Martes, 03 de octubre de 2006
EN EL 125? ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE
PABLO RUIZ PICASSO (1881-1973)

?Pablo Picasso naci? en M?laga
y hall? un palito en el Perchel
que se convirti? en pincel.
Al pincel le sali? una hoja,
a la hoja le sali? una flor,
a la flor le sali? un pintor.?
Rafael Alberti.

LA VOZ DEL GENIAL Y UNIVERSAL PINTOR MALAGUE?O

Decimos genial la personalidad de Picasso por su arte, como la de esos otros geniales pintores (Goya, Vel?zquez, Rembrandt, Tintoretto... ) por su violencia maravillosa que no elude el espanto tr?gico de la muerte a fuerza de estar viva. Que suspende, que arrebata nuestro ?nimo coloc?ndonos por la verdad er?tica de su forma sobre el abismo luminoso y tenebroso de la vida.

Lo que m?s nos sorprende al reflexionar sobra la personalidad y la obra de Picasso es ?sta que decimos su afirmaci?n er?tica: la enorme fuerza poderosa de su constante realizaci?n en el tiempo, siguiendo el conjunto de su obra misma. Ha sido esa larga vida personal de Picasso la que le ha dejado lograrse enteramente en la plena realizaci?n de su obra.

Podemos establecer por el artificio de una evoluci?n en el tiempo ?y en su propio tiempo- tres etapas de su vida que decimos de su ?ensimismamiento?, su ?enfurecimiento? y su ?entusiasmo? o ?endiosamiento? final. Como si hubiera tres Picassos sucesivos, siempre diferentes y siempre iguales o fieles a s? mismos: Picasso ensimismado, Picasso furioso y Picasso entusiasmado o endiosado. Advirtiendo que este ?endiosamiento? no es el del pintor en s? mismo sino, por el contrario, fuera de s?. Evocamos a Vel?zquez, a Rembrandt , a Goya... como a pintores que sucedi? esto mismo.

De estas tres etapas, que artificiosamente separamos para su mejor entendimiento, podemos elegir este o aquel lienzo como el m?s significativo para caracterizarlas. Y as? nos parecer? evidente a los ojos que de un primer Picasso, el ensimismado, pudiera darnos definitiva expresi?n cualquiera de sus mejores lienzos cubistas (el de ?Los m?sicos?, por ejemplo, mejor a?n que el del retrato de ?Las se?oritas de Avignon?). De la segunda etapa sucesiva, la de Picasso enfurecido o furioso, ning?n otro lienzo mejor que el magistral de ?Guernica? para se?al?rnoslo. Finalmente, del ?ltimo Picasso entusiasmado o endiosado en el que, a nuestro parecer, culmina su obra toda como su proporcionalidad misma, se?alar?amos su gran lienzo admirable de las ?Meninas?.

Pero no olvidemos que junto a sus lienzos magistrales la obra de Picasso por su vitalidad misma, por esa prodigiosa explosi?n er?tica de la vida que nos manifiesta, en cada una de sus diferentes etapas, en cada uno de sus lienzos, va acompa?ada siempre de otras manifestaciones menores que dir?amos que la complementan y enriquecen. En otros lienzos, litograf?as, etc. , sin contar su obra escult?rica.

A veces nos parece que es en esta parte de su obra paralela y complementaria donde su personalidad se evidencia m?s claramente. Donde se nos hace m?s expresiva. No parece que no hubo jam?s otra mano m?s asombrosamente dotada para decirnos por un solo trazo decisivo la vida misma en toda su profundidad misteriosa, que lo es la del amor: la de su afirmaci?n er?tica explosiva que, por serlo, se amortigua a los ojos por su forma, por su expresi?n exacta, como la del fuego por la llama. La triple llama de la pintura de que no s habl? el poeta Apollinaire, y a prop?sito de la pintura de Picasso precisamente.

Ning?n Picasso nos parece m?s Picasso, esto es, m?s verdaderamente ?l, m?s extremado y absoluto, que este Picasso ?ltimo. Lo ?extremado? es en nuestra lengua expresi?n de suprema o sublime perfecci?n posible. Este Picasso que se extrema a s? mismo, en la etapa de su entusiasmo o endiosamiento, por el que desnuda su erotismo esencial, nos parece que alcanza, en efecto, la ?ltima, la suprema, la m?s extremada y veraz expresi?n de s? mismo, traspasando la frontera de su furia o enfurecimiento para darle alcance a este entusiasmo divino.

El Picasso que tan ?profundamente ve la poes?a? es este de sus realizaciones ?ltimas el que nos parece, decimos por extremado, m?s absoluto, m?s evidente, m?s Picasso. Y hoy, podemos decir con el poeta: ?Una vez en la tierra existi? una edad maravillosa / a la que llamaremos picassiana?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 22:33
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