Martes, 12 de febrero de 2008
LA VERDADERA EMANCIPACION


??Yo no me quiero sorda
al clamor de la vida!?
Susana March.


LA MUJER NUEVA

Cuando Simone de Beauvoir, de quien en este a?o conmemoramos el centenario de su nacimiento, se pregunta: ??es suficiente cambiar las leyes, las instituciones, las costumbres, la opini?n p?blica y toda la estructura social para que las mujeres y hombres se conviertan realmente en semejantes??, ella misma tiene que contestar que no es suficiente, y, sin embargo, no encuentra salida al problema de la desigualdad: ?no debe creerse que basta modificar su condici?n para transformarla, aunque ese hecho ha sido y sigue siendo el factor primordial de su evoluci?n. Pero en tanto ese factor no entra?e asimismo consecuencias morales, sociales, culturales, etc., que anuncia y exige, la mujer nueva no podr? aparecer?.

Efectivamente la mujer nueva no aparecer? mientras sea un producto cultural con un valor de uso y cambio de una sociedad que est? fundamentada sobre la posesi?n. Esta sociedad, que es la del individualismo posesivo, podr? evolucionar y de hecho as? ha sucedido durante los ?ltimos cien a?os, hacia f?rmulas m?s libres en los campos de la moral o de las costumbres sociales, hacia el reconocimiento de los m?s variados derechos en el terreno pol?tico, etc., pero todo eso es insuficiente para resolver el problema de la desigualdad.

Seguir?n existiendo mujeres abandonadas y solitarias, como aquellas de las que dec?a Beauvoir que no eran nada y que no ten?an nada: ?Si se le pregunta; ?c?mo viv?a usted antes?, ni de eso se acuerda. Cuando una mujer -a?ade Beauvoir- se ha consagrado diez o veinte a?os a un hombre en cuerpo y alma, y cuando ?ste se ha mantenido firmemente erguido sobre el pedestal que ella le ha alzado, su abandono es una cat?strofe fulminante. ??Qu? puedo hacer -preguntaba una mujer de cuarenta a?os-, qu? puedo hacer si mi marido ya no me ama? Se vest?a, se peinaba y pintaba con minuciosidad. Pero su rostro endurecido, deshecho, ya no pod?a suscitar un amor nuevo. ?Pod?a ella misma amar a otro despu?s de veinte a?os pasados a la sombra de un hombre??

No cabe duda que ni incluso en un sistema de libertad ideal, un arreglo de las condiciones pol?ticas, econ?micas o sociales, solucionar?a el triste destino que tiene la mujer. Ser? necesario, pues, reclamar como primer paso del devenir que esperamos, no tanto una igualdad legal ni social como una igualdad ontol?gica entre el hombre y la mujer. Este puede ser un principio verdaderamente revolucionario. La igualdad ontol?gica sentar?a las bases de otras igualdades y ridiculizar? muchas de las que hoy se conocen como ventajas femeninas, tales como, la reserva de puestos en un porcentaje determinado en las listas que confeccionan los partidos pol?ticos.

La verdadera emancipaci?n s?lo conoce un camino: apropiarse rigurosamente de todas las formas del saber y desarrollar con rigor una ontolog?a sobre lo que significa ser mujer. No en vano dijo la poeta: ?Me di cuenta de repente / que para ti el verbo ser / no tiene tiempo presente?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


Por esa libertad bella como la vida.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.

Tags: VERDADERA, EMANCIPACION, FRANCISCO, ARIAS, SOLIS

Publicado por Franciscoariassolis @ 19:08
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