Domingo, 03 de agosto de 2008

 

 

WASHINGTON IRVING 

(1783-1849)

 

“Las lágrimas transmiten con mayor elocuencia

 que mil estrofas juntas, un mensaje de dolor indecible,

 de profundo arrepentimiento o de amor inefable.”

Washington Irving.

 

 LA VOZ DE UNO DE LOS PADRES

DE LAS LETRAS  ESTADOUNIDENSES

El escritor e hispanita  Washington Irving  es el primer novelista norteamericano que logró crearse una reputación europea. Gran viajero, contribuyó a introducir la cultura europea en la incipiente literatura estadounidense. Se puede decir que es con Fenimore Cooper y especialmente junto a Edgar Allan Poe el iniciador de la literatura estadounidense. A pesar de que en su país no se dieran las condicionamientos necesarios para que cundiera y se asimilara la ideología romántica, sin embargo, a través de una u otra forma se relaciona con las corrientes europeas. Por otro lado, Irving  vive mucho tiempo y en muy diversos sitios de Europa. Otro aspecto importante de su obra es haber sabido plasmar el llamado espíritu “Knickerbocker”, referente a la vida alegre y mundana de la sociedad neoyorquina del ochocientos; el autor satiriza los defectos y vicios de una sociedad burguesa y mercantilista.

Washington Irving nació en Nueva York el 3 de abril de 1783 y falleció en Sunnyside, Nueva York, el 28 de noviembre de 1849. Educado por su padre en un estricto ambiente calvinista, se inicia como periodista en varias publicaciones de su ciudad natal. En 1802 publicó en The Morning Chronicle una serie cartas firmadas con el seudónimo “Jonathan Oldstile”, a la manera de Addison y Steele. Viajero incansable, reside durante varios años en Europa, principalmente en España, a la que había llegado para investigar los documentos del Escorial relativos al descubrimiento de América. En 1842 desempeña el cargo de Embajador de los Estados Unidos en España. Su permanencia en tierras españolas le proporciona un profundo conocimiento de la historia y la literatura del país y le lleva a convertirse en un gran hispanista. “Por mi parte he viajado lo suficiente por España –escribía Washington Irving-  como para haber llegado a la conclusión de que, después de todo, una cama no es un artículo de indispensable necesidad”. 

En 1809 vio la luz su primer libro: La historia de Nueva York de Dietrich Knickerbocker, sátira contra los colonizadores holandeses de Nueva Ámsterdam. Desde 1815 hasta 1822 estuvo en Europa y allí publicó El libro de apuntes de Geoffrey Crayon (1819-1820), que, además de unos bocetos sobre la vida inglesa, contenía La leyenda de Sleepy Hollow y Rip van Winkle. En 1822 publicó otro estudio sobre la vida inglesa, y en 1824 Cuentos de un viajero. Frutos importantes de su estancia en España son los siguientes libros: Vida y viajes de Cristóbal Colón (1828), Crónica de la conquista de Granada (1829), Viajes y descubrimientos de los compañeros de Colón (1831), Leyendas de la conquista de España (1835) y, sobre todo, Cuentos de la Alhambra (1832), su obra más popular, bellos relatos en los que vierte sus conocimientos de la España musulmana y de las leyendas hispanoárabes. Al final de su vida escribió interesantes biografías sobre Godsmith (1849) y sobre Washington (1855-1859) y dos obras históricas sobre Mahoma. A Irving se le considera uno de los “padres” de las letras estadounidenses, en especial de la novela breve. Y como dijo el escritor norteamericano: “Cuando una persona le dice a otra que se ve muy joven, debe tener la certeza de que se está envejeciendo”.


Francisco Arias Solis
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Jamás hubo una guerra buena o una paz mala.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.

 


Tags: Washington, Irving, Francisco, Arias, Solis

Publicado por Franciscoariassolis @ 9:27
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