Jueves, 12 de octubre de 2006
MELCHOR FERN?NDEZ ALMAGRO
(1893-1966)

?Granada era tu lecho de muerte, Do?a Juana,
los cipreses, tus cirios;
la sierra tu retablo.?
Federico Garc?a Lorca.


LA VOZ DEL HISTORIADOR PERIODISTA

Federico, su paisano y compa?ero del grupo literario ?La Cuerda? granadina, le retrat? diciendo que ten?a traza de ?moro amigo?. Y a Melchorito le dedic? su bell?sima ?Eleg?a a Do?a Juana la Loca?. Tras el estreno de Mariana Pineda Fern?ndez Almagro escribi? en La Voz:?Los versos de Garc?a Lorca tienen mucho de flor y de estrella. Est?n en su lugar porque s?.? En las cartas de su amigo Federico pueden leerse frases como ?stas: ?Yo no voy a ser viejo nunca?; ?Quiero ser un Poeta por los cuatros costado, amanecido de poes?a y muerto de poes?a. Empiezo a ver claro. Una alta conciencia de mi obra futura se apodera de m?, y un sentimiento casi dram?tico de mi responsabilidad me embarga...?.

Melchor Fern?ndez Almagro nace en Granada el 4 de septiembre de 1893. Realiza sus estudios primarios en el Colegio del Patriarca San Jos? y, posteriormente, en el Instituto. Desde muy joven se dedica al periodismo y en la Universidad de Granada estudia Derecho. El autor de Historia pol?tica de la Espa?a contempor?nea marcha a Madrid en 1918, volviendo ya tan s?lo a su ciudad natal muy espaciada y apresuradamente. La lejan?a estimul? el amor a su Granada como le hab?a, no ha mucho, sucedido a Ganivet.

La guerra civil transcurre para ?l entre Burgos y Salamanca incorporado a Prensa y Propaganda. Pero es realmente, a partir de los a?os de posguerra cuando su figura y su obra alcanzan mayor dimensi?n. Cr?tico literario de ABC y La Vanguardia. Melchor Fern?ndez Almagro muere en Madrid el 22 de febrero de 1966.

Acad?mico de la Espa?ola y de la Historia, autor de libros tan valiosos como Vida y obra de Angel Ganivet, Vida y literatura de Valle-Incl?n, Jovellanos, C?novas. Su vida y su pol?tica, Viaje al siglo XX, En torno al 98 y Granada en la literatura rom?ntica espa?ola; periodista de alto coturno, prestigioso cr?tico teatral y literario, Melchor Fern?ndez Almagro ocup? un primer plano en las letras espa?olas durante cerca de medio siglo. Conforme a un fen?meno, demasiado repetido en nuestro pa?s, un espeso silencio ha ca?do, a su muerte, sobre su memoria.

En su Viaje al siglo XX, el periodista granadino nos cuenta lo que supuso su encuentro con Madrid, su descubrimiento de la ciudad moderna: ?La emoci?n que Madrid me iba produciendo se resolver?a en cantidad. ?Cu?nto de todo! De todo, m?s mucho m?s que en Granada. M?s gente, m?s coches y m?s tiendas en m?s calles, mas plazas y m?s paseos. Y m?s grandes, por supuesto, los paseos, las plazas, las calles, las tiendas...?

Las lacras del caciquismo, los vicios del sistema electoral encontraron a un tiempo en Fern?ndez Almagro un implacable denunciador y un concienzudo analista.

Gran parte del ?xito y de la peculiaridad de la cr?tica de Fern?ndez Almagro procede de su gusto de refugiarse y emplearse a fondo en la tarea de historiador, historiador de periodos cercanos, donde su obra de indagaci?n tiene presente en todo momento. Tener siempre ante los ojos a Ganivet, Canovas, Valle-Incl?n o a Garc?a Lorca, con todas sus circunstancias minuciosamente analizarlas, prolonga suavemente las vigencias de todo lo anterior.

Resucitar la memoria de Melchor Fern?ndez Almagro tiene para los espa?oles de hoy, por encima de las modas el inter?s de hacer justicia a una figura de relieve que consagr? parte de su esfuerzo en hemerotecas y archivos a profundizar en cap?tulos y hombres decisivos de su historia.

La figura de Fern?ndez Almagro no estuvo exenta de contradicciones y tropiezos. Talante y actitudes pol?ticas no presentaron siempre una clara l?nea evolutiva. La orientaci?n que preside su libro sobre Alfonso XIII y su reinado (1934) es muy distinta de la visible en la Historia de la II Rep?blica (1940).

Pero hay un aspecto que destaca sobre cualquier otro en la figura de Fern?ndez Almagro y es el de su humanidad en medio de la vida literaria madrile?a. Su fina cortes?a le viene de su Granada. La voz del ?moro amigo? est? llena de una inefable melancol?a aristocr?tica, propia de la capital de un reino con arte y literatura propios, definida por el poeta granadino don Pedro Soto de Rojas con estas palabras: ?Para?so cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 4:34
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