Martes, 10 de octubre de 2006
RAMON PEREZ DE AYALA
(1881-1962)

?Una vivienda pobre y aldeana,
cerca del bosque, y que del mar, amigo
de mi risa infantil, no est? lejana.
En su quietud a solas, sin testigo?
Ram?n P?rez de Ayala.

LA VOZ DE LA INVENCI?N NOVELISTICA

Ram?n P?rez de Ayala conoce muy bien el idioma castellano: lo maneja con flexibilidad, soltura y elegancia. Pocas palabras bastar?n para definir su obra literaria: es uno de los primeros novelistas contempor?neos. Re?ne en sus obras las cualidades de las dos generaciones a la que sirve de nexo: la del 98 y la que viene inmediatamente despu?s. Tal vez por eso y porque representa el tr?nsito entre dos edades ?siglo XIX y siglo XX- que aparecen sin posible conexi?n y enlace, le toca a P?rez de Ayala realizar, en el orden puramente intelectual, una parte del ambicioso programa que los hombres del 98 hab?an lanzado al viento con signo de rebeld?a, de protesta.

Cuando el siglo XX comienza, la literatura espa?ola quiere huir de las formas ampulosas que dominaba y predominaba en los d?as de la Restauraci?n. Fiel a su tiempo P?rez de Ayala, de inquietud renovadora, quiso combinar con el apego a lo local y regional, el sentido espa?ol , y ?ste con lo universal. Su formaci?n intelectual, las experiencias y azares de la vida hicieron de ?l uno de los escritores de su tiempo m?s europeo.

La prosa de las principales figuras de la generaci?n novecentista, tambi?n conocida como generaci?n de 1914, es el resultado de una selecci?n que se hizo por un camino distinto del que se esperaba: el del estilo trabajado, brillante, m?s o menos esteticista, pero barroco. Esta generaci?n fue predominantemente universitaria y posey? una decidida voluntad pol?tica. Muchos de sus miembros ?Ortega y Gasset, P?rez de Ayala, Gregorio Mara?on, Am?rico Castro, Manuel Aza?a, Luis Araquista?n, Salvador de Madariaga- actuaron en el terreno pol?tico, y de ella surgir?an eminentes personalidades de la Segunda Rep?blica. Se trata tambi?n de una generaci?n de corte abiertamente europe?sta y proclive a las tendencias formales e ideol?gicas que presid?an la vida intelectual de los grandes focos culturales del extranjero.

Ram?n P?rez de Ayala nace en Oviedo el 9 de agosto de 1881. Estudi? con los jesuitas en Gij?n y Carri?n de los Condes. A los diez a?os compone en el colegio sus primeros poemas; a los doce escribe en lat?n como en su lengua materna. Era, como lo fue en su d?a Ortega en el colegio de los jesuitas de M?laga, el disc?pulo predilecto.

En 1896, ingresa P?rez de Ayala en la Universidad de Oviedo, donde estudia Derecho y donde tuvo como profesor a Leopoldo Alas, ?Clar?n?. Termin? la licenciatura en la Universidad de Madrid. Colabor? ya por entonces en El Imparcial, El Gr?fico, etc. Ampli? estudios en Londres y estudi? est?tica en Alemania e Italia. Durante la primera guerra mundial fue corresponsal de La Prensa de Buenos Aires. Con Ortega y Gasset fund? la Liga de educaci?n pol?tica espa?ola. En 1928 fue elegido miembro numerario dela Real Academia Espa?ola. Firm?, junto con Ortega y Mara??n y otros el ?Manifiesto de los intelectuales al servicio de la Rep?blica?. Fue embajador de la Rep?blica en Londres. Vivi? exiliado, despu?s de la guerra en Argentina, volviendo a Madrid en 1954. En 1960, recibi? el premio March de Literatura. Ram?n P?rez de Ayala muere en Madrid el 5 de agosto de 1962.

Su primera obra fue un libro de poemas, La paz del sendero (1904), de car?cter modernista. Su segundo libro de versos fue El sendero innumerable (1916), publicando despu?s El sendero andante (1921). Cultiv? adem?s de la poes?a, el ensayo, la cr?tica, el periodismo y, especialmente, la novela. Entre sus ensayos se cuentan Hern?n, encadenado (1917), Las m?scaras (1917-1919), que recoge sus cr?ticas teatrales, Pol?tica y toros (1918), el volumen de memorias Amistades y recuerdos (1961) y F?bulas y ciudades (1961).

El propio P?rez de Ayala clasific? sus novelas en tres grupos: el primero, de car?cter autobiogr?fico y matiz l?rico, aunque realista y descriptivo de la andadura vital iniciada con su educaci?n entre los jesuitas y acabada en la vida madrile?a. A este ciclo pertenecen: Tinieblas en las cumbres (1907), A.M.D.G. (1910), La pata de la raposa (1912) y Troteras y danzaderas (1913). A. M. D. G. es una cr?tica feroz de la educaci?n de los jesuitas, a la que el autor culpa de su p?rdida de fe, as? como de su excesivo inter?s por las cuestiones sexuales.

El segundo ciclo de la narrativa de P?rez de Ayala est? constituido por tres novelas cortas agrupadas bajo el acertado subt?tulo de ?Novelas poem?ticas de la vida espa?ola?: Prometeo, Luz de domingo y La ca?da de los Limones (las tres publicadas en 1916). Tres narraciones en las que el autor se sumerge de lleno en ese esp?ritu doloridamente denunciador de los males de Espa?a que informaba a los hombres del 98, pero con un grado tal de ponderaci?n expresiva y de equilibrio en sus diversas partes, que hacen inevitable el calificativo de cl?sicas que les han aplicado algunos cr?ticos que ven en ellas la m?s lograda cumbre de la narrativa del autor.

El ?ltimo periodo narrativo de P?rez de Ayala se caracteriza por una libertad creadora que, en un proceso de intelectualizaci?n coincidente con la novela europea de su tiempo, le permite abordar temas de car?cter universal, no espec?ficamente espa?oles. La primera novela de este ciclo es Belarmino y Apolonio (1921), su obra m?s lograda. De obra pedag?gica se ha calificado a dos novelas, Luna de miel y Los trabajos de Urbano y Simona (aparecidas en 1923). Tigre Juan y El curandero de su honra, las ?ltimas novelas de P?rez de Ayala, aparecidas en 1926, constituyen un solo conjunto novelesco.

?El novelista -dice Ayala- no puede pintar, ?nicamente puede describir, enumerar?. De este modo, la novela, al crear un mundo irreal, nos ense?a a ver la realidad. Lo fant?stico se mezcla a lo real. El mundo de lo que no es se introduce en el mundo de lo que es. Tal es su misi?n art?stica. Pocos escritores han cumplido esa misi?n de una manera tan perfecta como Ram?n P?rez de Ayala. Y como dijo el poeta: ?Veremos en sus flores el roc?o / y Asturias estar? como una rosa / reci?n nacida. Yo dir?: -Dios m?o / que no nos haya nunca tanto bien. / Y al yo leerte, me dir?s : Am?n?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Ser? vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 21:40
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