Jueves, 25 de septiembre de 2008

ARTHUR KOESTLER

(1905-1983)

 

“Ser libre significa dejar que los otros sean libres:

 libres de amarnos, de partir, de regresar.”

Arthur Koestler.

 

 

LA VOZ DEL TESTAMENTO ESPAÑOL

 

Narrador, pensador, periodista y activista político británico de origen húngaro. Su verdadero nombre fue Artur Kösztler, que cambió posteriormente  por el de Arthur Koestler al  adquirir la nacionalidad inglesa. Fue uno de los principales escritores del siglo XX.

 

Arthur Koestler nació en Budapest el 5 de septiembre de 1905 y falleció en Londres el 3 de marzo de 1983. Hijo de una familia judía, vivió con intensidad la revolución dirigida por Bela Kun. Después de la caída de la “Comuna”, escapó de Hungría con su madre, estableciéndose en Viena. En los años veinte se hizo sionista.  Cuando abandonó sus estudios marchó a  Palestina a trabajar en un kibutz. El mismo reconoce que esa experiencia “fue un fracaso”, no se sentía preparado para  las labores agrícolas. Viaja por Siria y Egipto. A su regreso a Europa, estuvo en Berlin, donde ingresó en el Partido Comunista en 1931, para poder luchar contra la amenaza nazi. Emigra a la Unión Soviética y al encontrarse con la realidad soviética, nuevamente se desilusiona. En 1934 marcha a Francia. Al poco del golpe militar contra la República española, llega a Madrid, como corresponsal del News Chronicle. En febrero de 1937 se encontraba en Málaga cuando la ciudad cae en manos del ejército golpista, siendo hecho prisionero acusado de espionaje. Es encarcelado en Sevilla, condenado a muerte, y, finalmente,  es canjeado por la esposa del aviador del ejército golpista Carlos Haya. Toda su experiencia en la guerra española está descrita en una de sus mejores obras Testamento español (1938).  A su vuelta  de la guerra, abandonó definitivamente el  Partido Comunista, por su tendencia totalitarista.  Participó en la guerra contra los nazis y estuvo internado en el campo de concentración de Vernet d’Ariège. Puesto en libertad, marchó a Marsella y luego a Casablanca  e Inglaterra. Aquejado de una enfermedad terminal y partidario de la eutanasia, se suicidó junto a su esposa. En su nota de despedida nos dejó dicho: “Quiero que mis amigos sepan que abandono su compañía con plenas facultades mentales, con alguna tímida esperanza en una vida posterior despersonalizada más allá de los límites del espacio y del tiempo y de los límites de nuestra comprensión”.

 

En sus obras está siempre presente el conflicto entre ideología e individualidad: Oscuridad a mediodía (1940), sobre los procesos de Moscú, El cero y el infinito (1941), su libro más conocido, El yogui y el comisario (1945), Ladrones en la noche (1946), sobre el nacimiento del Estado de Israel, Las huellas del dinosaurio (1955), Los sonámbulos (1958), El acto de la creación (1963), El fantasma en la máquina (1967) y Las raíces del azar (1971). Escribió los ensayos El loto y el robot (1960), compendio de sus reflexiones sobre los problemas entre Oriente y Occidente, La búsqueda del absoluto (1981) y Enciclopedia de la vida sexual (1934). En su última época se interesó por temas científicos y parapsicológicos.

 

El héroe del libro Testamento español, está preso, como lo estuvo su autor, en un módulo de condenados a muerte por el franquismo, escuchando un día como uno de sus compañeros entonaba, solo,  La Internacional. “Cantaba, cantaba. Era algo inhumano. Cantaba, pero nadie cantó con él. Nadie le acompañó”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
[email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

No se puede ser libre más que entre libres.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.


Tags: Koestler, Francisco, Arias, Solis

Publicado por Franciscoariassolis @ 15:29
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