Jueves, 29 de noviembre de 2007
FRANZ PETER SCHUBERT
(1797-1828)

?Hay poes?as que tienen m?sica propia.?
Jos? Bergam?n.

LA VOZ POETICA DE LA MUSICA

El lied fue el reino por excelencia de Schubert, porque era un g?nero de m?sica ?ntimo, que conven?a a su temperamento esencialmente l?rico. Schubert adoraba a los poetas y la poes?a; el mismo no era otra cosa que un poeta que se expresaba con notas. Con justicia lo defini? Listz ?como el m?sico m?s poeta que jam?s ha existido?.

Franz Peter Schubert naci? en Liechtenthal (Austria), el 31 de enero de 1797 en el modest?simo hogar de un pobre maestro de escuela. Duod?cimo hijo de los catorce que tuvo su padre con su primera mujer (cinco m?s con la segunda). A pesar de ello, Franz recibi? una discreta educaci?n musical. Su padre le inici? en la m?sica, para la cual demostr? excepcionales aptitudes. Estudia canto, ?rgano y viol?n. Cantor y pensionista del colegio municipal se familiariza con las obras de Haydn y Mozart. A los trece a?os, Schubert ya hab?a compuesto diversas obras. Estudia varios a?os con Salieri y se entusiasma con la m?sica de Gl?ck. Compone su primera ?pera: El pabell?n del diablo (1813). Se enamora de Teresa Grob, pero no puede casarse con ella por falta de medios econ?micos. Su vida est? jalonada por las frustraciones. No consigue que le den una vacante de director musical en Leibach, a pesar de la recomendaci?n de Salieri. Goethe trata con desd?n los lieder que Schubert compone con sus textos.

Ejerce como maestro en W?hring para sobrevivir a su penuria econ?mica. Marcha a Zseliz, en Hungr?a (1818), contratado como profesor privado de m?sica de las hijas del conde Joham Esterh?zy. Karoline, la joven condesita, despert? en Schubert una intensa pasi?n, que, por respeto y timidez, mantuvo en secreto, sumi?ndole en constante melancol?a. Esto le hizo regresar de nuevo a Viena. Intenta la conquista de Viena frecuentando la alta sociedad y estrena la ?pera Los Gemelos sin ?xito. Otra ?pera, Alfonso y Estrella (1822) es rechazada en Viena y Berl?n y no se llega a estrenar en vida del autor. A partir de 1827 se agudizan la soledad y la angustia interior de Schubert, obsesionado con la muerte. Compone la Sinfon?a en do mayor (1828), que es rechazada por la Sociedad de Amigos de la M?sica, hasta que, descubierta por Schumann y dirigida por Mendelssohn, se interpreta once a?os despu?s de su muerte. Consigue su primer ?xito dirigiendo un concierto con obras suyas en el primer aniversario de la muerte de Beethoven, pero unos meses despu?s contrae un tifus abdominal que termina con su escasa salud, muy minada ya por la incurable enfermedad ven?rea contra?da en Hungr?a a?os antes. En las postreras horas de su terrible agon?a, cuando su cuerpo joven luchaba desesperadamente con la muerte, dijo con apagada voz: ??No, no; Beethoven no est? aqu?!? La imagen de aquel genio que desde la ni?ez hab?a admirado no le abandonaba. Franz Peter Schubert muri? el 19 de noviembre de 1828, en casa de su hermano Ferdinand, en los alrededores de Viena. En 1888, sus restos, exhumados del cementerio Wh?ring, fueron trasladados a la necr?polis Central de Viena, donde descansan al lado de su idolatrado Beethoven.

Sus obras eran explotadas por los editores con espl?ndido rendimiento, del cual el m?sico, percib?a una parte ?nfima, si bien es cierto que sus necesidades eran muy modestas: un lecho para dormir, papel, pluma y tinta y una botella de vino. Lo dem?s no ten?a importancia. Apenas terminaba una canci?n creaba otra. Y como la m?sica le enloquec?a, cada semana una o dos docenas de lieder se hallaban a disposici?n de su editor o de sus amigos.

El legado de Franz Peter Schubert asombra por lo cuantioso y se impone por su incalculable valor. ?Schubert -dijo acertadamente Riemann- es el verdadero creador de la canci?n moderna. Su importancia en la historia de la m?sica iguala a la de Goethe como poeta l?rico en la historia de la literatura?. Cultiv? con igual maestr?a todos los g?neros musicales y cre? en incesante renovaci?n, formas, sobresaliendo en las parciales, como son los acompa?amientos pian?sticos del lied cuya exaltaci?n personifica como nadie. Maestro por excelencia del g?nero, Schubert har? del lied medio universal de expresi?n: contemplativo, sentimental, descriptivo- realista, tr?gico, heroico, popular... y lit?rgico.

Adem?s del intenso culto a la creaci?n ?ntima, la perdurabilidad del arte schubertiano se apoya en la permanencia dentro del repertorio orquestal de Rosamunda y de las tres sinfon?as: Tr?gica, Incompleta y Sinfon?a en do mayor. Asimismo en frecuentes audiciones de obras de c?mara y de piezas pian?sticas, complet?ndose con la popularidad alcanzada por el Ave Mar?a, La Serenata (obra p?stuma) y la Marcha militar.

La m?sica y la poes?a eran sus alas y con ellas lograba evadirse de las penas y miserias de la vida, que para ?l no fue ciertamente f?cil, y alcanzar el reino de los sue?os, donde todas sus fantas?as se convert?an en maravillosas realidades. Y como dijo Robert Schumann : ?El tiempo, que tan innumerables bellezas ha creado, no volver? a producir un Schubert?.

Francisco Arias Solis
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Mi guerra es no ir a la guerra.

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Gracias.

Tags: SCHUBERT, FRANCISCO, ARIAS, SOLIS

Publicado por Franciscoariassolis @ 6:00
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