Domingo, 08 de octubre de 2006
LA SOLEDAD DE LOS EXILIADOS

?De soledad tan vaga y tan concreta
sale un hilo de agua;
el agua del destierro,
muy parecida al llanto.?
Jos? Moreno Villa.

EL CANTAR DE SOLEDAD DE LOS DESTERRADOS

Gregorio Mara??n public? hace cincuenta a?os, un libro que intitul? Espa?oles fuera de Espa?a y que dedic? a Ram?n P?rez de Ayala : ?que est? dentro de Espa?a aunque est? fuera ?.

En el primer p?rrafo del pr?logo del libro, refiri?ndose a S?neca, dice Mara??n: ?Hace m?s de veinte siglos que un espa?ol desterrado en C?rcega ?exclamaba: ?Qu? sufrimiento intolerable es vivir fuera de la patria!?

?Podemos aquilatar en unos cuantos segundos los millares de hora de soledad que han sufrido y sufren los exiliados?

Mara??n, h?bilmente esboz? el problema del exilio en cuanto a Espa?a, convencido de que debido a nuestro car?cter es inevitable. En relaci?n con el ?xodo y el retorno, dijo: ?No es exageraci?n decir que han sido excepcionales los hombres de gobierno espa?oles que no han conocido esa gran tristeza y esa gran alegr?a; y alguien m?s de una vez?.

A principios del siglo XII alg?n autor desconocido compuso la obra cumbre de la poes?a l?rica espa?ola: El cantar de M?o Cid, dividido en tres partes, la primera de las cuales se denomina Destierro del Cid, y que comienza as?: ?Envi? por sus parientes y vasallos, y d?joles c?mo el rey le mandaba salir de todas sus tierras...?. Manuel Machado reforz? l?ricamente el destierro del Cid: ?El ciego sol, la sed y la fatiga... / por terrible estepa castellana, / al destierro, conduce de los suyos / -polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga?.

Los poetas al exiliarse suelen abominar de su patria, m?s en la dureza del destierro aquilatan lo que han perdido y la lloran. Lope de Vega nos da un claro ejemplo de la mala imagen materna proyectada hacia la patria: ??Ay dulce y cara Espa?a, / madrastra de tus hijos verdaderos, / y con piedad extra?a / piadosa madre y hu?sped de extranjeros?.

Es innecesario repetir una vez m?s que la mayor parte de nuestros mejores intelectuales y artistas emprendieron el camino del exilio al final de la guerra civil. Rafael Alberti en Roma, peligro para caminantes, lamenta su destierro: ?Dej? por ti mis bosques, mi perdida / arboleda, mis perros desvelados, / mis capitales a?os desterrados / hasta casi el invierno de la vida?.

Alfonso Vidal y Planas, quien vivi? sus ?ltimos a?os en M?xico, public? un poema titulado Cirios en los rascacielos (1963): ?Sin Espa?a en mi vida, / yo mismo soy el muerto, / ?y en la capilla ardiente / de Yanquilandia enciendo / un sirio por mi ?nima / en cada rascacielos!?. Bernardo Clariana, nos transmite tambi?n la sensaci?n de soledad experimentada en Nueva York, ciudad ajena, cruel... de la que quiere evadirse por medio del recuerdo: ?Pero no lograr?n prefabricar / los jardines de tu patio...?

Cuando Alfonso Vidal y Planas pas? por Ellis Island, en 1939, exclam?: ?Enterradme en Espa?a cuando muera / (?por caridad, hermanos, en mi Espa?a!), / si herido de su amor, en tierra extra?a, / desangrado en suspiros, me muriera?.

Pedro Garfias vivi? unos meses en 1939 en el pueblo ingl?s llamado Eaton Hasting: all? creo los poemas que constituir?n su primer libro en el exilio que ver? la luz en 1941, en M?xico, lugar donde Garfias vivi? su soledad, hasta su muerte. En estos versos de Garfias asoma la gran soledad, que crecer? m?s y m?s: ?Dentro del pecho oscuro / la clara soledad me va creciendo....? Y nos grita: ?Yo te puedo poblar, soledad m?a, / igual que puedo hacer rocas y ?rboles / de estas oscuras gentes que me cercan... ?

Luis Cernuda sabe que el destierro lo ha convertido en un muerto que, a pesar de todo sigue viviendo: ?T?, verdad solitaria, / transparente pasi?n, mi soledad de siempre, / eres inmenso abrazo; / el sol, el mar, / la oscuridad, la estepa, / el hombre y su deseo, / la airada muchedumbre, / ?qu? son sino t? misma?? .Uno de los temas constantes en la poes?a de Juan Rejano es Espa?a, vista en los primeros momentos del exilio con un gran dolor: ?Vivir de ausencia es ya sobrevivir?. En la poes?a de exilio de Jos? Ram?n Arana, aparecen algunos recuerdos de momentos dolorosos en esta ?ciega soledad?: ?Nadie vendr? a llorarte... / Solo el viento / avivar? el clavel que me ha nacido / frente a este ciega soledad sin llanto...?

El poeta malague?o Emilio Prados, que en el exilio vive solo, apartado, quiere escapar de su soledad: ?Golpe? con mi voz, con mi palabra / -no s? donde ni lo sabr? jam?s-: / nadie me abri?. Y su paisano Manuel Altolaguirre, con una gran ternura, nos dice: ?Estoy solo y no s? quienes / est?n sintiendo mi ausencia.? Y no menos agudo es el dolor de la mujer de Altolaguirre, Concha M?ndez, que escribe: ?La gran soledad del mundo / como ala que me domina / llevo sobre m? y me arrastra...?

Los exiliados espa?oles, lejos de su patria, trataron de sobrevivir su vida, sintieron la garra de la nostalgia, el incesante recuerdo de unas calles, de unos ?rboles, de unas fuentes como aquella a la que Alberti ped?a, ?que volviera para darle agua?. Supieron de angustia , de dificultades econ?micas para enfrentarse con ese cada d?a y cada ma?ana, pero especialmente sintieron una inmensa soledad. Soledad de soledades y todo soledad., como la del poeta malague?o Jos? Moreno Villa: ?Hay una soledad en el exilio / que no es de gente: soledad de muros, / de solera y de techo; / soledad de reflejos; / soledad de colores imprecisos?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 16:54
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios