Martes, 18 de marzo de 2008
DE CADIZ A LA HABANA EN LA VOZ DE CASTELAR ?Mart? era un fan?tico, pero un fan?tico sublime, dotado, no de grandes facultades pol?ticas, pues la nerviosidad indudable de su temperamento y el mesianismo connatural de su esp?ritu hac?an de ?l un profeta o un h?roe, m?s bien que un estadista...? Emilio Castelar. MARTI Y CASTELAR La reacci?n de Emilio Castelar ante la muerte del poeta cubano Jos? Mart? queda recogida en uno de sus habituales comentarios acerca de la actualidad pol?tica que escrib?a para el peri?dico madrile?o La Ilustraci?n Art?stica. Con fecha 29 de marzo de 1897, en art?culo que dedica a la evoluci?n de la guerra de Cuba, aparece este comentario en torno a la dram?tica y trascendental noticia de la muerte de Jos? Mart?: ?Mart? era un fan?tico, pero un fan?tico sublime...? El tribuno gaditano tributa a Mart? el elogio a lo que constitu?a, en ?ltimo t?rmino, la clave de su personalidad: aquella atracci?n de las criaturas, aquella imantadora fuerza que concitaba en torno suyo el amor y el clamor de las muchedumbres. Es tambi?n curioso c?mo Mart? valora en Castelar la condici?n ardiente de la palabra de fuego: que sirve para definir su propia palabra: ?La palabra de Castelar -escrib?a Mart?-, flameante y brilladora, como la espada del ?ngel del Para?so?, y en otro lugar dice: ?El discurso de Castelar fue como una llama de colores, deslumbradora y ondulante?. Castelar, de quien no vamos a describir ahora la amplitud ideol?gica de su generosa comprensi?n, sinti? extraordinario inter?s por Am?rica, en cuyas revistas m?s importantes colabor? con asiduidad. Por lo que se refiere a la cuesti?n cubana, milit? en el autonomismo, hablando con entusiasmo de ?mi buen amigo el elocuente orador Montoro? y creyendo en la posibilidad de una pol?tica evolutiva. Esta era la posici?n que le dictaban, por una parte, su radical liberalismo y, por la otra, aquellas ?razones del coraz?n que la raz?n no conoce?. La ra?z literaria, est?tica, de esta emoci?n la adquiere Castelar al leer las descripciones de la naturaleza cubana en el Diario de Col?n. En su Historia del descubrimiento de Am?rica se?ala en efecto, ?un cambio de tono? en la prosa del Almirante al arribar a tierra cubana: ?Puede asegurarse que la mayor emoci?n despertada por el descubrimiento en su descubridor fue la emoci?n que le produjera Cuba?. Y a continuaci?n, Castelar nos da una maravillosa versi?n del texto colombino, en el cual halla una altura poem?tica que lo aproxima, dice, ?a la expresi?n de cl?sica epopeya?, hasta el punto de que decide enfrentar la descripci?n del Almirante a las expresiones parejas en obras como la Eneida, Os Lusiadas y El Para?so perdido, sin que halle en ?stas elementos de superioridad manifiesta, por el enriquecimiento de valores que define el texto colombino, que le recuerda la ?concisi?n sublime de los primeros vers?culos del G?nesis?. Por este camino alcanza Castelar la correlaci?n con la obra de Milton: ?La escena de Ad?n en su comunicaci?n primera con el Para?so terrestre algo se parece de suyo a la comunicaci?n primera de nuestro piloto con la espl?ndida naturaleza tropical de Cuba?. Es interesante recoger este texto porque nos da la clave inicial de un tema castelarino que ha de reaparecer con frecuencia, no perdiendo ocasi?n de recrear con su opulenta pluma un paisaje que a ?l le era muy pr?ximo y que conoc?a, adem?s, por el trato de los poetas americanos de su tiempo. Castelar -que no conoci? Am?rica- crea con emotiva insistencia un clis? policromo que tiene sus ra?ces en ?l mismo y en su circunstancia. Esta naturaleza tropical que ama tanto es la que le rodea en el paisaje m?s entra?able de su existencia. Todo el aparato escenogr?fico le sirve a Castelar para evocar, intencionadamente, la magnificencia del Descubrimiento colombino, relatando, una vez m?s, a sus lectores, las peripecias y las pesadumbres de la gesta del Almirante. Tanto esfuerzo y tanto dolor, piensa Castelar, merecen que Espa?a pueda seguir permaneciendo en Cuba. ?Tantos martirios nos cost? descubrir Cuba -escribe- y tales derechos tenemos a desear que sea espa?ola siempre y no desate los lazos que la ligan a su santa Madre Patria, nuestra Espa?a inmortal?. El 23 de marzo de 1896, fecha del art?culo que comentamos, Castelar cre?a todav?a en una soluci?n autonomista, la que procuraba don Rafael Montoro, al que Castelar denominaba ?mi ilustre amigo?. Asombra -con la mirada de hoy- esta actitud del tribuno espa?ol. Cuba ten?a ya resuelta su cita con la historia y acud?a a ella como pueblo libre. Francisco Arias Solis e-mail: [email protected] URL: http://www.arrakis.es/~aarias WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs Siempre podemos hacer algo por la paz y la libertad. Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm Gracias.

Tags: CADIZ, LA HABANA, CASTELAR, FRANCISCO, ARIAS, SOLIS

Publicado por Franciscoariassolis @ 21:14
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