Viernes, 04 de enero de 2008
FRANCISCO DE ALDANA
(1537-1578)

??Oh, grandes; oh, riqu?simas conquistas
de las Indias de Dios, de aquel gran mundo
tan escondido a las mundanas vistas.?
Francisco de Aldana.

LA VOZ DEL DIVINO MISTICO

La Ep?stola de Francisco de Aldana para Arias Montano, que precede en el tiempo a aquellas otras dos famosas del poeta sevillano Andr?s Fern?ndez de Andrada conocida por Ep?stola moral a Fabio, y de Quevedo al Conde-Duque de Olivares, tiene sobre estas la superioridad, la doble verificaci?n po?tica de su motivaci?n afirmativa: pues busca el poeta -llamado, por eso de sus contempor?neos el Divino- no solamente el consuelo en la soledad y apartamiento del mundo, sino en el empe?o de adentrarse en s?, por esa soledad y desasimiento del mundanal ruido para hacerse silencio acogedor, en el encuentro de su propia vanidad o vac?o interno, con la m?sica divina de los cielos.

Aldana que abri? el camino a nuestros m?sticos, huye del mundo no tanto por el desenga?o de su derrota en ?l como, por el contrario, de la vanidad de sus victorias, y desilusionados de ellas, se lanza con el mismo esp?ritu aventurero de nuevas conquistas a buscar otro mundo imperecedero. En esto coincide con San Juan y Santa Teresa. Pero lo que le diferencia de ellos es que, al entregarse a esta nueva empresa de su voluntad conquistadora, no encuentra bastante rendida su propia voluntad a la necesaria involuntariedad de tal entrega. Dudamos, ante las maravillosas afirmaciones de su admirable Ep?stola, si el poeta no volver? a sentir hast?o o desenga?o de lo divino como lo hab?a sentido de lo humano. ?Es un m?stico ?dice Luis Cernuda ? al que sin irreverencia llamar?amos no profesional?.

Francisco de Aldana naci? en Valencia de Alc?ntara en 1537. Pas? su juventud en Italia entregado al estudio de las lenguas y escritores cl?sicos. Residi? en la corte de los M?dicis en Florencia, donde concluy? su formaci?n. Es uno de los mejores poetas petrarquistas de Espa?a. Escribi? composiciones amorosas, patri?ticas y religiosas, entre las que destacan las Octavas dirigidas al Rey Don Felipe, Nuestro Se?or y, especialmente, la Ep?stola a Arias Montano sobre la contemplaci?n de Dios y los requisitos della , que es una autobiograf?a espiritual , donde el amor est? contemplado desde el punto de vista de la contemplaci?n. Cultiv? particularmente el soneto y la canci?n. Su obra fue recogida p?stumamente por su hermano Cosme y publicada en Mil?n (1589) y Madrid (1591-1593). Aldana se consagr? a la vida militar, que no tard? en detestar ansiando la vida contemplativa, pero se pas? la vida empe?ado en luchas imperiales, San Quint?n, Flandes y Alcazaquivir. El 4 de agosto de 1578, Francisco de Aldana no muri? como un santo, al lado del Rey Don Sebasti?n de Portugal, en la batalla de Alcazaquivir, donde le mandara Felipe II. Muri? como un h?roe, como un hombre que sabe, que espera que va a morir, y estoica, resignadamente, acepta la muerte.

Escrib?a Francisco de Aldana su Ep?stola para Arias Montano a finales del siglo XVI ?1577- fech?ndola en Madrid. ?Nuestro Se?or en ti su gracia siembre / para coger la gloria que promete. / De Madrid a los siete de setiembre, / Mil y quinientos y setenta y siete?.

No eran, con esa fecha, amargas desilusiones de derrota las que dictaron al glorioso militar espa?ol su nobil?simas y generosas, sus veraces palabras desenga?adas. Y al dirigirlas a quien fueron dirigidas (?a ti, que eres de m? lo que m?s vale?, le dice el poeta al admirable Arias Montano), no expresa tampoco, sino ese mismo deseo de precisar en su conciencia la raz?n y pasi?n de su mundano desenga?o. Pues desenga?ado de victorias, se confiesa Aldana a s? mismo, dici?ndose ?desvalido y solo?, como hombre ?expuesto al duro hado?; y ?al rigor descort?s? del viento, como ?hoja marchita? . ?Yo soy hombre desvalido y solo , / expuesto al duro hado, cual marchita / hoja al rigor del descort?s Eolo?.

Y tras ese singular comienzo nos confiesa su decisi?n de ir a perderse del todo, para poderse encontrar del todo, en ese hombre adentro, en ese ensimismamiento interior. Nadie mejor que Aldana nos ha definido, ese hombre interior que vuelto a s?, y contra s?, se hace o rehace deshaci?ndose de s? mismo: ?que en el aire com?n vivo y respiro / sin haber hecho m?s que andar haciendo / yo mismo a m?, cruel, doblado tiro?.

Piensa el poeta torcer la rueda de su afortunado vivir, no andarse ya con m?s rodeos y caminar derecho. ?Pienso torcer de la com?n carrera / que sigue el vulgo y caminar derecho / jornada de mi patria verdadera?. La patria verdadera, para ?ste, tan extraordinario poeta, aut?ntico espa?ol, no es tierra ni cielo de este mundo, sino muy otra cosa.

Mundo de reflejo, eco divino, da aquel otro, tan escondido al propio contemplar mundano. Para no perder esta ventura a que nos llev? la aventura del hombre interior, de la conquista de ese reino ?de esas Indias de Dios?, en el hombre, la aventura del hombre adentro. Pues en ?alg?n sitio y solitario nido? buscar? refugio para empezar a ser otro. ?Y como si no hubiera ac? nacido / estarme all?, cual eco, replicando / al dulce son de Dios del alma o?do?.

Este solo verso final, por su dicci?n y pensamiento, bastar?a para justificar el sobrenombre de divino dado a Aldana por sus contempor?neos.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs

Paz, queramos paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias

Tags: FRANCISCO, ALDANA, ARIAS, SOLIS

Publicado por Franciscoariassolis @ 19:30
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