Jueves, 12 de octubre de 2006
LOS DESASTRES DE LA PRECARIZACION

?Golpe? con mi voz, con mi palabra,
-no s? d?nde, ni lo sabr? jam?s-:
nadie me abri?.?.
Emilio Prados.

LA DESREGULACI?N NO CREA EMPLEO

La teor?a de que el desempleo en nuestro pa?s obedece a la rigidez del mercado laboral ha dado lugar a medidas que han provocado la desregulaci?n del mercado de trabajo. Como consecuencia de esa pol?tica err?nea, no se ha creado empleo y se ha configurado una estructura laboral m?s d?bil.

Veinte a?os de desregulaci?n han definido en Espa?a un panorama sociolaboral que bate un record negativo en Europa. Tenemos una tasa de actividad bastante m?s baja que la media comunitaria, una tasa de paro mucho m?s alta, y encabezamos las listas de la inestabilidad laboral en todos los sectores econ?micos y de rotaci?n de la mano de obra en los tres grandes sectores de la econom?a.

Asimismo, los cambios de empleo son los m?s elevados de Europa ?algo m?s de la cuarta parte de los trabajadores espa?oles no logra mantener el empleo durante un a?o-; las jornadas laborales medias habituales est?n entre las m?s largas de los pa?ses comunitarios y estamos entre los pa?ses con mayor porcentaje de retribuciones inferiores al umbral de la pobreza y tenemos mayor proporci?n de trabajadores no cualificados.

Estos datos ponen de manifiesto que no es posible continuar y mucho menos profundizar, en un modelo que no s?lo no ha cumplido con el objetivo de crear empleo sino que ha precarizado el mercado de trabajo y debilitado la estructura laboral.

En una primera fase, esta desregulaci?n afect? particularmente a la entrada al mercado de trabajo, estableciendo numerosas modalidades de contrataci?n temporal que eliminaban la causalidad en la contrataci?n. El enorme volumen de desempleo dio lugar a una creciente permisividad en la utilizaci?n abusiva de estas modalidades, lo que produjo un crecimiento acelerado de la precariedad del empleo.

Un segunda fase ha sido la de la reforma laboral que ha otorgado mayores poderes para el empresario en la relaci?n laboral, abriendo un amplio abanico de posibilidades de discrecionalidad empresarial en cuanto las condiciones de trabajo, movilidad funcional y geogr?fica, estructura salarial, distribuci?n del tiempo de trabajo y abaratamiento considerable del despido.

Ninguno de estos dos mecanismos ha sido capaz de generar puestos de trabajo porque, a pesar del discurso oficial, el desempleo en este pa?s no obedece a una especial rigidez de nuestro sistema de relaciones laborales, sino a una situaci?n diferenciada de nuestra estructura econ?mica.

Durante dos d?cadas se ha realizado el mayor proceso conocido de introducci?n masiva de la contrataci?n temporal. Ning?n mercado de trabajo en pa?ses comparables al nuestro ha sido sometido a tales dosis de distorsi?n ni durante un periodo de tiempo tan prolongado.

Si al comienzo del proceso uno de cada siete trabajadores, aproximadamente, ten?an un contrato temporal, hoy son dos de cada cinco.

Adem?s de lo llamativo de las cifras, tanto tiempo de abuso de la contrataci?n temporal ha provocado un cambio de mentalidad que afectan al mercado de trabajo y a las relaciones laborales, junto a otro tipo de trastornos.

Uno de los ejemplos m?s expresivos puede encontrarse en el grado de confusi?n generado con la identificaci?n del concepto de estabilidad laboral. Lo que en cualquier otro pa?s de nuestro entorno se considerar?an actividades estables propias de la contrataci?n indefinida, aqu? se asegura que son temporales.

El dislate alcanza niveles muy altos cuando, confundiendo estabilidad con perpetuidad, se sostiene que, en realidad ?cualquier empleo es por naturaleza temporal?, o cuando se afirma que no es posible encontrar criterios objetivos para determinar la cuesti?n, por lo que ?sta debe quedar exclusivamente sujeta al libre albedr?o de la negociaci?n entre dos partes.

Como consecuencia de todo ello, el empleo en nuestro pa?s tiene actualmente tres grandes caracter?sticas: es insuficiente, es precario y de mala calidad y responde a un modelo laboral basado en la flexibilidad externa, que tiene consecuencias estructurales muy negativas en todos los ?rdenes. Y como dijo el poeta: ?Tienes que desenga?arte: / por el camino que vas / no va a ninguna parte?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 22:22
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