Domingo, 08 de octubre de 2006
CLAUDIO S?NCHEZ-ALBORNOZ
(1893-1984)

??Ay, dulce y cara Espa?a,
madrastra de tus hijos verdaderos,
y con piedad extra?a
piadosa madre y hu?sped de extranjeros!?
Lope de Vega.

LA VOZ DE TODO UN HOMBRE

Don Claudio, con un pie en el estribo para el ?ltimo viaje, dec?a: ?Mucho debo a Espa?a y a la Argentina, pero algo me deben ellas a m?.

Claudio S?nchez-Albornoz y Mendui?a nace en Madrid el 7 de abril de 1893. Curs? estudios en la Instituci?n Libre de Ense?anza. En 1913 se licenci? en Filosof?a y Letras en la Universidad de Madrid. Un a?o m?s tarde se doctor?. De archivero pas? a catedr?tico de Historia de Espa?a en las Universidades de Barcelona, Valencia, Valladolid y Madrid y posteriormente a medievalista insigne. Miembro de Acci?n Republicana, el partido de Manuel Aza?a, fue diputado durante la II Rep?blica por Avila. En 1932 comenz? a ejercer como Rector de la Universidad Central, tom? parte en la creaci?n del Centro de Estudios Hist?ricos, fue ministro de Estado (1933). La guerra civil le cogi? como embajador de Espa?a en Lisboa. Despu?s de una gran labor de ayuda a los exiliados espa?oles, tuvo que abandonar Portugal, estableci?ndose en Par?a. Imparte clase en la Universidad de Burdeos. Se ve obligado a huir para evitar caer en manos de los nazis y de la polic?a franquista. Llega a Argel, y desde all? se traslada a su amada Argentina, ?que me acogi? generosa y fraterna, y que con su generosidad me ha permitido trabajar cient?ficamente durante muchas d?cadas y crear en ella una brillante escuela de medievalistas que constituye mi orgullo?. En la Universidad de Mendoza inicia su labor docente, pasando despu?s a la Universidad de Buenos Aires (1942), en la que funda el Instituto de Historia de Espa?a. Es elegido presidente de la Asociaci?n de Intelectuales Republicanos Espa?oles. En 1962 y por encargo de Jim?nez de As?a, S?nchez-Albornoz asumi? la jefatura del gobierno de la Rep?blica espa?ola en el exilio, cargo que desempe?a hasta su renuncia en 1970.

En octubre de 1976, tras numerosos a?os en el exilio S?nchez-Albornoz regres? temporalmente a Espa?a. La visita culmin? ?pocas horas antes de emprender regreso a Buenos Aires- en la audiencia regia del palacio de la Zarzuela. De esta entrevista escribi?: ?Azc?rate hab?a visitado a Alfonso XII en el Palacio Real sin dejar de ser republicano, bien pod?a yo a acudir a conversar con su nieto sin dejar sin serlo?.

Don Claudio, catedr?tico sin par y maestro de historiadores, es conocido y reconocido universalmente. En 1925, en plena juventud, fue elegido por unanimidad miembro de n?mero de la Academia de la Historia. En 1935 le acogi? en su seno la Academia de Sciencias de Lisboa. Doctor ?honoris causa? por las Universidades de Burdeos, Gantes, Tubinga, Lima, Buenos Aires, Oviedo, Valladolid, Lisboa... Hijo adoptivo de Asturias, Medalla de Oro de la ciudad de Avila,, Gran Cruz de Carlos III... En 1970 la Academia de Roma le otorg? el Premio Internacional Feltrinelli, especie de Nobel de Historia, que le consagra como ?nico espa?ol que le obtiene en este campo espec?fico. En 1978, el rey impuso la gran cruz de Alfonso X el Sabio, al que durante tiempo fuera figura visible del republicanismo espa?ol. En 1984 recibi? el Premio Pr?ncipe de Asturias de Comunicaci?n y Humanidades. En julio de 1983, Claudio S?nche-Albornoz vuelve a Espa?a estableci?ndose en Avila, donde fallece el 8 de julio de 1984..

Su producci?n hist?rica es sencillamente colosal. Ah? est?n su Espa?a musulmana, su monumental Or?genes de la naci?n espa?ola, sus valiosos Viejos y nuevos estudios sobre las instituciones medievales espa?olas, sus Estudios visigodos y Despoblaci?n y repoblaci?n del valle del Duero, su magn?fico y exhaustivo Reino astur-leon?s, el extraordinario Espa?a, un enigma hist?rico y su c?lebre Estampas de la vida en Le?n hace mil a?os.

Su dignidad le llev? a permanecer m?s de la mitad de su vida en el destierro. Un gran historiador franc?s, Jacques Fontaine, le ha aplicado la frase unamunesca y ha dicho de ?l que es ?nada menos que todo un hombre?.

Esta era su afirmaci?n b?sica: ?He dicho y repetido que la Historia es la haza?a de la libertad y la libertad la haza?a de la Historia?. Fundidas, a su fe religiosa, y su fe en la libertad, se afirma en el historiador una convicci?n optimista en el progreso, indefinido del hombre, llamado siempre a un m?s alto destino. La identificaci?n de ese destino hist?rico con la b?squeda eterna de la libertad, le lleva a contemplar, serenamente, reduci?ndola en todo caso a episodio pasajero en el transcurso de los siglos, incluso la posibilidad de una realizaci?n plena de la utop?a comunista. ?Aunque el comunismo triunfe en todo el mundo ?dec?a S?nchez-Albornoz-, cosa que es inimaginable ..., siempre habr?a un despu?s diferente?.

Este ?conservador revolucionario? acaba siempre, por encima de todo, en historiador . Y es que, como dijo nuestro maestro de historiadores: ?Hoy no se puede negar que el hombre y los pueblos somos ante todo historia?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:27
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