Mi?rcoles, 11 de octubre de 2006
JUAN DE JAUREGUI (1583-1641)

?El trabajo superior
que a las artes da valor
en el ingenio se emplea;
y ?ste siempre el que pelea,
sol?cito, en el pintor.?
Juan de J?uregui.

LA VOZ DEL PINTOR DE LA POESIA

Juan de J?uregui adquiri?, mientras viv?a, un destacado protagonismo, aunque no un importante reconocimiento. Su fama qued? reducida a exiguas menciones a veces relacionadas con su obra cr?tica o po?tica pero en la mayor?a de las ocasiones tra?das de los nombres de los ingenios con los que librara batalla.

Su bautismo se celebr? el 24 de noviembre de 1583, en Sevilla. Su distinguido origen viene avalado por la condici?n de sus padres, el riojano don Miguel Mart?nez de J?uregui -cuya hidalgu?a se remonta a mediados del siglo XV- y la sevillana do?a Isabel de la Sal -de elevado linaje sevillano-.

De la primera juventud de J?uregui se ignora pr?cticamente todo. Tampoco se sabe con certeza en qu? fecha y por qu? motivo viaj? a Italia, donde permaneci? alg?n tiempo para obtener un buen aprendizaje de la teor?a y t?cnica pict?rica, y tambi?n para conocer a los grandes poetas italianos y las modernas preceptivas literarias. En 1607 J?uregui public? la traducci?n de Aminta de Torquato Tasso. En 1661 tuvo que comparecer nuestro poeta ante el notario al ser denunciado ante el vicario general de Madrid por do?a Mariana de Loaysa y su madre do?a Aldonza de Vargas por incumplimiento de la palabra de matrimonio. Lo sorprendente es que el 27 de febrero del a?o siguiente el poeta se despos? con do?a Mariana, y dos a?os m?s tarde, el 18 de enero de 1614, se celebr? la boda religiosa.

La azarosa vida personal del poeta no lo aparta, sin embargo, de la creaci?n literaria y, tras un par?ntesis de tiempo, participar? en dos justas po?ticas que se celebraron en 1616.

La pluma de J?uregui no se limit? a la creaci?n po?tica ni tampoco a la labor cr?tica, sino que se recre? en los m?s variados, y a veces variopintos asuntos, que le distrajeron de su faceta principal como poeta.

En 1618 public?, en Sevilla, su primer libro de poemas, que sali? a la luz con el neutro nombre de Rimas. Un a?o despu?s el poeta se traslada a Madrid. En 1620 J?uregui participa en la justa po?tica celebrada con motivo de la beatificaci?n de San Isidro. En 1622 particip? en la justa po?tica en honor de la canonizaci?n de San Isidro y en otra justa convocada por la Compa??a de Jes?s para conmemorar la canonizaci?n de su fundador y de San Francisco Javier.

Sin duda, 1624 fue el a?o m?s importante de la trayectoria po?tica de Juan de J?uregui, pues el protagonismo que tanto ansiaba alcanz? su punto ?lgido con la aparici?n de sus dos obras m?s significativas: el Orfeo y el Discurso po?tico.

J?uregui public? en 1625, su Apolog?a por la verdad, para salir en defensa de fray Hortensio F?lix Paravicino, quien hab?a sido objeto de una an?nima, pero dur?sima, Censura por su famoso Paneg?rico en el que elogiaba al difunto Felipe III.

Hacia 1626 es probable que J?uregui recibiera el cargo de caballerizo de la reina do?a Isabel. En 1629 se public? en Madrid un Memorial informatorio por los pintores, J?uregui que siempre hab?a mostrado un esp?ritu especialmente favorable hacia el mundo de las artes y, en particular, a la pintura, colabor? en el Memorial. La figura del artista interdisciplinar, poeta-pintor, que encarnaba a la perfecci?n la vieja aspiraci?n renacentista del hermanamiento entre las artes, lleg? a convertirse, durante la etapa barroca, en una imagen muy com?n, y a los nombres de C?spedes, Pacheco, Boc?ngel, Mohedano... tenemos que sumar el de J?uregui como un excelente paradigma de esa feliz mixtura.

El perfil de hombre pol?mico, que J?uregui hab?a conseguido labrarse por sus enemistades con G?ngora y Lope, se afianz? a?n m?s hacia 1632, que, al parecer, debi? ser el a?o en que surgi? su rivalidad con Quevedo, quien atac? al sevillano con acierto desprecio en su obra La Perinola.

El 1 de julio de 1639; J?uregui recibi? por fin el tan ansiado t?tulo de la Orden de Calatrava. Poco antes de morir, el poeta sevillano dej? preparado para la imprenta el manuscrito original de uno de sus trabajos m?s ambiciosos, la Farsalia.

El 11 de enero de 1641, muri? en Madrid don Juan de J?uregui y, como orden? en su testamento, ?con la menos pompa y ostentaci?n que se pueda? fue enterrado en la capilla de Nuestra Se?ora de la Buena Ventura, en el convento de San Basilio Y como dijo nuestro poeta: ?Y pues nacidos somos mortales, / ni tiembles de la muerte aborrecida / ni la procures, que en templanza tales / hallar?s el descanso de la vida?.

Francisco Arias Solis
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Mi guerra es no ir a la guerra.

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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 22:17
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