Domingo, 15 de junio de 2008

 

 

EDWARD YOUNG

(1683-1765)

 

“Sólo el hombre que nada espera

 es verdaderamente libre.”

Edward Young.

             

LA VOZ DEL PRECURSOR DEL ROMANTICIMSMO INGLES

 

Young, uno de los mayores precursores británicos del romanticismo, no pasó de conseguir al principio, con sus odas y tragedias, un éxito mediano; pero luego, después de haberse ordenado, se convirtió en poeta religioso y filosófico, y escribió en la soledad de su presbiterio Las Noches (que éste fue el título adoptado en nuestro país), obra publicada entre 1742 y 1745, y que tuvo su momento de celebridad no sólo en Inglaterra, sino en toda Europa. En España mismo se popularizaron; pero hoy, aun en Inglaterra, su fama no pasa de ser un dato curioso para la historia literaria. La obra es una serie de meditaciones, sobre la vida y la muerte, la virtud, la fe, etc., expresadas en estilo fúnebre, como inspiradas por el fallecimiento de la esposa del autor.

 

Edward Young nació en Upham, Hampshire, el 3 de Julio de 1683. y falleció  en Welwyn, Hertfordshire, el 5 de abril de 1765. Hijo del deán de Salisbury, estudió Derecho en Oxford y, tras trabajar como abogado, se ordenó sacerdote, siendo capellán del rey  Jorge II  (1728) y rector de Welwyn (1730). En 1731 contrajo matrimonio con  lady Elizabeth, hija del conde Lichfiel y viuda con una hija.

 

Su primera publicación fue de The Last Day (El último día) (1713), poema escatológico sobre el juicio final, dedicado a la reina Ana. En 1714 publicó el poema La fuerza de la religión. Gracias a la protección del duque de Whatson, estrenó en Londres sus tragedias Busiris (1719) y La venganza (1721), que por su pasión y sus finales con suicidio presentan características románticas. No consiguió, sin embargo, ventajas materiales de su fama como escritor ni logró triunfar en la política. Esto encaminó su pluma hacia la sátira; escribe La pasión universal: el amor a la fama (1725-1728), que hubiera merecido mejor fama con la crítica de no haber aparecido en esos años la obra de Pope, superior a ella en todos los aspectos. En 1740 murió su esposa y con escasa diferencia de tiempo su hija natural Narcissa. Esto le inspiró el poema, al que debe su fama, conocido como Las Noches, pero cuyo largo título es Lamentos o pensamientos nocturnas sobre la vida, la muerte y la inmortalidad, una meditación prerromántica ante la tumba. Sus casi 10.000 versos están distribuidos en nueve noches  y su influencia fue muy grande tanto por la novedad de su forma, largas series de versos blancos, como por la posibilidad de combinar sentimientos personales de pasión y melancolía con la instrucción moral y el canto a lo sublime. Estas nueve largas meditaciones en verso libre sobre la vida, la muerte, la inmortalidad, la virtud, la amistad, la fe,  contenían grandes ideas, expresadas a veces con un vigor patético, con una solemnidad fúnebre que tuvieron una larga resonancia en las almas de su tiempo y aseguraron a Young un inmenso éxito en toda Europa. Young fue traducido al español al menos, tres veces durante el siglo XVIII e influyó en Cienfuegos, en las Noches lúgubres, del gaditano José Cadalso, y en poemas de Meléndez Valdés como “La noche y la soledad”. Young también tuvo mucho éxito con su ensayo sobre la libertad de creación del poeta Conjeturas acerca de la originalidad en la composición (1759). Y como dijo el poeta inglés: “Los hombres creen que todos  los hombres son mortales, menos ellos”.  

 

Francisco Arias Solis
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Por esa libertad bella como la vida.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
 

 


Tags: Edward, Young, Arias, Solis, Francisco

Publicado por Franciscoariassolis @ 15:09
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