Lunes, 09 de octubre de 2006
CARLOS BARRAL
(1928-19 89)


??ramos como hu?spedes de la libertad,
tal vez demasiado hermosa.?
Carlos Barral

LA VOZ DEL POETA MARINERO

El poeta Barral pertenece de pleno a la generaci?n de la poes?a social, la del realismo cr?tico o socialrealismo, la de los ni?os de la guerra. Sin embargo, no faltan quienes llaman a este grupo de escritores la generaci?n pacifista porque no hay pacifismo m?s aut?ntico que el de quienes vivieron su infancia en guerra, de mayores nunca combatieron y eligieron el bando de los vencidos.

Carlos Barral Agesta naci? en Barcelona el 2 de junio de 1928. Se licenci? en Derecho por la Universidad de Barcelona en 1950. Desde este a?o residi? regularmente en su ciudad natal donde ejerci? de editor, dirigiendo primero la Editorial Seix Barral, y m?s tarde Barral Editora. Su inevitable propensi?n por el mito le llevo a considerar que el para?so de su infancia se ubicaba en Calafell, la poblaci?n tarraconense donde su familia ten?a una casa. La devoci?n de Carlos por la playa de Calafell se extiende a sus aguas. Desde 1982, fue elegido Senador por Tarragona, figurando en las candidaturas del PSOE. Sus amigos, los pescadores de Calafell, fueron testigos de su boda con Ivonne Hortet, el 4 de octubre de 1955 y compa?eros de su ?ltima singladura un 17 de diciembre de 1989, en que las cenizas de Carlos Barral fueron esparcidas en el mar, a dos millas de la costa calafellense.

Premio de Literatura Ciudad de Barcelona (1978) por Los a?os sin excusa. Fund? el premio de novela ?Biblioteca Breve? y en colaboraci?n con doce editores de otros tantos ?mbitos ling??sticos, el ?Prix International de Litteratura ? y el ?Prix Formentor ?, que se otorgaron entre 1950 y 1967.

Sus primeros poemas aparecen en 1952 bajo el t?tulo Las aguas reiteradas, que, junto a Poemas previos y en forma de ap?ndice, se incorporan a la primera edici?n de Metropolitano (1957), cuya segunda edici?n Metropolitano y poema (1973-1975), se abre con un estudio original de Jaime Gil de Biedma.

Diecinueve figuras de mi historia civil dio lugar a una edici?n biling?e en traducci?n al italiano de Dario Puccini. Otras de sus obras po?ticas m?s relevantes son: Usuras, Figuraci?n y fuga, Informe personal sobre el alba y acerca de algunas auroras particulares, Lecciones de cosas y Veinte poemas para el nieto Malcom.

A?os de penitencia y Los a?os sin excusa constituyen los dos primeros tomos de las Memorias de Barral; y Pen?ltimos castigos, su primera novela. Tambi?n su obra en prosa cuenta con dos libros de viajes escritos en catal?n: Per cal de fora, Catalunya des del mar y Catalunya a vol d?ocell. De su trabajo de traductor debe resaltarse la versi?n al castellano de los Sonetos a Orfeo, de Rainer Mar?a Rilke.
Carlos Barral es una de tres figuras que compone la Escuela de Barcelona. No hace mucho que ha aparecido un estudio espl?ndido de Carmen Riera, La Escuela de Barcelona. Barral, Gil de Biedma, Goytisolo: el n?cleo po?tico de la generaci?n de los 50. Irremediablemente, en las muchas y amenas p?ginas de este libro la generaci?n de los 50 queda, para bien y para menos bien, en cueros vivo y con una copa de m?s.

La fama de poeta herm?tico, de ?distinto entre los diferentes? , la comparte Barral con el poeta jerezano Jos? Caballero Bonald desde siempre. Tanto Caballero como Barral han manifestado en sus po?ticas la pasi?n por la lengua y los dos se han esforzado en sus poemas por atisbar misterios transitando las galer?as de la mente que conducen a los arcanos. Como todos los herm?ticos aut?nticos, han terminado habituando al lector al universo propio y hoy en d?a s?lo por sus respectivas voluntades de estilo a los dos poetas se les puede colgar el sambenito del hermetismo.

Buen narrador oral, Barral ha usado siempre en sus poemas sistemas y t?cnicas narrativas. Con voz propia y rica en registros, la obra de Barral no elude articularse sobre el nudo de experiencias hist?ricas, propias y comunes a las gentes de su ?poca.

A pesar de no tener mucho donde elegir en la cultura censurada de su tiempo de aprendizaje; Carlos Barral, mantuvo la terquedad, hasta la bendita pedanter?a, de leer, debatir y meditar como si aquello no fuese aquella Espa?a nuestra. Quiz? no se le perdona esa c?ustica iron?a de que hace gala ni tampoco esa desmitificaci?n de unos valores aceptados e intocables realizada con mucho adelanto, pero que han seguido las j?venes promociones: el amor naturalista, el ataque a la ciudad hip?crita, la vaciedad de la burgues?a puesta en la picota, etc.

Gran parte de la vida de Carlos Barral transcurri? navegando. El mar ocupa en sus poemas un lugar privilegiado y raro en la l?rica espa?ola. El mar, el tiempo, y las indagaciones de la sensibilidad han sido constantes aut?nticas en la obra literaria de Carlos Barral, perito en los azules del mar. Y como dijo nuestro poeta: ?Y cada vez son menos / los m?stiles y menos / marineros los hombres que se embarcan?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:28
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