Domingo, 08 de octubre de 2006
EN EL 60 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE
JOAQUIN XIRAU (1895-1946)

?S?lo es capaz de vivir en otro
quien es capaz de vivir en s? mismo.?
Joaqu?n Xirau.

LA VOZ DE LA CONCIENCIA AMOROSA

El mundo de la filosof?a es el de la totalidad de la experiencia, pues su aspiraci?n no puede ser otra que hacernos vivir en una plenitud vital, donde todas las cosas hallan su lugar y todos los valores su jerarqu?a.

Ahora bien, la plenitud vital se da en el amor; de aqu? la importancia de determinar el significado formal de la ?conciencia amorosa?; para Xirau, ?sta es una actitud radical que no debe identificarse con ning?n contenido concreto; se trata, por el contrario, nos dice, de ?una forma peculiar y permanente del esp?ritu, una actitud radical de la vida que condiciona los fen?menos y los contenidos y les presta una orientaci?n y un sentido?. Y entre las diversas formas o actitudes que puede adoptar la actividad de la conciencia, la m?s decisiva es la que se mueve entre el amor y el rencor, hasta el punto de que la estructura entera de la persona cambia seg?n se halle dominada por la conciencia amorosa o por la conciencia rencorosa. El amor a que Xirau se refiere es, pues, este tipo de ?amor puro? que constituye en definitiva una realidad espec?fica e irreductible, de car?cter profundamente ontol?gico.

La personalidad y la obra de Joaqu?n Xirau nos sit?an en el eje de la Escuela de Barcelona; a no haber sido por la guerra civil y el exilio posterior, probablemente hubiera ejercido un magisterio filos?fico en el mundo catal?n muy parecido al que Ortega y Gasset ejerci? en la Escuela de Madrid.

Joaqu?n Xirau naci? en la ciudad gerundense de Figueras en 1895 y muri? en M?xico el 10 de abril de 1946. Estudi? Filosof?a y Letras en Barcelona, ampliando despu?s estudios en Madrid, donde sigui? un curso con Ortega y mantuvo relaciones de amistad con los hombres de la Instituci?n Libre de Ense?anza; de ah? arranca su inter?s por el tema de educaci?n y su admiraci?n por los krausistas, bien patente en su libro: Manuel B. Coss?o y la educaci?n en Espa?a. El doctorado lo hizo en la Universidad de Madrid: tanto en Filosof?a, en 1922, como en Derecho, 1923. Los fil?sofos que m?s influyeron en ?l fueron Max Scheler y el pensamiento franc?s de aquel momento: Brunschvicg, Bergson, Meyerson, Landsberg, etc. En la ense?anza obtuvo un primer puesto en Lugo como profesor de Segunda Ense?anza, pasando despu?s por las Universidades de Salamanca y Zaragoza, hasta situarse en la de Barcelona en 1929; desde ella inicia una extraordinaria actividad impulsando el desarrollo de la filosof?a y la pedagog?a. Es miembro encargado de la ense?anza en el Consejo de la Cultura de la Generalitat, se le nombra decano de la Facultad de Filosof?a y Letras, es elegido miembro del Consejo Internacional de los Congresos de Filosof?a, a muchos de los cuales asiste.

Aunque con un profundo fondo cristiano, que se refleja en toda su obra, pol?ticamente milita en el socialismo y colabora en la revista Hora de Espa?a. En 1939, acompa?ado de su mujer, Antonio Machado y la madre de ?ste, y otros m?s, se ve obligado a emprender el camino del exilio; primero en Francia, despu?s, en M?xico, donde sigue escribiendo y publicando sobre temas filos?ficos, dejando all? el fruto granado de muchos a?os de meditaci?n a pesar de su muerte prematura en 1946.

Entre sus libros y publicaciones es importante destacar los siguientes: El sentit de la veritat, Descartes y el idealismo subjetivista moderno, La teor?a de los valores en relaci?n con la Etica y el Derecho, Amor y mundo, Lo fugaz y lo eterno, El pensamiento de Luis Vives, Vida y obra de Ram?n Lluch....

?S?lo es capaz de vivir en otro quien es capaz de vivir en s? mismo ?dec?a Xirau-, de estructurar la propia personalidad y respetarse y estimarse como persona. Para poder estar realmente fuera de s? es preciso previamente estar en s?. En una palabra: el entregarse exige el poseerse, as? como el di?logo supone una intimidad que comunicar,

Amor al ser y amor al valor se vinculan estrechan e indiscerniblemente, ya que el hombre que ama las cosas y crea valores en ella; en ese condicionamiento dial?ctico entre el ser y valor se engendra el sentido de la vida humana sobre la tierra. La conciencia amorosa impone as? su realidad, descubri?ndonos la ra?z y el sentido ontol?gico del amor, mediante el que orientamos nuestra vida en el mundo.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:38
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