Martes, 10 de octubre de 2006
AMERICA ES LA ESPERANZA

?Mientras la onda cordial aliente un sue?o,
mientras haya un viva pasi?n, un noble empe?o,
un buscado imposible, una imposible haza?a,
una Am?rica oculta que hallar, vivir? Espa?a. ?
Rub?n Dar?o.

EL REDESCUBRIMIENTO DE AMERICA

?Soy un hijo de Am?rica, soy un nieto de Espa?a...?, nos dijo la voz armoniosa del poeta, la m?s espa?ola de los continentes americanos.

El realismo pol?tico parece estar en boga en la idealista Europa. Subrayemos este hecho por lo que tiene de s?ntoma; porque al hablar de la cuesti?n de Am?rica y Espa?a, tambi?n se toca algo muy real. Y es que m?s all? de los problemas estrictamente econ?micos, m?s all? y por encima y por debajo de ellos conviene no olvidar que Am?rica est? en Espa?a, en la realidad espa?ola, y basta que Espa?a entre en s? para que se tropiece con ella.

La intuici?n popular lo ha comprendido ya de un modo harto claro, y son much?simas las pruebas de este ?redescubrimiento de Am?rica?, que est? creando un clima de estrecho contacto con algo que jam?s debimos descuidar: con Am?rica, con la Am?rica que, a pesar de nuestra dejadez, sigue llam?ndose Am?rica hispana.

Nuestras empresas americanas, la ingente obra del espa?ol en Am?rica, se ha llevado a t?rmino muchas veces, por no decir todas, al margen del Estado, y en ocasiones en contra suya. No quiere decir esto que el Estado no se haya sentido con preocupaci?n americanista; nada de eso, puesto que igualmente existen pruebas de este prop?sito estatal, sino que nunca lleg? a construir o proyectar una pol?tica americana, siendo los suyos, en todo caso, actos y legislaciones espor?dicos y aislados, unidos y formando un cuerpo, m?s que por el prop?sito que los animara, porque se refer?an a una misma ?poca, a una misma materia y porque el denominador com?n de los destinos espa?oles de aquellas fechas hac?a que se sintiera su unidad. Por a?adidura, es evidente que en muy contadas ocasiones coincidieron, en lo que ata?e a Am?rica, la iniciativa personal con los planes de nuestros gobernantes.

La fuerza de Am?rica, esa fuerza tel?rica a que todos los americanistas han hecho referencia, es tan poderosa, que tal vez hoy mismo, cuando pretendamos acercarnos a ella y actuar con ella, con sus colaboraciones y ayudas, nos impone a continuaci?n normas, nos se?ala caminos. Normas y caminos que guardan, sin duda, estrecha relaci?n con la actualidad de la vida americana.

Am?rica es, sobre todo, la esperanza. Esa esperanza a que no renunciamos los espa?oles y en cuya busca continuaremos. En estas horas de crisis, s?lo quien tenga una aut?ntica capacidad creadora o renovadora puede subsistir. Pues bien, Am?rica, todo un continente repleto de posibilidades, puede dedicarse con nosotros a la inmensa tarea de encontrar esa nueva cultura, ese hombre nuevo, ese nuevo orden. Es sabido que lo nuevo solo puede ser engendrado por lo nuevo. Ni Am?rica ni nosotros nos hemos dado plenamente, y en busca de esa plenitud y esa esperanza navegamos y vivimos.

El espa?ol de estos momentos puede renunciar a todo menos a la esperanza. Y la esperanza, lo dijo Prieto, a los que no lo sab?an, es Am?rica. Y como dijo el poeta: ?No hay esperanza sin sue?o; / ni sue?os sin esperanza. / El esperar siempre empieza. / El so?ar nunca acaba?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Ser? vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:13
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