Domingo, 08 de octubre de 2006
JUAN GIL-ALBERT (1904-1994)

?Los desterrados cantan la alborada
de su lejano amor y perseguidos
por el perro del odio se aniquilan
en ese mismo fuego que les prende.?
Juan Gil-Albert.

LA VOZ DE LA FRATERNIDAD

Cuando se lee a Gil-Albert se tiene la impresi?n de entrar en un mundo distinto. El mundo de Gil-Albert es de mayor alcance. El aristocratismo que se percibe en sus versos parece inclinarse a un humanismo personal, universal y total, de ra?z est?tica. Tiene una inclinaci?n pedag?gica de estirpe socr?tica, m?s ?tica que est?tica. ?Porque la vida es m?s?,quiz? sea esta la frase que mejor descubre el talante de Gil-Albert.

Juan Gil-Albert Sim?n nace en Alcoy el 1 de abril de 1904. La infancia del poeta tiene sus claves m?s duraderas en dos ciudades: Alcoy y, a partir de los nueve a?os, Valencia. Iniciado los estudios de Filosof?a y Derecho, acabar? abandon?ndolos. ?En mi ?poca ?escribe- una Universidad de provincia ?la de Valencia al menos- era un edificio de piedra en cuyo dintel pod?a haberse le?do: Aqu? se patentiza el tedio?.

En 1927 aparece su primer libro, La fascinaci?n de lo irreal. El escritor se mueve bien en el espacio de la prosa modernista. Le siguen: Vibraci?n de est?o, Galer?as del Museo del Prado, Gabriel Mir?...Pero Gil-Albert pasa a intentar la poes?a ?para que no se poetizara mi prosa? y su primer resultado es Misteriosa presencia (1936),un conjunto de bell?simos sonetos con un dejo de G?ngora y Mallarm?. Sigue Candente horror (1936). En Barcelona, en 1938, aparece Son nombres ignorados.

Su pertenencia a la elevada burgues?a de su regi?n natal no le impidi? apostar lib?rrimamente, como poeta, por la causa republicana y popular. Fue uno de los primeros animadores de la revista Hora de Espa?a, que fue fundada en Valencia a finales de 1936. Sus redactores en un principio fueron Juan Gil-Albert, Rafael Dieste, Antonio S?nchez Barbudo y Ram?n Gaya. A mediados de 1937, se unieron a ellos en la redacci?n Mar?a Zambrano y Arturo Serrano Plaja.

Participa en la organizaci?n del II Congreso Internacional de escritores antifascistas, as? como, en la redacci?n de la famosa Ponencia Colectiva. En Memorabilia ha evocado Gil-Albert sus encuentros de aquellos d?as con Louis Arag?n, Octavio Paz, junto, al recuerdo de otros nombres, presentes desde meses, como Antonio Machado, Alberti, Miguel Hern?ndez, Jos? Bergam?n....

La derrota es, como para tantos millones de espa?oles, un campo de concentraci?n franc?s, y un deseo de vivir con dignidad. El exilio americano es una incertidumbre acogedora. M?xico es un pa?s sorprendente donde ha ido a parar un conjunto nutrido de intelectuales. Durante su exilio ?que dur? ocho a?os- public? un solo libro: Las ilusiones con los poemas de El convaleciente., en Buenos Aires, 1944, considerado por su autor como lo m?s significativo de su obra. Cuando regresa a Espa?a, en 1947, ha comenzado su madurez, aunque contin?a siendo en su patria un poeta casi ignorado. Sus libros El existir medita su corriente (1948) y Concertar es amor (1951) representan su momento de destierro interior pero tambi?n el sabor por las cosas, el gusto por la vida Vuelve a la luz p?blica en la d?cada de 1970 cuando publica obras tan importantes como su autobiograf?a en prosa, Cr?nica general (1974) y los libros de memorias Heracl?s (1975) y Breviarium Vitae (1979). En los ?ltimos a?os de su vida llegaron los reconocimientos: Premio de las Letras Valencianas, Medalla al M?rito de Bellas Artes, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante, Hijo Predilecto de Alcoy.... Gil-Albert muere en Valencia, en 1994.

Juan Gil-Albert, con su escepticismo sin ?nfasis y su dif?cil equilibrio entre el fulgor y la serenidad, la sensualidad y la reflexi?n ofrece una poes?a en la que la sensibilidad y la inteligencia forman una alianza indestructible. Gil-Albert hace un tipo de poes?a did?ctico-moral a lo anarquista. El asco de cierta gente que lo rodea lo impulsa a exaltar al pobre, al delincuente y al ocioso. Su poes?a es tan pronto insultante, ofensiva, como llena de pur?sima ternura. Gil-Albert nos ha dado a todos una lecci?n diaria de fraternidad, de amor hacia la vida, nos ha dado y nos est? dando, pues una larga lecci?n de poes?a. Aunque ya no est?s aqu? sigues estando en la memoria de los que te vieron, en los que yo me s?. Pero, como dijo el poeta: ?La muerte viene siempre con nosotros / y nunca en balde?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 6:21
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