Viernes, 13 de octubre de 2006
LOS DERECHOS DEL ENFERMO

?Yo a ti te escuchaba
pero no te o?a.
T? a m? me mirabas
y no me ve?as.?
Jos? Bergam?n.

EL ENFERMO TIENE DERECHO A QUE LE ATIENDAN COMO PERSONA

En el contexto sociocultural del m?dico tradicional, no ten?a sentido hablar de los derechos del enfermo. Era el m?dico, y no el enfermo, el responsable de su propia salud. A la actitud protectora y paternalista del m?dico correspond?a, por parte del enfermo, una actitud confiada pero pasiva, de total sumisi?n. Aparte del derecho a ser atendido si pagaba la iguala o los honorarios debidos, su ?nico derecho como enfermo era el de obedecer y seguir fielmente las instrucciones del m?dico.

Hoy, el enfermo se ha convertido en un usuario del m?dico, cada vez menos sumiso y pasivo, de sus servicios. La universalizaci?n, bajo una u otra forma, de la atenci?n m?dica tiene detr?s un largo proceso de luchas y cambios sociales, que ha cristalizado en el reconocimiento constitucional del derecho a la protecci?n a la salud como uno de los derechos fundamentales, y ha ido haciendo a los usuarios de los servicios sanitarios cada vez m?s conscientes de sus derechos como usuarios.

El enfermo, como usuario, tiene derecho no s?lo a que le asistan sino a que le atiendan como persona, a que le expliquen y le hagan comprender su situaci?n y a que, si es posible se le resuelvan mediante una actuaci?n cient?fica y t?cnicamente correcta y siempre sobre la base del respeto a su autonom?a personal. El m?dico ha de actuar de acuerdo con esos derechos no por paternalismo o por motivos vagamente ??ticos? sino por que as? lo exige el contrato entre personas libres que, de modo expl?cito o impl?cito, toda relaci?n usuario-profesional implica.

Explicar y persuadir, no imponer. Respetar y fomentar la autonom?a del enfermo, tratarle como a una persona y no como una cosa. Facilitar y promover su colaboraci?n y su participaci?n activa en el proceso terap?utico. No es f?cil encontrar una expresi?n tan pl?stica y elocuente de lo que significa el respeto de la autonom?a del enfermo como la distinci?n que hac?a Plat?n entre el m?dico de esclavos y el m?dico de ciudadanos libres. El primero ?nunca explica nada al paciente sobre su dolencia... le dicta disposiciones extra?das de la experiencia con aire de saber infalible y a la manera brusca de un dictador... El m?dico libre, trata las enfermedades comentando ampliamente los achaques del paciente con ?ste y sus amigos. De este modo, averigua algo desde las explicaciones del propio paciente y simult?neamente le instruye. Luego, el m?dico no dispone su medicaci?n hasta que no ha persuadido al enfermo; el m?dico busca la total restauraci?n de la salud sobre la base de persuadir al enfermo a aceptar sus disposiciones terap?uticas?.

Explicar y persuadir significa hacer no banal pero si asequible su lenguaje y adaptar sus explicaciones al mundo cultural del enfermo, pero significa tambi?n, y sobre todo, renunciar a la c?moda posici?n de ?maestro? y de ?taumaturgo? que el halo carism?tico del m?dico en otros tiempos hac?a posible; significa poner sobre la mesa los l?mites de la medicina y quiz? tambi?n, en algunos casos, los l?mites de su propio saber profesional en relaci?n con el problema de su paciente. Nada, en realidad, que no sea razonable y l?gico. Pero el m?dico puede tener la sensaci?n de que los l?mites de la medicina, el paciente va percibirlos como l?mites de una competencia profesional y de que, si no muestra un aire de saber infalible, se pone en juego su prestigio y corre el riesgo de perder clientes. Por otra parte, no es f?cil actuar contra corriente cuando la misma profesi?n m?dica colabora a crear la imagen de que la medicina puede arreglarlo todo.

En otro orden de cosas, explicar y persuadir puede ser a veces problem?tico para el m?dico, porque ha de encontrar un equilibrio no siempre f?cil entre exigencias que a veces se plantean como contradictorias: decirle la verdad al enfermo y, por otra parte, mostrar una actitud de consideraci?n y simpat?a con el enfermo y, al mismo tiempo, mantener un distanciamiento profesional que le permita no perder nunca el dominio de la situaci?n y evitar un exceso de implicaci?n afectiva que puede llevarle a una dif?cil situaci?n de angustia personal. Y como dijo el poeta. ?Todos vivimos muriendo. / El que no muere no vive / porque est? muerto de miedo?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 3:51
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