Mi?rcoles, 16 de enero de 2008
LA MODA

?Todos quieren repicar
y andar en la procesi?n.
Y todos farolear
cuando llega la ocasi?n.?
Jos? Bergam?n.

HAY GRUPOS DEDICADOS INTEGRAMENTE A LA INTRIGA

En Espa?a la moda tiene un papel excesivo. Y hay que agregar -y esto es esencial- que la moda hoy casi nunca es ?desinteresada?, es decir, no es mera moda: lo econ?mico est? detr?s de ella, sobre todo en arte, pero tambi?n en las dem?s formas de la cultura. Intereses de marchantes, editores, agentes literarios o art?sticos, salas de espect?culos, etc., entran en juego con tan gran volumen y potencia econ?mica, que alteran lo que podr?amos llamar las ?condiciones iniciales? de la competencia e influyen en la estimaci?n y en la difusi?n.

Pero, a ?ltima hora, los intereses y su juego suelen ser p?blicos, pueden ser observados, se pueden hacer f?cilmente ciertos descuentos, tienen que contar con la aceptaci?n de los compradores o espectadores, y todo ello restablece -aunque sea precariamente- el equilibrio, o al menos muestra d?nde est? la ra?z del desequilibrio.

Hay un fen?meno mucho m?s grave: la existencia de grupos -predominantemente pol?ticos, aunque a veces con disfraz- dedicados ?ntegramente -full time- a la intriga. Cuando se est? fuera de ella, no se imagina el rendimiento que esa actitud produce. La mayor?a de los hombres tienen su vida privada y profesional: se enamoran, a veces se casan; tratan de encontrar un trabajo, a veces lo encuentran; se divierten cuando tienen un poco de tiempo libre y los salarios no est?n congelados; siguen, hasta donde su autenticidad y sus circunstancias se lo permiten, una vocaci?n. Charlan con los amigos, discuten, leen, a veces piensan, llegan a tener opiniones sobre algunas cosas, y con m?s frecuencia dudas y perplejidades. Aunque tengan ambiciones o designios de cualquier tipo se entregan a estos temas de manera discontinua, ocasional y probablemente no muy eficaz. Sobre todo, cada uno lo hace por s?, sin conexiones sistem?ticas, a lo sumo coincidencias fortuitas o simpat?as y afinidades. As? se forja la traba de convivencia, cuyo resultado es esa realidad flexible, el?stica, ?inexacta?, en gran medida imprevisible, que llamamos una sociedad.

Imag?nese, por el contrario, lo que significa la existencia de grandes -a veces enormes- organizaciones, compuestas de miles de individuos con fondos ilimitados, una coordinaci?n estricta y un dedicaci?n ?ntegra a un prop?sito coherente. ?Por qu? ejercen funciones directivas, en ciertas sociedades, personas oscuras, de m?ritos muy modestos o, en todo caso, desconocidos, repentinamente encumbradas, sin que exista una opini?n p?blica que las respalde? ?Por qu? nos enteramos al mismo tiempo de que un hombre existe y de que nos va a dirigir en alg?n campo importante de la vida colectiva? ?Por qu? son de repente famosos -nacionalmente en unos casos, internacionalmente en otros, y no es indiferente- algunos escritores, algunos artistas cuyos m?ritos no son demasiado claros? Todav?a m?s interesante, ?por qu? se hacen s?bitamente famosos, a partir de un momento determinado, algunos que hab?an permanecido en la oscuridad muchos a?os, con una obra comparable a la que resulta despu?s c?lebre?

Si se repasara con ojo atento y mirada abarcadora la historia de unos cuantos decenios, con buena memoria o datos a la vista, reparando en fechas y conexiones, en los momentos en que se lanzan al p?blico ?listas? de figuras ilustres, sorprendentemente homog?neas, en que ?casualmente? ocupan puestos relevantes hombres de no mucho relieve pero de la misma filiaci?n, se podr?a empezar a entender el funcionamiento de las sociedades contempor?neas.

Pero esta medalla tiene un reverso: la intriga no puede sustituir a la creaci?n. Las figuras ?inventadas?, ?lanzadas? (o impuestas) no se sostienen por s? mismas. Abandonadas se hunden en el olvido, y antes en la indiferencia.

Yo dir?a que solo la creaci?n prevalecer?. Una buena parte de las obras y personajes que llenan el escenario actual desaparecer?n dentro de muy poco sin dejar huella, como ha ocurrido con una larga serie de promociones de los a?os pasados. Los beneficiarios de estos focos de popularidad, los que reciben la merced de tales ?promociones?, a poco despiertos que sean conocen su destino. Algunos se apresuran a aprovechar las rentas y dividendos moment?neos, no pudiendo ocultar la amargura que le envuelve al saberse destinados a no quedar.

?No tengo prisa alguna -dec?a Ortega- porque se me d? la raz?n. La raz?n no es un tren que parte a hora fija. Prisa la tiene s?lo el enfermo y el ambicioso?. El que es capaz de crear algo no tiene prisa; puede esperar, porque eso que ha hecho le interesa por s? mismo, porque le basta con haber visto una parcela de verdad, con haber aumentado un poco la belleza, con haber alumbrado un poco mejor un rinc?n del universo. Y como dijo el poeta: ?Ay, que alegr?a me est?s dando / ver que yo estoy tan contento / y que t? sigues enredando!?

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Por la convivencia frente a la crispaci?n.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.

Tags: MODA, FRANCISCO, ARIAS, SOLIS

Publicado por Franciscoariassolis @ 20:06
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