Jueves, 12 de octubre de 2006
TURISMO DE SOL Y PLAYA

??Los turistas en Espa?a ?
?Qu? bien ciega todav?a
el sol de Maricasta?a!?
Rafael Alberti.

UN DETERIORO IRREVERSIBLE E INNECESARIO DEL PAISAJE

El car?cter masivo del turismo es uno de los rasgos m?s definitorios de nuestro tiempo y nuestro entorno. La cuenca mediterr?nea en su conjunto ha jugado un papel fundamental en la recepci?n de la creciente demanda tur?stica de los pa?ses m?s desarrollados. El turismo se ha revelado en la pr?ctica totalidad de los pa?ses ribere?os como un sector emergente, cuando no en el argumento econ?mico central. La consolidaci?n de este modelo tur?stico de sol y playa se sustenta en la mayor valoraci?n relativa de los climas mediterr?neos y subtropicales como producto demandado por los pa?ses desarrollados.

Tres hechos se han aunado en el impulso del turismo en nuestro pa?s desde la d?cada de los setenta: la existencia de un soporte f?sico natural especialmente ventajoso, por la abundancia de playas y horas de sol; la buena accesibilidad a trav?s de los aeropuertos internacionales a los centros tur?sticos principales; y los bajos precios posibilitados por el menor nivel de desarrollo econ?mico de nuestro pa?s en el contexto europeo. De este modo el turismo se ha convertido en un sector clave de la econom?a nacional, equilibrador de una balanza de pagos que en su ausencia ser?a extremadamente deficitaria.

No ha tenido el turismo el papel de sector econ?mico complementario, como sucede en otros pa?ses europeos m?s desarrollados, sino m?s bien, el papel de sector estrat?gico sobre el que descansaban las principales expectativas. Habi?ndosele otorgado este papel decisivo, no es de extra?ar que en multitud de ocasiones las promociones tur?sticas se hayan implantado haciendo caso omiso de los costes sociales y las repercusiones ambientales. Sobre este ?ltimo aspecto, quiz?s sea el deterioro del paisaje el que mejor permite visualizar la incidencia del sector sobre los recursos naturales.

La creaci?n del espacio f?sico para el turismo de masas ha supuesto una alteraci?n del medio en que se instala. A ello ha contribuido, en gran medida la tendencia a valorizar dos recursos primarios, sol y playa, en condiciones de mayor rentabilidad a corto plazo. Una elevada densidad de ocupaci?n y la m?xima cercan?a a la l?nea de playa han sido la t?nica general, a costa de la ocupaci?n de espacios de gran valor o singularidad ecol?gica (dunas, marismas, acantilados, etc.).

Los proyectos tur?sticos se han planteado y se siguen planteando en la actualidad como colonizaci?n de espacios v?rgenes. Ello ha supuesto un deterioro irreversible e innecesario de un recurso natural no renovable como es el paisaje, que podr?a evitarse con un modelo de urbanizaci?n menos expansivo y m?s apoyado en los n?cleos de poblaci?n existentes. La urbanizaci?n tur?stica se convierte as? en un hecho urbano aut?nomo, desligado del sistema de asentamiento tradicional. Rara vez el desarrollo tur?stico se apoya o es prolongaci?n de la ciudad hist?rica.
Al margen de su impacto paisaj?stico, el turismo como actividad humana supone una forma espec?fica de apropiaci?n, abastecimiento, distribuci?n, consumo y eliminaci?n de determinados recursos b?sicos, energ?a y materiales. La ciudad tur?stica se caracteriza por la estacionalidad de la poblaci?n flotante y este hecho va a tener consecuencias importantes en cuanto a las formas de utilizaci?n de los recursos que necesita. La estacionalidad genera una menor consolidaci?n del hecho urbano como realidad permanente y de la ciudadan?a como forma organizativa y reivindicativa de la calidad de vida En consecuencia, se mantienen importantes d?ficits infraestructurales para el saneamiento ambiental de estas poblaciones. Otro aspecto destacable es la presi?n ejercida sobre los recursos naturales no renovables. Adem?s del paisaje, el recurso agua es quiz?s uno de los m?s afectados, especialmente en el litoral andaluz.

La calidad ambiental del entorno en que se mueve el turismo es cada vez m?s valorada por el usuario: limpieza del agua, el aire o la arena y condiciones de naturalidad en la implantaci?n tur?stica. El espacio tur?stico de nuestro pa?s no responde en muchas ocasiones a esos nuevos requerimientos de la demanda y la reconversi?n del modelo de alta densidad de los a?os sesenta no es f?cil, sobre todo en ?reas donde el turismo es un monocultivo intensivo.

La mejora de la oferta tur?stica y de sus servicios pasa, en gran medida, por el establecimiento de ocupaciones de baja densidad y por la aplicaci?n de tecnolog?as blandas que favorezcan la conservaci?n del medio litoral y sus recursos. Pero tambi?n es fundamental el impulso efectivo de un turismo interior que pueda servir para descongestionar ?reas litorales e ir modificando el modelo territorial existente. Y como dijo el poeta: ?No te debes acostumbrar / a ver que pasan las cosas / como porque tienen que pasar?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 4:06
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