Viernes, 07 de noviembre de 2008

WINSTON CHURCHILL

(1874-1965)

 

 

“La guerra es una invención de la mente humana;

 y la mente humana también puede inventar la paz.”                                       Winston Churchill.

 

 LA VOZ DEL PRINCIPAL ARTÍFICE DE LA VICTORIA ALIADA

 

La actividad y la capacidad de trabajo  de Winston Churchill para la resolución de los problemas que planteó la guerra no conocieron límites, y se puede afirmar que fue el principal artífice de la victoria aliada. Su actuación en la política internacional durante la segunda guerra mundial y con posterioridad a ella ha sido crucial en la configuración del mundo actual. Fue quizá uno de los mejores oradores que hayan figurado en el Parlamento inglés. Sus discursos políticos, emocionantes y de gran efecto al ser pronunciados, contribuyeron a mantener el espíritu del pueblo inglés  en los duros momentos de los bombardeos alemanes, pero al ser leídos se revelan grandilocuentes, efectistas y de escasa calidad. No obstante, su ansiada grandiosidad le lleva con frecuencia a simplificar en exceso la realidad sobre la que habla. Por otro lado, su espíritu conservador y nacionalista le hace incapaz de entender las transformaciones de los pueblos, a la vez que le impulsa a contemplar los hechos desde el punto de vista moral. En 1953 le fue concedido el premio Nobel de Literatura.

 

El militar, político y escritor británico Winston Leonard Spencer Churchill nació en Blenheim Castle, Oxfordshire, el 30 de noviembre de 1874 y falleció en Londres el 24 enero de 1965. Su familia pertenecía a la nobleza de mayor tradición del país. Hijo de lord Randolph Churchill y nieto del séptimo duque de Marlborough, estudió en uno de los grandes colegios de la Inglaterra imperial, en el Harrow. Más tarde ingresa en la academia militar de Sandhurst, de la que sale con el grado de teniente de lanceros. Tiene una corta pero intensa experiencia personal de la guerra, interviniendo al servicio de España en Cuba (1898); en la India, en una expedición contra las tribus de la frontera norte; en la guerra de Sudán, y en el conflicto anglo-bóer como corresponsal  del diario londinense Morning Post y fue hecho prisionero,  pero consiguió escapar. En 1901 entró en el Parlamento por el partido conservador, habiendo actuado desde entonces continuamente en política. En 1911, Asquith le nombró primer lord del Almirantazgo. Actuó en ese cargo de manera revolucionaria, armando los barcos con cañones de quince pulgadas, introduciendo el uso de combustibles líquidos en los barcos de guerra y creando la aviación como arma auxiliar de la marina. Fue el primer miembro de un Gabinete británico que manejó un avión. Basándose en una idea de Leonardo de Vinci, desarrolló el tanque y a él se debe que los aliados adoptaran esa arma decisiva. De 1924 a 1929 fue ministro de Hacienda. Desde entonces hasta 1939 permaneció en el Parlamento desarrollando además amplias actividades como publicista. En 1939 Neville Chamberlain lo incluyó en su Gabinete. Al empezar la conquista de Noruega por los alemanes, ya Churchill prácticamente dirigía todo el esfuerzo de guerra inglés. Después de la invasión de Bélgica y los Países Bajos, el 10 de mayo de 1940, renunció Chamberlain, y Churchill le sustituyó. Es famoso el programa que propone al pueblo británico para los años inmediatos: “sangre,  sudor y lágrimas”.  Conseguida la victoria, cuando era el ídolo de las multitudes, las elecciones de 1946 lo apartaron del Gobierno. Pasó a ser entonces jefe de la oposición, hasta que en las elecciones de 1951 volvió a triunfar su partido y formó nuevamente Gobierno. El 5 de abril de 1955 presentó la dimisión como primer ministro, se retiró de la política y, por no dejar de pertenecer a la cámara de los comunes, renunció al título de par que la reina quería concederle. En 1963 fue nombrado ciudadano de honor de EE.UU. y al año siguiente se retiró definitivamente de la cámara de los comunes.

 

Entre las obras de Churchill se citan: El liberalismo y el problema social (1909), La crisis mundial (1923-1929), Pensamientos y aventuras (1932), la biografía Marlborough (1933-1938) y sus Memorias, amena e interesantísima narración. Publicó cuatro tomos de su Historia de los pueblos de lengua inglesa: el nacimiento de Bretaña y El nuevo mundo (1956-1958), La edad de la Revolución (1957) y Las grandes democracias (1958).  Y como dijo el político británico. “Una guerra nunca resuelve problema alguno. No hace sino plantear otros nuevos”

 

Francisco Arias Solis
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Será vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


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Gracias




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Publicado por Franciscoariassolis @ 23:34
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