Domingo, 08 de octubre de 2006
ANGEL GANIVET
(1865-1898)

?Pero esta fe no est? en m?
y esta fe debe ser m?a.
Esta fe que yo cre?a
cuando sin fe conceb?
la estatua que vive en ti....?
Angel Ganivet.

LA VOZ DE UN HIJO LEGITIMO DE GRANADA

Ganivet es una de figura de las que se han recordado siempre. No solamente por lo que por s? mismo vale y ofrece sino porque representa la ?ltima etapa en el siglo XIX de todo un linaje intelectual espa?ol que se remonta en sus or?genes a nuestros m?s notorios pensadores cl?sicos: Vitoria , Isla y Luis Vives. Y es un verdadero precursor de los modernos ensayistas espa?oles, como lo fue desde otro punto de vista Larra, cuya vida y obra tantos contactos presenta con la del pensador granadino.

La visi?n que tuvo de los problemas de su tiempo fue completa. Talento creador y cr?tico. En su vida corta y desdichada hubo un manantial de ideas, de poes?a, de impulsos geniales y de emoci?n intensa que suele producir el dolor en los seres de gran capacidad mental.

Angel Ganivet y Garc?a de Lara naci? en Granada el 13 de diciembre de 1865. Hijo de una familia de molineros venidos a menos. A la edad de diez a?os Ganivet se fractur? la pierna en una ca?da y estuvo gravemente enfermo. A causa de este accidente, Ganivet comienza tarde sus estudios, pero pronto destaca como un joven brillante, cursando ente 1880 y 1890 el bachiller y las carreras de Derecho y Filosof?a y Letras siempre con las notas de sobresaliente.

En 1868 llega a Madrid para hacer el doctorado, y, adem?s, se presenta a las oposiciones del Cuerpo de Archivos, Bibliotecas y Museos, que gana En la capital de Espa?a desempe?? su primer cargo oficial como bibliotecario del Ministerio de Fomento. Por entonces entabl? amistad con Miguel de Unamuno. Pas? por los consulados de Amberes y Helsingfors antes de ocupar el de Riga, pocos meses antes de su muerte.

Ganivet fue ?hombre de lecturas?. Esto es, un lector curioso e infatigable de todo cuanto merec?a la pena ser le?do de Espa?a y de fuera de Espa?a. Le?a en cinco idiomas europeos modernos y conoc?a el griego y el lat?n.

Las ojeadas de Ganivet al espect?culo internacional son frecuentes. Ganivet da un salto r?pido de la vida provincial a la vida europea. La presi?n del medio, dentro y fuera de Espa?a, contribuyen a modelar en la personalidad del granadino sus m?s curiosos perfiles.

Toda la obra de Ganivet se proyecta en tres direcciones: la preocupaci?n est?tica, referida a su Granada; la preocupaci?n pol?tica, referida a Espa?a; y la preocupaci?n moral, referida as? mismo. Ganivet es uno de los escritores modernos m?s sugestivos y sugerentes; en su esp?ritu , intensamente nutrido en lo castizo, popular y tradicional, se aunaron a la perfecci?n el amor a Granada, a lo espa?ol, y a lo europeo.

Era senequista y, como luego Unamuno ?que sin duda tom? y desenvolvi? muchas de sus ideas, no obstante haberlas combatido inicialmente-, ve?a en el Quijote y en La vida es sue?o, de Calder?n, los dos s?mbolos literarios de la filosof?a espa?ola, y sobre todo, en el libro de Cervantes, de la ?tica. Cre?a que las virtudes m?s caracter?stica de los espa?oles son la dignidad personal, la piedad y la justicia. Ganivet pertenece rigurosamente a la generaci?n del 98, aunque su vida termine en esa fecha, es el precursor de esa generaci?n: ?el 98 antes del 98?.

Las obras m?s populares de Ganivet son: Granada la bella, Cartas finlandesas, Idearium espa?ol, Los trabajos del infatigable creador P?o Cid, Hombres del norte y El porvenir de Espa?a.

Angel Ganivet conoci? en Madrid, y en un baile de m?scaras en el teatro de la Zarzuela, a una mujer muy bella, llamada Amalia. Amalia Rold?n. Desde aquella noche la suerte del extraordinario escritor granadino, qued? ligada para siempre a la vida de la gentil enmascarada. Fueron unos amores accidentales y sombr?os. De ellos nacieron dos hijos, un var?n y una hembra. La ni?a muri? en Par?s, poco antes que su padre, produciendo una nueva cat?strofe en el alma ya medio ausente del escritor. Los amantes viv?an unas veces juntos y otras separados. Un d?a supo ?l, por boca de amigos oficiosos que ella , la mujer que consideraba como esposa, le era infiel. Cierta o no tan delicada circunstancia, el efecto que caus? en el alma de Ganivet tuvo decisiva influencia en el tr?gico final.

A primero de junio de 1898 qued? suprimido por real orden, el Consulado espa?ol de Helsingfors. Angel Ganivet hubo de trasladarse a Riga, nuevo lugar de su residencia oficial. A Riga llega a mediados del mes de agosto. Comienzan para el desgraciado escritor los d?as m?s terribles de su existencia. La perturbaci?n ps?quica (coexistente con el lento proceso paral?tico), que ya hab?a tenido sus primeras fases en diferentes ?pocas, desde hac?a dos a?os, y en formas m?s o menos agudas, se agrava bruscamente, dejando pocos espacios de lucidez completa a aquel cerebro de privilegiada capacidad.

Es entonces cuando Ganivet emprende su ?ltima obra literaria, en la que ya se advierten muestras patentes y reiteradas de su anomal?a mental. Nos referimos al poema esc?nico y tr?gico-simb?lico escrito en verso titulado El escultor de su alma. El manuscrito de esta obra fue enviado al director del peri?dico El Defensor de Granada pocos d?as antes del suicidio de Ganivet.

En el mes de septiembre de 1898, ya reconciliados Ganivet y Amalia; decide ?sta el viaje a Riga, en uni?n de su hijo. Angel no quer?a que Amalia fuese a reun?rsele, e incluso le hab?a anunciado que si, a pesar de todo, ella se presentaba en Riga, ?l, antes de verla, se matar?a.

Amalia y su hijo llegaron a Riga el d?a 29 de noviembre. Ganivet hac?a todos los d?as la traves?a del r?o Dvina para dirigirse de su casa a su oficina. Aquella tarde , a primera hora, reci?n arribados a la ciudad los dos viajeros, madre e hijo, fueron al Consulado espa?ol, donde esperaban encontrar a Ganivet... La espera fue m?s corta que la impaciencia de aquellos dos pobres seres. La noticia del suicidio apenas pudo ocultarse un momento a la se?ora Rold?n.

El c?nsul se hab?a arrojado al Dvina, sin que los esfuerzos realizados por algunos pasajeros y tripulantes del vapor que hac?a el servicio diario entre las dos orillas lograsen salvarle. Est? probado que durante aquellas maniobras de salvamento se pudo izar a Ganivet hasta la borda, pero los desesperados esfuerzos de ?ste para desasirse de los brazos que le sujetaban triunfaron al fin, y el cuerpo del gran escritor se hundi? para siempre bajo las aguas.

Dos d?as antes de morir, el 27 de noviembre, cuando Angel Ganivet ya estaba lleno del prop?sito de la muerte, dej? en casa de un amigo, una especie de testamento que termina as?: ?No recuerdo haber hecho mal a nadie, ni siquiera en pensamiento; si hubiera hecho alg?n mal, pido perd?n?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:12
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios