Mi?rcoles, 11 de octubre de 2006
EL INFARTO PUSO FIN A SUS EXITOS

?Los que no pierden el tiempo,
y es porque ya lo han perdido
para siempre, son los muertos.?
Jos? Bergam?n.

EL FINAL DE LOS YUPPIES


?Al andar se hace camino?, nos dijo Machado, pero no es conveniente quedarse a mitad del camino por correr, ni tampoco es aconsejable perder la vida de tanto querer ganarla.

Mucho se ha hablado y se habla a?n del estr?s, una enfermedad propia del consumismo y de la sociedad posindustrial que eligi? como portador de este virus psicol?gico a los nuevos j?venes profesionales que fueron conocidos por todos como yuppies.

Al fallar el sistema inmunol?gico, unos acabaron tendidos en el sill?n de la consulta del psiquiatra, otros terminaron hundidos en la m?s honda de las depresiones y otros cayeron fulminados por el infarto.

El estr?s es el resultado de un c?mulo de circunstancias; ambici?n, hostilidad, impaciencia, competitividad individual, culto al dinero, estados cr?nicos de sobreactivaci?n de los sistemas neurovegetativos y neuroendocrinos, mala alimentaci?n, tensi?n, toma de estimulantes, tabaco, ejercicio poco sano, etc.

Los yuppies sometidos al estr?s, se convirtieron en el prototipo de la ?forma de ser? que predispone a sufrir un infarto de miocardio: agresividad, ansiedad, irritabilidad, inestabilidad, laboradicci?n o gran implicaci?n laboral, esto es, gran responsabilidad y una gran dificultad para delegar, unido a una incapacidad de relajaci?n, durante el ocio, son algunas de las caracter?sticas que configuraban el perfil psicol?gico de estos individuos predispuestos al infarto.

Las personas con el s?ndrome de yuppies que son las m?s predispuestas al infarto se caracterizan por ser: Personas ambiciosas, en continuo estado de agresividad, cuya conducta se basa en la consecuci?n de m?ltiples objetivos de la forma m?s r?pida posible. Est?n implicadas en una lucha sin fin por el ?xito, en la que no sienten ninguna recompensa ni tienen ning?n alivio real de la tensi?n. Concentran todos su pensamientos y esfuerzos en el estrecho desfiladero de su profesi?n, son incapaces de delegar autoridad o responsabilidad. La carencia o limitaci?n de experiencias interiores y de pensamientos verdaderamente creativos aumentan su dependencia de los logros externos que necesitan imponerse. Tratan de mantener bajo control sus impulsos agresivos, lo que se convierte, en una rabia inhibida, encolerizaci?n f?cil, cinismo, suspicacia, desconfianza, lenguaje explosivo, gestos bruscos... Mientras que de cara al exterior se presentan a s? mismos como poseedores de autoestima, su mundo exterior est? dominado por la actitud pesimista de preguntarse si vale la pena el esfuerzo.

Y es que los yuppies, en su loca prisa por llegar no hicieron camino, sino un estrecho desfiladero que les llev? a la depresi?n o a la tumba. Y como nos dijo el poeta: ?Por no querer perder el tiempo / pierdes el tiempo y el alma. / Est?s perdiendo la vida / de tanto querer ganarla?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 22:36
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