Domingo, 08 de octubre de 2006
UNA FALSA ESPERANZA

?Yo me r?o si se r?en
cuando canto mis canciones.
Por mucho que a m? me duela
m?s sufren los que no comen.?
Gabriel Celaya.

LA PRECARIZACION NO CREA EMPLEO

Actualmente se admite de forma pac?fica que el marco de relaciones laborales en Espa?a es uno de los m?s flexibles de Europa, y a pesar de ello y de la mejora de las expectativas econ?micas, las cifras de parados registrados en los ?ltimos meses ponen en evidencia que el empleo no crece al ritmo que algunos hab?an vaticinado.

El uso extremo de la temporalidad de los contratos, a?n para cubrir puestos de trabajo fijos, el uso fraudulento de las modalidades contractuales para fines distintos a los inicialmente previstos, la extrema flexibilidad para contratar y las elevadas subvenciones al empresariado, son, entre otros, indicativos que evidencian una nueva dimensi?n de las relaciones laborales, a saber: el impacto negativo de las pol?ticas precarizadoras en la sociedad y lo que es m?s grave, las presumibles consecuencias negativas que, a medio y largo plazo, pueden acarrear.

En aras de una falsa esperanza de creaci?n de empleo, se est? potenciando la precarizaci?n instituyendo un c?mulo de subvenciones y bonificaciones empresariales que favorecen el fen?meno de externalizaci?n de costes.

A los empresarios no les interesa contratar con las f?rmulas que podr?amos llamar tradicionales porque disponen de otras que les supone cuando menos una reducci?n considerable de los costes laborales. Se ha generalizado la err?nea convicci?n de que las contrataciones han de llevar aparejadas una subvenci?n econ?mica incluso anterior al beneficio que les reporta el propio trabajo en el proceso productivo.

Por otra parte, las bonificaciones y reducciones de cuotas disminuyen la recaudaci?n de las ya deficitarias arcas de la Seguridad Social, lo que provocar? a no muy largo plazo, si no existen medidas correctoras, la insuficiencia del presupuesto para cubrir las m?nimas necesidades p?blicas, sanitarias, de vejez, desempleo, etc.

Nos encontramos, pues antes una situaci?n preocupante que exige el uso de medidas concretas que solucionen la situaci?n de degradaci?n social presente y planifiquen adecuadamente el futuro de las relaciones laborales y de las instituciones anejas a las mismas. Las pol?ticas precarizadoras suponen una aceptaci?n social de la insolidaridad y crean unas inseguras expectativas de futuro.

La precarizaci?n s?lo puede coexistir con el paro. No hay nadie capaz de demostrar que mayor precariedad significa tambi?n mayor empleo.

Si el empleo es la primera prioridad y ofrece los peores resultados de cuanto se consiguen ser? necesario, en pura coherencia, dar un giro en la acci?n de Gobierno. La actual pol?tica econ?mica parece seguir empe?ada en la lucha antiinflacionista, las autoridades siguen otorgando prioridad a la desaceleraci?n de los precios.

Una decidida pol?tica que tenga como prioridad el empleo basada en un crecimiento econ?mico intensivo en creaci?n de empleo y acompa?ada por un reparto solidario del trabajo, permitir? afrontar la soluci?n. En definitiva, casar ambas piezas, crecimiento y empleo, pol?tica econ?mica y social, es una necesidad evidente. Y es que, como dijo el poeta: ?Tener hambre, estar en paro / muertas las manos ca?das, / le cuesta al hombre muy caro?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Ser? vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Publicado por Franciscoariassolis @ 9:00
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