Mi?rcoles, 11 de octubre de 2006
CESAR GONZALEZ RUANO
(1903-1965)

?Vino, venci?. Fue vencido
en lo que quiso vencer.
Escribi?, y en el tintero
dej? lo que quiso hacer
por hacer lo que quisieron
Y se fue.?
C?sar Gonz?lez Ruano.


LA VOZ DEL PERIODISTA POETA

Baudeleriano apasionado ?fue en su juventud bi?grafo de Baudelaire-, amador de las flores del mal est?tico de cada d?a, siempre he cre?do con el poeta, y este es uno de los secretos mayores de su triunfo que la inspiraci?n en caso de existir, le coja trabajando... Viajes, aventuras, casas en Capri, palacio en Cuenca, caf?s...; pero la mayor sorpresa de los j?venes que le admir?bamos era verle trabajar en el caf? con la misma puntualidad de una oficina y sin levantar la cabeza. Escribir todos los d?as y todos los d?as muchas horas con destino a una publicaci?n concreta, y tantas veces con el pie forzado de una fotograf?a recibida, de una cr?nica encargada, de una entrevista pedida, de una secci?n abierta, para los folios justos del hueco que le espera. Fue C?sar Gonz?lez Ruano en esto el ejemplo mayor del escritor devorado por el periodismo. C?sar aludi? muchas veces a la transformaci?n del oro en calderilla que significa esta manera de trabajar. Nos lo hab?a advertido:?Esta profesi?n lleva en el tu?tano la maldici?n del olvido?. Pero tambi?n le he o?do decir de los aciertos, consistencia del estilo, obra que levanta este disciplinado y remero escribir por la honra y mantenencia de cada jornada. Los peri?dicos y los lectores salen ganando. El escritor, ?qui?n sabe? Lope hac?a comedias para demandas as?, pues m?s de cientos en horas veinticuatro pasaron de la musa al teatro.


C?sar Gonz?lez Ruano ha conseguido as? que ese lujo de la colaboraci?n literaria en los peri?dicos ?ventana cultural, divagaci?n est?tica, ensayismo- se haya convertido en funcional, period?stica pura, pues todos los articulistas que han venido despu?s de ?l tienen, si quieren permanecer -?esto es lo bueno!-, mucho de su levedad, pues comentar una noticia se ha ennoblecido de belleza literaria.

C?sar Gonz?lez Ruano nace en Madrid el 22 de febrero de 1903 y en su ciudad natal curs? la ense?anza elemental, as? como en Santiago de Compostela la superior, que termin? en Zaragoza y Madrid, donde se licenci? en Derecho en 1916, carrera que s?lo ejerci? un a?o para cultivar despu?s, con absoluta dedicaci?n el periodismo y la literatura en todos sus g?neros. Su fama se debe fundamentalmente a los art?culos cortos que escrib?a habitualmente en el desaparecido caf? Teide del paseo del Recoletos de Madrid. Gonz?lez Ruano muri? en Madrid en 1965.

Ha pertenecido a las redacciones de La Epoca, Heraldo de Madrid e Informaciones, y como corresponsal de A B C, residi? en Berl?n y Roma. Estuvo varios a?os en Lisboa y Par?s. En Lisboa como corresponsal de Heraldo de Madrid. Ha colaborado en las revistas espa?olas Estampa, Nuevo Mundo, Cr?nica, Mundo Gr?fico y La Esfera., as? como, en Social, de La Habana, entre otras. Ha obtenido el premio Mariano de Cavia de 1931 y el del Caf? Gij?n , de novelas cortas, por la suya titulada Ni C?sar ni nada. En 1960 le fue concedida una pensi?n March de Literatura.

Gonz?lez Ruano vino escritor sin desmayo a lo popular del peri?dico y en lo popular del peri?dico continu? hasta que le lleg? la muerte. Y puso notas humanas y populares cuando su periodismo, sus cr?nicas de Berl?n, Roma y Par?s, le carg? de la responsabilidad de pulsar el acontecer del mundo en los centros neur?lgicos heridos. Pero en lo popular se infiltr? f?cilmente las fantas?as del arte, y, lo que ya es m?s dif?cil, el otro aristocratismo de su estilo l?rico, lleno de vibraciones sutiles, de quintaesencias y primores, de refinamientos y de gracias.

C?sar Gonz?les Ruano ha sido un corresponsal de peri?dicos en el extranjero o, en todo caso, un colaborador asiduo. El tono po?tico predomina en toda su obra, sea novela, reportaje, art?culo o colecci?n de ellos, aparte de sus poemas propiamente dicho.

Como escritor dram?tico escribi? la comedia po?tica La luna en las manos (1934). Sus poemas que van desde el ultra?smo a formas m?s tradicionales, est?n recogidos en dos libros antol?gicos: A?n (1934) y Poes?a (1944). Sus primeras novelas, entre las que destacan La inmolada (1926), Circe (1935), Manuel de Montparnase (1944) e Invitaci?n al amor (1947), retratan personajes mundanos, a estas siguieron: Ni C?sar ni nada (1951), Los oscuros dominios (1953), Cita con el pasado (1954) y el volumen A todo el mundo no le gusta el amarillo (1961), de trasfondo biogr?fico. Entre sus restantes obras citaremos sus libros de memorias. Mi medio siglo se confiesa a medias (1951), La memoria veranea (1960) y Diario ?ntimo (1951-1965) (1970), publicado p?stumamente.

Pero de toda su obra, nada tan sugeridor y perfecto como sus trabajos period?sticos, hechos con gracia, no exenta de lirismo, y en los que, entre una sutil iron?a, se ajustan y relumbran los detalles como en una pieza de orfebrer?a. Y como dijo nuestro periodista ?sin dejar de ser poeta-: ?Y con las cuencas de mis ojos / querr? adivinar tal vez / lo que vi... cuando ve?a / y yo nunca mir?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Ser? vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 6:22
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