Viernes, 13 de octubre de 2006
EL CATARRO DE VERANO

??Playa de Sanl?car,
noche de verano,
copla solitaria
junto al mar amargo!?
Antonio Machado.

EL LLORIQUEO DE LOS CATARROS DE VERANO

?Ha padecido usted un catarro en verano?... En invierno cuando est? acatarrado, se arropa usted bien, se sienta al lado del calefactor y se pone a tomar calditos calientes. No existe voluptuosidad comparable a la de un buen catarro de invierno. La familia se interesa por usted y le pregunta si siente opresi?n en el pecho o si le duele el costado. Viene el m?dico, y si tiene tiempo, le mide a usted la temperatura, y desde esa instante queda reconocida su beligerancia de enfermo. El jefe de la oficina le dice a usted que permanezca en casa que hay mucha gripe ?por ah? y que no conviene hacer imprudencias. Todo el mundo, en fin, le compadece a usted, y hasta usted mismo acaba por enternecerse ante el quebranto de su propia salud.

?Qu? diferencia con los catarros de verano!... La cabeza le zumba a usted como una olla de ebullici?n. Parece que est? coci?ndosele a usted el cerebro. Se suena usted, y es horrible. La cabeza se le queda a usted completamente vac?a, y aunque esto constituya una ventaja, ya que es la mejor garant?a posible de imparcialidad, como sensaci?n f?sica resulta altamente desagradable. Luego hay lloriqueo, el est?pido lloriqueo de los catarros de verano. Llora usted por los ojos, por las narices, por la boca. Llora usted de un modo repulsivo, y, de pronto, ?zas!, se dispara usted en uno, en cinco, en diez rid?culos estornudos, que revelan una falta absoluta de autocontrol.

Con un catarro de verano sufre usted infinitamente m?s que con un catarro de invierno; pero es in?til. El catarro de verano no conmueve a los amigos ni a los familiares, y, menos a?n a los jefes. Es un catarro antiart?stico que no compone como los catarros de invierno, con las pantuflas ni con la calefacci?n, con las mantas ni con las tisanas. No tiene decoraci?n posible. No tiene cuadro tradicional. No tiene ambiente. Cuando menos se le considera extempor?neo, y al o?rle estornudar a uno, las gentes le miran con una sorpresa burlona, como el representante de una ?poca o de una especie ya enteramente extinguida.

?Rutinaria humanidad!... Entre todas las injusticias sociales habr? pocas tan despiadadas como la que se comete con las v?ctimas de los catarros de verano; pero ?para qu? vamos hablar m?s del asunto? Ni esta injusticia ni otras menos inhumanas creo que puedan remediarse de momento s?lo por hablar de ellas. Y es que, como dijo el poeta: ?En el aire y por el aire / van y vienen las palabras / sin ir a ninguna parte?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Te matan y despu?s
piden perd?n al cad?ver.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:56
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios