Jueves, 31 de julio de 2008

 

 

FRANÇOIS MAURIAC

(1885-1970)

 

“Los franceses no saben aún que el mismo espíritu

 que triunfa en Austria ha triunfado ya en España (...).

El pavoroso sincronismo de la entrada de Hitler

en Viena y de la victoria de los aviadores italo-alemanes

 en la frontera catalana, no les ha abierto los ojos.”

François Mauriac. Marzo, 1938.

 

 

LA VOZ DE UN DESTACADO ESCRITOR CATOLICO

 

Los personajes de las novelas (generalmente mujeres) de François Mauriac, uno de los más importantes escritores católicos del siglo XX,  se debaten entre sus deseos de pureza y sus pasiones. Junto con Bernanos denunció los horrores cometidos por las derechas españolas durante la guerra civil y los perpetrados por la ocupación alemana en Francia. Junto con Maritain, Merleau-Ponty, Marcel y otros intelectuales franceses  firmó un llamamiento del Comité por la Paz Civil y Religiosa en España, en el que alzan su voz contra “los bombardeos aéreos masivos sobre centros de población civil “ y censuran que “Barcelona acaba de ser víctima del más violento bombardeo que se ha llevado a cabo desde que existe el arma aérea”.

 

La fama de Mauriac es universal. Católico practicante, manifiesta siempre un activo interés por lo religioso, a la vez, y como un dramático contraste, hallamos en sus novelas una constante y  a veces voluptuosa insistencia sobre el tema sexual, estudiando la vida íntima de las familias provincianas con sus conflictos entre el egoísmo del individuo y la debida entrega al grupo familiar, la lucha entre las pasiones y el superficial miedo a los prejuicios sociales frente a las limpias y profundas exigencias de la fe.

 

François Mauriac nació en Burdeos el 11 de octubre de 1885 y falleció en París el 1 de septiembre de 1970. Su infancia quedó marcada por la influencia de su madre viuda y muy piadosa. Hizo el bachillerato con los marianistas en Cauderan y posteriormente estudió Filosofía y Letras en París. Se dedica al periodismo político. En la I Guerra Mundial participó como conductor de ambulancias  y en la II Guerra Mundial como militante de la Resistencia Francesa. Editó las revistas Les Lettres Francaises y Le Cahier Noir. En 1933 fue elegido miembro de la Academia Francesa y en 1952 le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura. En 1958 fue condecorado con la Gran Cruz de la Legión de Honor.

 

Debutó en 1909 con el poemario Las manos juntas, al que siguió una intensa producción novelística: El niño cargado de cadenas (1913), La toga pretexta (1914), El beso al leproso (1922), Nido de víboras (1925), de amargo pesimismo, Teresa Desqueyroux (1927), Los ángeles negros (1936), El cordero (1954) y Un adolescente de antaño (1969), ambientadas la mayoría de ellas en la zona de Burdeos y cuyo tema principal es el enfrentamiento entre las pasiones y la fe desde una atormentada perspectiva católica Escribió también un Diario (1934-1940), en el que deja claro su desencanto con la guerra civil española, ensayos críticos (El novelista y sus personajes, 1953), biografías (La vida de Jesús, 1936; De Gaulle, 1964),  dos libros de Memorias interiores (1965) y su valiosa colección de artículos sobre política. Y como dijo el escritor católico: “Un viejo sólo existe por lo que posee. Desde el momento que no posee nada, se le arrumba con la basura. A esta edad avanzada sólo se puede escoger entre el asilo y la fortuna”.

 

 

Francisco Arias Solis
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Paz, queramos paz.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.


Gracias

 

 

 

 

 

 


Tags: François, Mauriac, Francisco, Arias, Solis

Publicado por Franciscoariassolis @ 23:04
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