Viernes, 13 de octubre de 2006
GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS
(1744-1811)

?Morir, en fin, de angustia y de tormento,
v?ctima de un amor irresistible:
?sta es mi situaci?n, ?sta es mi suerte.
Y t? quieres, cruel, que est? contento.?
Gaspar Melchor de Jovellanos.

LA VOZ DE LA ILUSTRACI?N ESPA?OLA

Gaspar Melchor de Jovellanos es el nombre de una nobil?sima figura de hombre de Estado, de entusiasta patriota, de economista excepcional, de literato, distinguid?simo que supo brillar en muy diversos g?neros. La figura del siglo XVIII por excelencia, encarna con su vida y su obra la ilustraci?n espa?ola, las ansias de reforma y los moldes neocl?sicos.

Gaspar Melchor de Jovellanos nace en Gij?n el 5 de enero de 1744 y muere el 27 de noviembre en Puerto de Vega (Asturias), cuando regresaba de C?diz a su tierra natal. Hijo de familia noble estudi? en las Universidades de Oviedo, Avila y Alcal?. En esta ?ltima Universidad conoci? al escritor gaditano Cadalso y trab? amistad con Arias de Saavedra y Ce?n Berm?dez, que escribir?a su biograf?a.

Al igual que Arias de Saavedra abandona la carrera eclesi?stica para dedicarse a la Magistratura. En 1768, Jovellanos es nombrado Alcalde del Crimen de la Real Audiencia de Sevilla. En esta ciudad, Jovellanos se enamor? de la dama que en sus poemas se llama Clori (que abandon? la ciudad en 1769) y que es la musa de su mejor soneto: ?Sentir de una pasi?n viva y ardiente / todo el af?n, zozobra y agon?a; / vivir sin premio un d?a y otro d?a; / dudar, sufrir, llorar eternamente?. En Sevilla mantuvo tambi?n una amistad profunda con la Galatea de versos posteriores. En estos a?os sevillanos escribe gran parte de sus poemas y la tragedia El delincuente honrado, que se estrena con gran ?xito en 1773, y en la que Jovellanos realiza el primer intento de acercamiento teatral a los problemas sociales y morales planteados por las costumbres de la ?poca. Entabla contacto con los poetas de Salamanca, a los que dirige la Ep?stola de Jovino a sus amigos salmantinos, Jovino es el nombre po?tico de Jovellanos, en la que exhorta a los j?venes poetas a cantar la moral filosof?a, ?las virtudes inocentes que hacen al hombre justo?, los ?h?roes espa?oles... las costumbres dom?sticas?.

En 1778 Jovellanos abandona Sevilla. Es nombrado Alcalde de Casa y Cortre y de inmediato emprende viaje a Madrid. En el viaje escribe la Ep?stola a sus amigos de Sevilla, en la que da rienda suelta a la emoci?n que embarga a Jovellanos al abandonar la capital en que quiz? pas? los mejores a?os de su vida. Protegido de Cabarr?s y de Campomanes asiste a la tertulia de este ?ltimo. Ingresa en la Sociedad Econ?mica de Amigos del Pa?s y en las Academias de Historia, de San Fernando, Espa?ola de la Lengua y de C?nones y Derecho, y particip? activamente en la vida p?blica, en la que aplic? sus ideales reformistas de signo ilustrado.

Influido por la lectura de Cantillon, Condillac, Turgot, Adem Simith, etc?tera, prepar? varios informes econ?micos y pol?ticos, como el que versa sobre el libre ejercicio de las Artes (1785), en el que aboga por el liberalismo econ?mico. Defiende adem?s la libertad del trabajo de la mujer y su igualdad respecto al hombre por lo que se convierte en uno de los primeros feministas. Las dos s?tiras A Arnesto (1786-87) compaginan al moralista severo con el poeta civil preocupado por los problemas sociales de su patria. La primera de ellas se conoce con el nombre de S?tira contra las mujeres nobles y la segunda con el de S?tira sobre la mala educaci?n de la nobleza.

Al morir Carlos III y caer en desgracia sus ministros, Jovellanos fue alejado de la corte, probablemente a instigaci?n de la nueva reina Mar?a Luisa y obligado a residir en Gij?n. En agosto de 1790 sale en Asturias. Permanecer? en su tierra siete a?os, que son conocidos con detalle a trav?s de su Diario. El pretendido destierro supuso para su esp?ritu cierto grado de compensaci?n, debido al gran cari?o que profesaba a su tierra. Los a?os en Gij?n fueron fecundos. Es entonces cuando funda su obra m?s querida el Real Instituto Asturiano de N?utica y Mineralog?a. En 1794 publica su Informe sobre la el expediente de la Ley Agraria, su obra m?s notable, un cl?sico de la literatura y de la econom?a del XVIII. En 1795, ocurre un incidente sobre dicho Informe, que la Inquisici?n intenta prohibir. La consecuencia fue engrandecer m?s, si cabe, la figura de Jovellanos a los ojos de muchos de sus contempor?neos. De gran inter?s es la Memoria para el arreglo de la polic?a de los espect?culos y diversiones p?blicas y sobre su origen en Espa?a (1796), redactada por encargo de la Academia de la Historia, en la que expone sus ideas sobre el teatro del Siglo de Oro y, sobre todo, sus opiniones sobre lo que deb?a ser la dram?tica en su tiempo.

En noviembre de 1797 es nombrado Ministro de Gracia y Justicia. En el Ministerio permanece s?lo ocho meses, debido a su sentido de la justicia y a su integridad moral.

Su actitud cr?tica ante Godoy, la reina y las instituciones y la acusaci?n de haber difundido una traducci?n del Contrato Social de Rousseau propician su destierro en Mallorca, en 1801. Pasa un a?o en la Cartuja de Valldemosa. En 1802 es trasladado al castillo de Bellver, con ?rdenes rigurosas de incomunicaci?n e incluso con prohibici?n de leer y escribir. No obstante, all? escribi? sus Memorias del castillo de Bellver y otras obras.

El 22 de marzo de 1808 Jovellanos es puesto en libertad. Renuncia al Ministerio del Interior que le ofrece el gobierno bonapartista. Su postura es clara: ?la causa de mi pa?s, como la de otras provincias, puede ser temeraria, pero es a lo menos honrada?. Lleg? a ser miembro de la Junta Central durante la Guerra de la Independencia y hubo de publicar una Memoria en defensa de la Junta Central para hacer frente a ciertas acusaciones.

? Ha escrito mucho de legislaci?n, de agricultura, de arte, de cr?tica literaria ?escribe Azor?n de Jovellanos- . La poes?a le encanta; numerosas poes?as han salido de su pluma. Poeta es, ante todo, este anciano... Cuando todos sus escritos en prosa pasen, quedar?n estos versos pl?sticos, en?rgicos, que ?l ha escrito?.

En la Ep?stola a Poncio describe su visi?n de Espa?a. En este poema se refleja el cuerpo entero el Jovellanos ilustrado, el que con Cadalso pasar? la antorcha de su actitud cr?tica frente a los episodios nacionales a Larra, a los hombres del 98, a la poes?a social de la posguerra civil del siglo XX. Y como dijo nuestro Jovellanos: ?Campos sin ?rbol, seto ni edificio, / plagados de amapola y jaramago, / yeguas, bueyes y brazos sin oficio. / Aun vi las huellas del horrendo estrago / que desol? a Castilla cuando estaba / matando moros el se?or Santiago?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Te matan y despu?s
piden perd?n al cad?ver.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 21:58
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