problemas de organizaci?n, horarios, estr?s, falta de comunicaci?n, dificultades en las relaciones interpersonales, etc.) y su posible contribuci?n a la aparici?n del problema.

Los efectos adversos derivados de una mala calidad del aire en los ambientes cerrados son un problema que afecta a toda la comunidad, ya que est? demostrado que el hombre urbano pasa entre el 80 y el 90% de su tiempo en ambientes cerrados, contaminados en mayor o menor grado. Esta problem?tica se ha visto potenciada en el dise?o de edificios m?s herm?ticos y con un mayor grado de recirculaci?n del aire con objeto de asegurar un ahorro energ?tico, admiti?ndose que aquellos ambientes que no disponen de ventilaci?n natural pueden ser ?reas de exposici?n a contaminantes. Entre ellos se encuentran oficinas, edificios p?blicos, escuelas, guarder?as, edificios comerciales e, incluso, residencias particulares. No se conoce con exactitud la magnitud de los da?os que pueden representar para la salud, ya que los niveles de contaminantes que se han determinado suelen estar muy por debajo de los respectivos l?mites permisibles de exposici?n para ambientes industriales.

La calidad del aire en el interior de un edificio es funci?n de una serie de variables que incluyen la calidad del aire exterior, el dise?o del sistema de ventilaci?n, climatizaci?n del aire, las condiciones en que este sistema trabaje y se revisa, la compartimentaci?n del edificio y la presencia de fuentes contaminantes interiores y su magnitud. Entre estas ?ltimas cabe citar: las diferentes actividades que se realizan, el mobiliario, los materiales de construcci?n, los recubrimientos de superficies y los tratamientos del aire. Las situaciones de riesgo m?s frecuente para sus ocupantes son la exposici?n a sustancias t?xicas, irritantes o radioactivas y la inducci?n de afecciones y alergias. Por otra parte las quejas m?s generalizadas se derivan de condiciones termohigrom?tricas no confortables y olores molestos.

Los s?ntomas m?s caracter?sticos asociados al S?ndrome del Edificio Enfermo son los siguientes: Escozor o enrojecimiento de los ojos, lagrimeo, congesti?n nasal, picor nasal, estornudos, sequedad de garganta, ronquera, tos seca, sensaci?n de ahogo, eritemas, sequedad cut?nea, prurito generalizado o localizado, dolor de cabeza, somnolencia, dificultad para concentrarse, irritabilidad, n?useas, mareos...

La sintomatolog?a presentada por los afectados no suele ser severa y, al no ocasionar un exceso de bajas por enfermedad, se tiende a menudo a minimizar los efectos que, sin embargo, se traducen en una sensaci?n general de disconfort. En la pr?ctica estos efectos son capaces de alterar la salud del trabajador, pudiendo aumentar y potenciar situaciones de estr?s y por tanto influir en el rendimiento laboral. Cuando los s?ntomas llegan a afectar a m?s del 20% de los ocupantes de un edificio, se habla del S?ndrome del Edificio Enfermo.

La Organizaci?n Mundial de la Salud (OMS) diferencia entre dos tipos de edificio enfermo. Los edificios temporalmente enfermos, entre los que se incluyen edificios nuevos o de reciente remodelaci?n donde los s?ntomas disminuyen y desaparecen con el tiempo, aproximadamente medio a?o, y los edificios permanentemente enfermos donde los s?ntomas persisten, a menudo durante a?os, a pesar de haberse tomados medidas para solucionar las deficiencias. No en vano dijo el poeta: ?Campanas que suenan mal / no hay que fundirlas de nuevo / hay que no hacerlas sonar?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Se ama la libertad como se ama y se necesita el aire, el pan y el amor.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 18:58
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