Lunes, 09 de octubre de 2006
MAS AUSTERIDAD

?Y cuando llegue el d?a del ?ltimo viaje,
y est? al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontrar?is a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar?
Antonio Machado.


LA AUSTERIDAD ES UNA BUENA ALIADA DE LA DEMOCRACIA

La austeridad es el m?s modesto y asequible de los valores espirituales del comportamiento. Depende, en medida superior a cualquier otro, de la iniciativa personal, y anticipa y suple a otros valores. Sin duda los completa y perfecciona. No requiere manifestarse en obras como la caridad. Discurre sencillamente plegada a la conducta. Y no es f?cil de ense?ar. Es compatible con ideolog?as contrapuestas, porque a todas les viene bien asociarse con esa actitud de generosidad social.

Siempre es posible, aunque no es f?cil ni frecuente, eludir un exceso, limitar una ambici?n, refrenar la codicia, conformarse con menos, sustraerse a ciertas aspiraciones por justificadas que parezcan y declinar el culto a la brillantez aunque proceda de los propios merecimientos. Todos, en nuestras posiciones, tenemos el deber del l?mite y la posibilidad de la renuncia. A aquellos que tienen m?s, no les faltar?n ocasiones de poder renunciar.

La sociedad, por lo menos desde hace dos siglos, tiene ante s? el problema de la organizaci?n y desarrollo bajo el paradigma de la igualdad social. Adem?s de la justicia, un valor fundamental, la renuncia y la tolerancia siguen siendo factores imprescindibles para evitar los excesos. La austeridad no sirve por s? sola para construir un modelo de sociedad, pero es en todo caso una excelente colaboradora.

Si bien tendemos a localizarla en el modo de ser y de conducirse, tambi?n en la utilizaci?n del lenguaje, que es en definitiva un comportamiento verbal, resulta pertinente la presencia de la austeridad. En este campo la austeridad sufre graves quebrantos. Hemos o?do m?s de una vez, pretendiendo exaltar la sencillez de una persona, decir que se comport? como uno de tantos o como un ciudadano m?s, dando por supuesto que hubiese alguien distinto de los otros o ciudadanos de varias clases y hasta formas diversas de conducta seg?n las condiciones de la persona.

La austeridad no queda reducida a una estricta funci?n econ?mica, aunque tambi?n la cumpla. El ahorro no es necesariamente austero y la austeridad dista de producir meras ventajas materiales.

?Qu? pensar de la austeridad en relaci?n a la hora presente de Espa?a? Nos encontramos, es obvio, en una crisis profunda. Sin embargo, se tiene la impresi?n de que ni el Gobierno ni los l?deres de la oposici?n en esta fase delicada, van a pactar sobre la austeridad. ?Pero por qu? no miran a su interior y se autoexigen la disciplina de la austeridad? Es una buena aliada de la democracia, si no forma parte de ella misma. Cuando es erigido en protagonista el pueblo, se afirma, creo, todo lo que hay en el pueblo, sin limitarse a convocarlo para elegir a los representantes. Y es que, como dijo el poeta: ?Mientras m?s palabras me dices / m?s en confusi?n me pones, / porque tus palabras son / v?speras de tus traiciones?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 5:55
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