Viernes, 06 de octubre de 2006
TIEMPO DE OCIO

?Es de noche. Se platica
al fondo de una botica.?
Antonio Machado.

SE HACE MENESTER UNA POL?TICA DE OCIO

La sociedad occidental, y con ella la espa?ola, es una sociedad orientada al trabajo y la producci?n, sin embargo, cada vez resulta m?s necesario plantearse el tema de ocio.

Entre los soci?logos profesionales hay tendencia a examinar exclusivamente las grandes cuestiones estructurales de nuestra sociedad y marginar por tanto, aquellos aspectos que siendo aparentemente m?s triviales ocupan una parte no despreciable del tiempo del hombre contempor?neo. El ocio ha ganado en Espa?a carta de naturaleza en los ?ltimos a?os. El desarrollo econ?mico y el incremento del nivel de vida ha generalizado pautas de comportamientos antes minoritarias. La televisi?n, la radio, la compra y lectura de peri?dicos y revistas, la escapada a la playa son actividades al alcance de muchos, de la mayor?a. La incapacidad cr?nica de nuestra econom?a de proveer de trabajo a todos los que lo desean ha dejado a muchos con un tiempo disponible susceptible de usos alternativos. Amas de casa, j?venes, adultos sin empleo son algunos de los que disponen de un tiempo de ocio para el que est?n escasamente preparados.

En s?ntesis, que el ocio, las actividades festivas y l?dicas afectan a todos, a los ni?os y a los viejos, a los ocupados y a los parados, a los hombres y a las mujeres. Es, en suma, un fen?meno universal. De su generalidad tambi?n se benefician la econom?a y la sociedad espa?ola. Cada a?o, millones de turistas invaden las costas, las autopistas y carreteras en busca de sol, la arena y el mar. De ellos, se obtienen los millones de euros que permiten equilibrar la balanza de pago, generar empleo para muchos, riqueza e industria.

Es posible que la transformaci?n del ocio en industria haya colaborado a la recuperaci?n ideol?gica de las actividades l?dicas. El ocioso ya no es un par?sito, es alguien que contribuye al enriquecimiento colectivo e individual y, por tanto, merecedor de nuestro reconocimiento. Existe adem?s la posibilidad de que el inactivo temporal sea un honrado asalariado, que justifica su cuota de sol y playa con el trabajo retribuido o no disponen de rentas suficientes y que s? disponen de un tiempo de ocio considerable. La transformaci?n del ocio en industria, en mercado, ha generado y generar? muchas frustraciones.

Cada vez es m?s necesaria una pol?tica de ocio, una pol?tica cultural y deportiva ambiciosa. Ideol?gica e institucionalmente todo est? orientado hacia el trabajo, a la producci?n, a la generaci?n de riqueza y ?stos son bienes escasos y mal redistribuidos. Nadie pone en duda de que el trabajo es muy importante, de que es un factor de producci?n, de renta, de relaciones sociales, campo de actuaci?n de las pol?ticas gubernamentales, objetivo del sistema educativo, fin y medio a la vez. Pero junto al trabajo, o despu?s de ?l, aparece el ocio. Y ?ste, y no s?lo como industria sino tambi?n como pedagog?a, deber?a atraer nuestra atenci?n. Y como se preguntaba el poeta: ??Ser? un crimen pensar que esto es un crimen, / cuando en verdad el verdadero crimen / es no darnos respiro nuestro tiempo / para a diario cometer tal crimen.
Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 5:24
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