Martes, 10 de octubre de 2006
LA JORNADA DE TRABAJO

?Cada vez que sale el solo
me acuerdo de mis hermanos
que sin pan y con fatigas
van a empezar su trabajo.?
Augusto Ferr?n. .

LA JORNADA DE TRABAJO CONDICIONA
PROFUNDAMENTE NUESTRA VIDA

La distribuci?n de la jornada de trabajo es uno de los factores que m?s fina y profundamente condicionan una forma de vida. Madrugar o trasnochar, comer a unas horas o a otras, reunir la jornada de trabajo en una primera parte del d?a, para dejar libre un margen al final, o bien hacer que la labor se extienda, menos apremiante y con descansos, de la ma?ana a la noche; todo esto revela una pretensi?n media dominante en una sociedad, un repertorio de deseo, una idea de lo que es la vida feliz.

Del tiempo de que dispone ?m?s o menos cuantificado-, el hombre hace dos partes: el que considera suyo y el que le parece ajeno, aproximadamente, esta divisi?n viene a coincidir con la que respecto de las ocupaciones introdujo Ortega: trabajosas y felicitarias. El tiempo que ?vende? cada uno para vivir no es el ?suyo?; es el tiempo ?enajenado? , alienado, que se siente como perdido; el ?propio? es el resto libre, del que se puede disponer para lo que se quiera. ?En qu? proporci?n se reparten en cada sociedad, en cada forma de vida, en cada clase?

El hombre que se levanta al amanecer, acude presuroso a su trabajo, lo interrumpe media hora, una hora a lo sumo, para hacer un breve almuerzo, se afana despu?s para terminar a las cinco de la tarde y tener un fragmento de jornada exclusivamente suyo, tiene otra contextura que el que prefiere permanecer en la cama hasta que es bien de d?a, ir a su casa a almorzar lenta y copiosamente, charlar de sobremesa, acaso dormir un poco de siesta, volver al lugar de trabajo otra vez, terminarlo ya de noche, sin tiempo de iniciar ninguna actividad, sino de pasear, tomar un aperitivo con unos amigos, asistir a un espect?culo.

?De cu?nto tiempo libre dispone el hombre medio de cada grupo en una sociedad determinada? ?En qu? lo invierte? ?Qu? le parece ?perder el tiempo? y qu?, por el contrario aprovecharlo? Estas son las preguntas que hay que contestar en cada caso. Y hay que precisar tambi?n si en una ?poca concreta esa articulaci?n de la vida cotidiana que est? vigente responde a las apetencias aut?nticas de los individuos, o estos la sienten como una imposici?n colectiva, como una organizaci?n que por inercia perdura y que desear?a cambiar. ?Cu?l es el lugar sentimental de las ?diversiones? oficiales, del paseo, de la conversaci?n, del no hacer nada, sino, acaso, tomar el sol? ?Cu?ntas horas de soledad tiene el hombre, cu?ntas tiene la mujer? ?Qu? representan el juego, la lectura, la televisi?n, el deporte, la galanter?a? ?Cu?l es el puesto del aburrimiento en una sociedad? Y este, ?a d?nde lleva? Tal vez a hacer ciencia , acaso a ganar dinero, quiz? a conspirar, posiblemente a tomarlo como la condici?n misma de la vida. Si somos sinceros, tendremos que reconocer que la sociolog?a y la historia no nos permiten hasta hoy responder suficientemente a estas preguntas, para casi ninguna sociedad, ni siquiera acerca de la nuestra; y que sin contestarlas no sabemos qu? ha significado para esos hombres ?vivir? , menos todav?a ?ser feliz? . Y como dijo el poeta: ?Por no querer perder el tiempo / pierdes el tiempo y el alma. / Est?s perdiendo la vida / de tanto querer ganarla?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

?Necesitamos vivir en paz!

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 4:48
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