Lunes, 09 de octubre de 2006
WENCESLAO FERN?NDEZ FLOREZ
(1885-1964)

?El humor es, sencillamente,
una posici?n frente a la vida?.
Wenceslao Fern?ndez Fl?rez.


LA VOZ DE UN EXCELENTE HUMORISTA

La labor period?stica de Fern?ndez Fl?rez se llev? en ?l la parte del le?n, y su facilidad para perge?ar el art?culo diario se filtr? en sus novelas en grado suficiente como para disminuir su dimensi?n literaria. De raigambre realista dominada por el humorismo, con resabios de diversas escuelas, pero sin casarse con ninguna, pertenece a esos tipos aislados de escritor que resisten con independencia los intentos de la cr?tica por definirlos. Pese a lo que esto supone en el olvidadizo y poco sistematizado mundo de las valoraciones cr?ticas, Fern?ndez Fl?rez tiene que ser considerado como una importante figura de nuestra narrativa, en la cual le corresponde un plano muy superior al de otros provisionalmente m?s encumbrados.

Fern?ndez Fl?rez fue un escritor y ciudadano compactamente conservador, tribut? a Antonio Maura un fidelidad ejemplar y acept? las dictaduras de Primo de Rivera y de Francisco Franco. Pero tales actitudes no se dieron sin matices ni reservas. En 1932, el comentarista pol?tico que era Fern?ndez Fl?rez aseguraba hallarse ante la mejor Constituci?n que el pa?s hab?a tenido y no regateaba elogios a las reformas c?vicas de Manuel Aza?a.

Wenceslao Fern?ndez Fl?rez nace en La Coru?a el 12 de febrero de 1885 y muere en Madrid el 29 de abril de 1964. Hijo de un m?dico con aficiones literarias, qued? hu?rfano de padre muy tempranamente, y desde muy pronto hubo de ganarse la vida en actividades period?sticas. Ingres? en la Real Academia Espa?ola el 1945. Su fama se ha cimentado en la novela y en la cr?nica period?stica. Logra el premio Mariano de Cavia en 1922.

El humorismo de Fern?ndez Fl?rez est? entreverado de iron?a, a veces de sarcasmo, mitigado por un aliento l?rico que dulcifica su pesimismo, en ocasiones lindante con el nihilismo. El atractivo que Fern?ndez Fl?rez sinti? por los personajes de humilde condici?n, v?ctimas resignadas del fracaso y de su propia bondad, suele ir m?s lejos del ejercicio de un ?ternurismo? trivial. El tema de la relaci?n amorosa tiene tambi?n un significativo tratamiento, donde no siempre es muy evidente el deseo de despojarlo de la rigidez, la doblez y el hisp?nico sentido del pecado.

En 1910 publica La tristeza de la paz y cuatro a?os m?s tarde La procesi?n de los d?as. Posteriormente public? Volvoreta (1917) y Ha entrado un ladr?n (1920), obra predilecta del autor, que supusieron el final de su etapa neonaturalista, a la que pertenece tambi?n su novela Los que nos fuimos a la guerra, fr?gil en sus aspecto literario, aunque divertida en lo anecd?tico.

Volvoreta apareci? en marzo de 1917. Al poco de su aparici?n, obtuvo el premio del C?rculo de Bellas Artes madrile?o y alcanz? una considerable popularidad que testimonia en forma indirecta, el que el famoso ?coplero? Luis de Tapia escogiera su t?tulo -Volvoreta en gallego quiere decir mariposa y es el apodo que la protagonista- como emblema de aquel a?o pol?tico que se convirti? en una de las fechas claves de nuestro siglo XX.

En una segunda etapa, Fern?ndez Fl?rez acomete un proceso de desrealizaci?n al situar sus acciones narrativas en lugares imaginarios. Cr?tica de los prejuicios de car?cter sexual, del chauvinismo, del jactancioso y falso hero?smo... Actitud ?sta que, al carecer de un verdadero esp?ritu reformador, desemboca en el escepticismo. De esta etapa destacan: El secreto de Barba Azul (1923), Las siete columnas (1926), Relato inmoral (1928), El malvado Carabel (1930) y El bosque animado (1944).

No debe silenciarse, por agrupar en su seno algunas de las m?s logradas creaciones del autor, su producci?n de novelas cortas, en la que se incluyen peque?as obras maestras del g?nero, como La familia Gomar (1915), Unos pasos de mujer (1924), Huella de luz (1924), La casa de la lluvia (1925), El ladr?n de gl?ndulas (1929) y Fantasmas (1930).

Aunque no insisti? en su actividad po?tica inicial, se advierte un trasfondo de l?rico galaico en su producci?n, que le salva de quedarse en protesta o desprecio y descreimiento en la bondad humana. El escritor gallego reconoc?a con c?nico desencanto que cualquier tipo de ?tica reposa su quicio en el ego?smo humano elevado a norma.

Fern?ndez Fl?rez fue amigo personal de Castelao y acept? figurar en el primer consejo de direcci?n de la revista N?s, la m?s importante publicaci?n gallega. Y como dijo la poetisa gallega Rosal?a de Castro: ?Unos con la calumnia le mancharon, / otros falsos amores le han mentido / y aunque dudo si algunos le han querido / de cierto s? que todos le olvidaron?.

Francisco Arias Solis
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?Necesitamos vivir en paz!

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 23:48
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