Martes, 23 de septiembre de 2008

DASHIELL HAMMETT

(1894-1961)

 

“Durante cuarenta años, Elihu Willsson, el viejo padre

 del que había muerto aquella noche, fue el dueño de Personville

 en corazón,  alma, piel y entrañas. Era presidente y accionista mayoritario

 de la Personville Mining Corporation, así como del First National Bank,

 propietario de Morning Herald y del Evening Herald,

 los únicos periódicos de la ciudad, y copropietario

 al menos de todas las demás empresas de alguna importancia.

 Aparte de estos bienes, era propietario de un senador de los Estados Unidos,

 de un par de diputados, del gobernador, del alcalde y de la mayor parte

 de los diputados del Estado. Elihu Willson era Personville y casi todo el Estado. “

Dashiell Hammett.

 

 

LA VOZ DE LA NOVELA NEGRA

 

“El propio Dashiell Hammett no dejaría de reírse si pudiera oír eso de ser o de no ser un escritor para “minorías selectas” –nos decía Luis Cernuda,  acabado de morir el  famoso novelista- porque en él se reconoció, al mismo tiempo que a un best-seller, a un escritor para escritores, a un técnico agudo en el arte de la novela y a un estilista”. El novelista norteamericano fue efectivamente un escritor  de gran público, máximo exponente la novela negra. Escribió cuando la ley seca y las bandas de gangsters daban a la vida norteamericana un carácter especial, y las obras del novelista, realistas, adquieren ese tono de hard-boiled que sirvió para denominar de una manera genérica tal tipo de novelas.

 

Dashiell Hammentt nació en St. Mary’s County, Maryland, el 27 de mayo de 1894 y falleció en Nueva York el 10 de enero de 1961. Comenzó a trabajar a la edad de catorce años como recadista de una compañía ferroviaria, pasó después por diversos oficios, hasta que pudo emplearse como detective privado, durante ocho años, lo que le permitió conocer en vivo el brutal y sádico mundo del hampa organizada.  Durante la primera guerra mundial se alistó a un cuerpo de voluntarios que proporcionaba ambulancias y transportes a los aliados. Enfermo de tuberculosis, se dedicó a escribir relatos policíacos para la revista Black Mask,  revista que fomentó la difusión del género, y, en 1929, publicó su primera novela Cosecha roja, a la que siguieron: La maldición de los Dain (1929), El halcón maltés (1930), en la que creó el célebre personaje de Sam Spade, y que fue llevada al cine por John Huston en 1941, La llave de cristal (1931), El hombre delgado (1932), que basada en su convivencia con la escritora Lilliam Helman inspiró una serie para televisión y El agente de la Continental (1977).

 

En 1942, André Gide nos dijo : “He podido leer ... con asombro considerable bien cercano a la admiración Cosecha roja, de Dashiell Hammet (a falta de La llave de cristal, libro tan recomendado por Malraux, pero que no puedo encontrar por ningún lado)”. Y poco después, añadiría: “... pero en Cosecha roja esos diálogos, conducidos con mano maestra, son cosa para enfrentarla con Hemingway y hasta con Faulkner; todo el relato mismo de una habilidad y cinismo implacables... En ese género particular es lo más notable que he leído, según creo”.

 

Hammett criticó duramente la sociedad estadounidense y fue partidario de la defensa de los derechos civiles. Después de la segunda guerra mundial se asoció en el Congreso de Derechos Civiles de Nueva York (New York Civil Rights Congress), acusado de subversivo, fue condenado a seis meses de cárcel por el Comité de actividades norteamericanas por negarse a proporcional información sobre cuatro compañeros que habían huido de la cárcel y el Estado se incautó de sus ingresos por derechos de autor.

 

“Los tiempos cambian y las diversiones también – nos contaba Cernuda-. Lo único que no cambia es la sempiterna necesidad humana de entretenimiento... agradezcamos a Dashiell Hammett que con tanta destreza y talento proporcionara a muchos, con sus obras,  nueva y adecuada materia para satisfacer una necesidad humana vieja como el hombre”.         

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
[email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

No se puede ser libre más que entre libres.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

 


Tags: Hammett, Francisco, Arias, Solis

Publicado por Franciscoariassolis @ 21:23
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios