Viernes, 28 de diciembre de 2007
ANTONIO ALCALA GALIANO
(1789-1865)

?Y peregrino por la tierra extra?a
siempre esperaba el d?a
en que, pisando el suelo de mi Espa?a,
feliz me llamar?a.?
Antonio Alcal? Galiano.

LA VOZ DEL ORADOR ROMANTICO

Alcal? Galiano fue un rom?ntico, lo fue en su vida entera. Escritor neocl?sico como toda la primera generaci?n rom?ntica espa?ola, en 1834, se atreve a proclamar lo que verdaderamente era, en el pr?logo a El moro exp?sito, de su amigo y compa?ero el Duque de Rivas. Fue el orador rom?ntico, g?nero que sin ?l hubiera quedado manco. Y fue el historiador desde dentro, el primer hombre que en Espa?a hizo historia pol?tica general partiendo de sus propias acciones y pasiones.

Antonio Alcal? Galiano nace el 22 de julio de 1789 en C?diz, que era una ciudad abierta al comercio de mercanc?as e ideas y la de m?s alto nivel de vida de Espa?a. Hijo de una familia ilustre fue precoz en todo: en el gusto por las letras, en el amor, casado en secreto a los diecinueve a?os; en el conocimiento del extranjero, en el manejo de las lenguas inglesa y francesa, en la pol?tica, en el riesgo y el atractivo de la conspiraci?n; tambi?n en los desenga?os, amarguras y reveses.

Fue un apasionado defensor de la independencia nacional frente a la invasi?n napole?nica y un entusiasta colaborador de la empresa de las Cortes de C?diz. Alcal? Galiano, en rigor, asisti? al nacimiento de la pol?tica, en el sentido moderno de la expresi?n, en Espa?a. Pol?tico imaginativo, fue hombre de ideas y de palabras, hombre de gesto literario y de facundia andaluza, conocedor del poder y la magia de la palabra; liberal, exaltado. Fue Alcal? Galiano, orador en C?diz en la ?poca constituyente; orador tumultuoso y apasionado. Fue el ret?rico por excelencia, el hombre que hac?a vibrar y estremecerse a los hombres y mujeres apasionados de la era rom?ntica. Fue tambi?n conspirador, hombre de sociedades patri?ticas a la luz del d?a o a la luz incierta de los caf?s pol?ticos, de sociedades secretas, nacidas como hongos cuando falt? la libertad de discusi?n.

La culminaci?n de Alcal? Galiano se puede situar en 1819 y 1820, en la preparaci?n de la sublevaci?n de Las Cabezas de San Juan para restablecer la Constituci?n y la libertad pol?tica. El terror absolutista de 1823, nunca igualado hasta entonces en Espa?a, trajo dos condenas de muerte sobre Alcal? Galiano. Entonces, como tanta veces en la historia de Espa?a, muchos espa?oles, para salvar la libertad o la vida, tienen que emprender el camino del extranjero. Alcal? Galiano, con la mayor?a de los emigrados de 1823, se dirigi? a Inglaterra. All? estuvo ?en olvido y en pobreza?, hasta que fundada la Universidad de Londres, en 1828, fue el primer titular de su c?tedra de Lengua y Literatura Espa?ola.

El escritor gaditano escrib?a regularmente en las revistas Madrid, El Laberinto y El Piloto y en los peri?dicos gaditanos El Imparcial, El Redactor General y La Tertulia Patri?tica de C?diz. Public? una importante carta, durante su exilio en el Times donde afirmaba que la mayor?a del pueblo espa?ol deseaba una constituci?n liberal. Entre sus obras destacan, El esp?ritu de las revoluciones modernas, Recuerdos de un anciano y sus Memorias.

Alcal? Galiano ha dejado sus mejores p?ginas a los recuerdos del C?diz juvenil, del Madrid ilusionado y rebelde y a los de aquel barrio londinense de Somers Town, casi colonizado por los liberales emigrados, donde un sereno daba la hora en espa?ol y donde hab?a un ?rbol escu?lido, al que los emigrados llamaban, apasionadamente, el ??rbol de Guernica?.

En 1830, Alcal? Galiano pasa a Francia, pero no pudo volver a Espa?a hasta 1834, despu?s de once a?os de destierro. A partir de su regreso, se produce una crisis en su actitud pol?tica. Poco a poco se va acercando a los moderados. Alcal? Galiano ocupa transitoriamente puestos de importancia, incluso el ministerio de Marina; es representante de Espa?a en Tur?n y en Lisboa; cuando se ve despojado de sus cargos acepta la direcci?n del famoso Colegio de San Felipe Neri, en su C?diz natal. No puede apartarse del mundo pol?tico para el que ha nacido, pero su insatisfacci?n es grande: ?Los gobiernos -escribe- son cosa imperfect?sima en todas ?pocas y naciones y lo son m?s ahora que en otro tiempo alguno?.

El final de su vida hab?a de confirmarlo. Ministro de Fomento en el gabinete de Narv?ez, en el Consejo de Ministros, celebrado el 11 de abril de 1865, mantuvo una violenta discusi?n con Gonz?lez Bravo, ministro de Gobernaci?n, a quien Alcal? Galiano reproch? vivamente la intervenci?n de la fuerza armada en la noche de San Daniel, en la que hubo unos cuantos de estudiantes muertos, y un par de centenares de estudiantes heridos. Un ataque cerebral deja fulminado a Alcal? Galiano, que muere pocas horas despu?s. El viejo docea?ista, el orador del romanticismo, a pesar de sus concesiones, mor?a reclamando la libertades p?blicas y los derechos fundamentales.

La melancol?a acompa?? frecuentemente a este orador rom?ntico que, al regreso de su largo destierro, clamaba: ?Cuando vagaba, de trabajos lleno, / del patrio suelo ausente, / un porvenir dichoso all? en su seno / me pintaba la mente?.

Francisco Arias Solis
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No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.

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Gracias.

Tags: ANTONIO, ALCALA, GALIANO, FRANCISCO, ARIAS, SOLIS

Publicado por Franciscoariassolis @ 7:24
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