Domingo, 08 de octubre de 2006
VICENTE BLASCO IB??EZ
(1867-1928)

?Si la cosecha era mala, se hac?an econom?as
sobre el trabajo de los braceros y sobre
los gazpachos que los alimentaban.?
Vicente Blasco Ib??ez.

LA VOZ DE UN NOVELISTA CON LUZ PROPIA


Blasco Ib??ez estaba predestinado a asumir la m?s evidente representaci?n del naturalismo espa?ol. Y de su ?hecho diferencial?. Comenz? imitando a Zola. Nunca se recat? de decirlo ni quiso disimular el origen mim?tico de su estilo. El materialismo vital, que seg?n dijo, a ra?z de publicar su primera novela Arroz y tartana (1894), ?alimentaba? su pensamiento.

Releer hoy a Vicente Blasco Ib??ez nacido en Valencia el 29 de enero de 1867 es una experiencia muy interesante. Y muy aleccionadora. Por lo pronto observamos que si nos hallamos lejos de su manera de ver y hacer en muchas ocasiones, a lo largo de la lectura, en otras, nos sentimos captados y sorprendidos al descubrir valores est?ticos que no sospech?bamos.

Blasco sabe exponer, contar. Sabe colocar a cosas y seres en sus t?rminos justos y domina la perspectiva en el paisaje. Gracias a Blasco Ib??ez tenemos estas p?ginas descriptivas de ese trozo espl?ndido de la naturaleza y el paisaje espa?ol que es la tierra valenciana.

Cuando ten?a diecis?is a?os, Blasco se matricula en la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia.. Escribe en varias revistas literarias y pol?ticas y se gradu? en derecho en 1888. Blasco organiz? varias manifestaciones pol?ticas, contra los gobiernos de Sagasta y C?novas y de la guerra cubana. A veces Blasco fue exiliado por su radicalizaci?n y en 1896 fue encarcelado durante seis meses. A pesar de su actividad pol?tica, Blasco Ib??ez era el novelista m?s popular y de m?s ?xito de su ?poca.

Blasco Ib??ez en su obra no fue nunca cursi. Era lo suficientemente rudo para compensar con ello en sus libros toda la tendencia a la cursiler?a. Jam?s tuvo la mentalidad de nuevo rico, aunque lleg? en muy pocos a?os, de un mediano pasar de forzado de la pluma, al asombro de una riqueza escandalosa.

Las obras de Blasco, clasificadas como arqueol?gicas o hist?ricas, que son las menos logradas de su producci?n adolecen de falta de veracidad y de vida. Es el caso de S?nnica la cortesana, El Papa del mar, En busca del Gran Kan, A los pies de Venus, etc.

Lo que verdaderamente queda y tiene un valor permanente en la numeros?sima producci?n del autor son ante todo sus novelas del pa?s valenciano. En esta l?nea se encuentran: Flor de Mayo, Entre naranjos, Ca?as y barro, Arroz y tartana y La barraca. En ellas, adem?s, nos encontramos frente a frente con una estupenda galer?a de retratos en la que se hallan las m?s variadas tipificaciones humanas, el usurero de Arroz y tartana; el b?rbaro Piment?, de La barraca, una de las novelas de m?s cruel realismo de toda la literatura espa?ola, en la que Blasco, a partir del personaje Batiste, va convirtiendo en protagonista a toda la huerta valenciana; la Neleta de Ca?as y barro, a solas con sus remordimientos, mientras su amante se suicida....

M?s que novelas de tesis, La catedral, La bodega (el campo andaluz con su se?oritismo feudal, jerezano por m?s se?as), y otras, son novelas doctrinales que dejan ver demasiado su perfil de arenga.

Su libro de mayor ?xito internacional, Los cuatro jinetes del Apocalipsis, escrito en Par?s durante la guerra del 14 y que, por el clima psicol?gico existente en la Europa de entonces y otras circunstancias de ?ndole editorial, dio, varias vueltas al mundo. Libro al galope, se fue como vino, y hoy no lo lee nadie.

Vicente Blasco Ib??ez muere en Menton (Francia) el 28 de enero de 1928. ?Vicente Blasco Ib??ez ?escrib?a Ram?n G?mez de la Serna-, el animador del habla y de la vida, ha muerto?.

Se ha equiparado con frecuencia y con acierto el arte literario de Blasco Ib??ez con el arte pict?rico de Sorolla. Existe, indudablemente, esa semejanza, a condici?n de que admitamos que el naturalismo de Blasco es un naturalismo soleado, como es tambi?n soleado el impresionismo de Sorolla. La fuerza de Blasco Ib??ez fue su vocaci?n. Es decir, la sangre, tambi?n soleada, porque en verdad que tanto Sorolla como Blasco llevaban la luz de su tierra en ella. Y como dijo el poeta: ?Tierra donde la luz radiosa y brava / se desborda de un sol de oros sutiles, / y donde nunca acaba / de ahitarse el florecer de los abriles?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 9:09
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