Mi?rcoles, 28 de noviembre de 2007
RAMON GOMEZ DE LA SERNA
(1888-1963)

?El disparate es la forma m?s sincera,
pues, de la literatura.?
Ram?n G?mez de la Serna.


LA VOZ DE LA GREGUER?A

Ram?n G?mez de la Serna, representa y resume en su obra toda una ?poca, porque ?l, como los grandes escritores espa?oles, no tuvo medida y era torrencial.

G?mez de la Serna rompe todas las amarras con las generaciones anteriores hasta constituir por s? mismo, en certera frase de Melchor Fern?ndez Almagro, una ?generaci?n unipersonal?. Y es que Ram?n ?como acostumbraba llam?rsele- llena por s? solo un vac?o en nuestra prosa: el que corresponde en las otras literaturas europeas a un periodo de inquietos hallazgos, de funambulismos y diversiones est?ticas, de b?squedas paralelas a las innovaciones pl?sticas. Mucho se ha escrito sobre las greguer?as como g?nero literario y muchas definiciones se han dado de ella pero ninguna plenamente satisfactoria. Quiz? se la haya definido mejor al decir lo que no es, que lo que es. As?, cuando Juan Chab?s nos las define negativamente en la forma siguiente: ?La greguer?a no es el aforismo, ni el kaikai, ni el epigrama, ni la imagen, ni la met?fora... y es todo eso justamente?, nos hacemos una idea m?s clara de la que el mismo Ram?n consigui? al defin?rnosla:?La greguer?a, para m?, es la flor de todo, lo que queda, lo que vive, lo que surge entre el descreimiento, la acidez y la corrosi?n, lo que lo resiste todo?.

Ram?n G?mez de la Serna nace en Madrid el 3 de julio de 1888. A los 16 a?os escribi? su primera obra, Entrando en juego. Comenz? la carrera de Leyes en Madrid y la termin? en Oviedo en 1918. Colabor? en la revista literaria Prometeo, fundada por su padre, a cuya direcci?n accedi? en 1908. En 1914 fund? la tertulia del Caf? de Pombo, inmortalizada art?sticamente por el pintor Jos? Guti?rrez Solana, que se convertir?a en el centro de reuni?n intelectual y literaria. En 1917 public? las Greguer?as, obra que le consagr? como uno de los escritores m?s conocidos de las letras espa?olas.

En 1931 G?mez de la Serna viaj? a Argentina y all? se cas? con Luisa Safovich. En 1932 regres? a Espa?a, pero poco despu?s, al empezar la guerra civil, abandon? definitivamente Madrid para instalarse en Buenos Aires donde muri? el 12 de enero de 1963. En 1962 el Parlamento argentino le concedi? una pensi?n vitalicia, y la Fundaci?n March, el premio literario Madrid. Se le ha concedido post mortem la medalla de oro de Madrid (1963).

En 1931 escribi? Ismos, dedicado al arte nuevo, que hab?a estado precedido por Ramonismo (1927), en el que ofrece su visi?n de la literatura. De sus novelas, rebosantes en hallazgos, a un paso de la futura literatura del absurdo, pero carentes de profundidad, sembradas de intuiciones geniales, que no lleg? a explotar lo debido, de an?cdotas localizadas en los escenarios internacionales o en un Madrid de estilizado casticismo, destacaremos Gran Hotel (1922), El novelista (1923), El torero Caracho (1926), El caballero de hongo gris (1928), La Nardo (1930), etc.. Notables son asimismo sus originales biograf?as de Goya, El Greco y Azor?n, sus Retratos contempor?neos y las p?ginas de car?cter autobiogr?ficos de Automoribundia, legado personal y pat?tico de sus ?ltimos a?os.

Contaba Ram?n que su elecci?n del vocablo greguer?a sucedi? al de esperpento, pues el pens? primero denominar a sus greguer?as de ese modo. Y as? lo hubiese hecho de no tropezarse con la elecci?n que hac?a al mismo tiempo que ?l Valle-Incl?n.

El imperativo vital de su miedo llev? a Ram?n a esperpentizar su greguer?a y a esperpentizarse en greguer?as a s? mismo. Todav?a en la ?poca anterior a su voluntario e involuntario destierro de Espa?a, mir?ndolo ahora desde la perspectiva ?ltima de su ?automoribundeante? agon?a de desterrado espiritual, encontramos esa honda ra?z de su miedo como determinante, casi exclusiva, de sus m?s greguerizantes decisiones, aparentemente disparatadas: subirse en un trapecio en el circo, en Madrid para dar una conferencia, o en Par?s, tambi?n en el circo, encima de un elefante. Lo m?s terrible ?contaba Ram?n- era que cuando estaba arriba sent?a algo tremendo e inesperado, y es que no encontraba por ning?n lado la cabeza del elefante, ?yo cre? que hab?a perdido la cabeza ?la m?a- y lo que hab?a perdido era la cabeza del elefante?.

Ram?n es el primer escritor espa?ol que, siguiendo la lecci?n de Goya, se decide llamar al disparate por su nombre. Disparates clar?simos: puntuales y conocidos. Y, sin embargo, aunque Ram?n nos ofrezca en su estupendo libro de los Disparates (1921) la primera y ?nica ?Teor?a del disparate? que tenemos en castellano, esta teor?a de Ram?n, con ser disparatada, en efecto, estupendamente disparatada, no alcanza a definir y plantear en todas sus dimensiones posibles la magnitud humana y divina del disparate como expresi?n viva extremada, como forma po?tica del pensamiento.

Estos formidables Disparates de Ram?n son brev?sima parte, aunque admirable, de ese enorme riqueza disparatada, de poes?a entera y verdadera, la m?s prodigiosa riqueza del pensamiento disparatado, que hoy haya prodigado, disparatadamente, escritor alguno en el mundo. Y aunque, en definitiva, lo disparatado de toda la obra de Ram?n es siempre greguer?a, no quisiera dejar de recordar con sus palabras, por el significado excepcional e insustituible de su texto, esta afirmaci?n insuperable de su ?Teor?a del disparate?: ?Realmente todas nuestras credulidades, nuestras deducciones y nuestras altiveces son disparates?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias

Tags: RAMON, GOMEZ, SERNA, FRANCISCO, ARIAS, SOLIS

Publicado por Franciscoariassolis @ 19:10
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