Jueves, 12 de octubre de 2006
GABRIEL MIRO
(1879-1930)

?Oliendo a cipr?s pas?...
Se hundi? oliendo a penas suaves.
Y el Mar dijo al Campo:?Sabes?
?Ha muerto Gabriel Mir?!?.
Miguel Hern?ndez.

LA VOZ DEL SE?OR DE LAS PROSAS

Si hay un punto de coincidencia en todos los cr?ticos cuando se refieren a Gabriel Mir? es el de considerarlo como un supremo art?fice de la sensaci?n, la m?xima figura de nuestras letras en el dif?cil arte de transmutar lo sensorial en materia de arte. Nadie como ?l ha sabido compaginar la novela con la poes?a, la prosa con el lirismo. Jorge Guill?n llega a parangonarlo con Prouts en su analog?a entre la sensaci?n y el recuerdo.

Naci? Gabriel Mir? Ferrer en Alicante el 28 de julio de 1879. La edad escolar la pasa en su ciudad natal, primero, y despu?s en el colegio que la Compa??a de Jes?s, ten?a en Orihuela.

En 1893 el padre de Gabriel, ingeniero de caminos, canales y puertos, pasa a Ciudad Real y all? vive Mir? unos meses. En 1894 retorna a Alicante. Se grad?a de bachiller en el Instituto de Alicante; y en la Universidad de Valencia inicia los estudios de Derecho, termin?ndolos en la Universidad de Granada. Pero sus preferencias no est?n en la carrera de Leyes, sino en la literatura. Su nombre, uno de los primeros de la literatura contempor?nea, suele estar unido al movimiento del novecentismo.

De 1901 es su primera novela La mujer de Ojeda. En ese mismo a?o contrae matrimonio con Clemencia Maignon, hija del c?nsul de Francia en Alicante. Un a?o despu?s escribe Hilv?n de escenas, y en 1903 aparece Del vivir, libro en que ya se dan en gran relieve las acusadas caracter?sticas de la obra mironiana. Aqu? aparece por primera vez el personaje llamado Sig?enza, ?doble? literario del autor.

En 1906 Mir? consigue un cargo administrativo en el Hospital Civil San Juan de Dios de Alicante. Tres a?os m?s tarde, es nombrado cronista provincial de Alicante. De esta ?poca destacan N?mada (1908), narraci?n breve, premiada en el concurso de ?El Cuento Semanal?, y Las cerezas del cementerio (1910), que es la historia de una pasi?n entre un joven y una mujer madura en el marco del sensual paisaje alicantino. En 1911, Mir? pasa a Barcelona e inicia sus colaboraciones en Diario de Barcelona y La Vanguardia. All? entra al servicio de una casa editorial que preparaba la publicaci?n de una enciclopedia sagrada. La documentaci?n manejada por Mir? es aprovechada para preparar una de sus mejores obras: Figuras de la Pasi?n del Se?or (1916). Obra fundamental, de un arte refinado y una maravillosa sensaci?n de vida. Ning?n libro de espiritualidad religiosa del siglo XX nos ha dado una fusi?n tan bella del elemento po?tico con el ideol?gico cristiano.

Nuevo traslado esta vez a Madrid, donde consigue un empleo en el Ministerio de Instrucci?n P?blica y Bellas Artes. A lo largo de estos a?os aparecen las grandes obras mironianas: Libro de Sig?enza (1917), El humo dormido (1919), Nuestro padre San Daniel (1921), Ni?o y grande (1922), El obispo leproso (1926) y A?os y leguas (1928). El 27 de mayo de 1930, a los cincuenta a?os de edad, fallece en Madrid a consecuencia de una operaci?n de apendicitis. ?Gabriel Mir? era un hombre bueno ?nos dijo Rafael Alberti-, lleno de santidad como Antonio Machado?.

Mir? no es un novelista en la acepci?n vulgar de la palabra. Para Mir? novelar es ?sugerir?. La t?cnica mironiana de decir por insinuaci?n merma inter?s a la novela por el car?cter de intermitencia que imprime a la acci?n y por el aislamiento aparente en que coloca a unos seres cuyas vidas est?n ligadas entre s? por un mismo conflicto.

Mir? es un enamorado del paisaje, muchas de sus obras son un culto al paisaje levantino, hacia esas aldeas ?torradas de sol? . Mir? crea una regi?n literaria, Levante, como Azor?n creara antes otra. Castilla. ?Tanto en Levanta como en Andaluc?a ?le dijo Mir? a Alberti- todo es preciso, transparente. La luz perfila hasta las cosas m?s lejanas. Hasta lo laborioso all? se vuelve n?tido, brillante...?

Gabriel Mir? pone en el estilo un extraordinario ?nfasis. Es el estilista m?s refinado de la generaci?n novecentista y uno de los m?s grandes de todos los tiempos. Tiene el poder m?gico de la palabra exacta. Nada hay improvisado ni casual en su prosa.

Mir? nos dej? en una docena de libros la prosa m?s tersa y trabajada que se haya compuesto en lengua castellana. Y como exclam? el poeta: ??Viento! ?Ciego de las rosas! / Anda horizonte adelante, / y dile a todo Levante / que ha muerto el Se?or de las prosas?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 5:37
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