Viernes, 13 de octubre de 2006
LA MENDICIDAD INFANTIL

?Cuando un pobre os pida pan
no dig?is: ust? perdone:
porque si el pobre os perdona,
ser? vuestra culpa doble.?
Augusto Ferr?n.

UN FEN?MENO EN ALZA

La mendicidad es producto y consecuencia, entre otros factores, de la marginaci?n econ?mica. Aun siendo una actividad improductiva y par?sita est? inserta en el sector de la econom?a como la m?s residual y precaria.

En la situaci?n de paro elevado y prolongado que sufre nuestro pa?s, la mendicidad se ha reproducido con rapidez generando unos niveles de actividad entre cuatro y seis veces mayores que los existentes al inicio dela d?cada de los 90, si bien es necesario advertir que los grupos mendicantes son n?madas, dispuestos a desplazarse a cualquier lugar, con un sentido de la provisionalidad muy fuerte.

La limosna constituye un fen?meno reproductor de la mendicidad, en tanto que posibilita un efecto continuista. Las personas que donan limosnas satisfacen la necesidad moment?nea del mendigo, y, al mismo tiempo, favorecen su conciencia personal. En muchos casos, la limosna no es m?s que un remedio contra la ?verg?enza ajena?. Se da limosna y se libera el remordimiento de conciencia.

Estimamos que muy com?nmente, en esa piedad del limosnero hay no poca hipocres?a y siempre una concepci?n del mundo, seg?n un tal orden preestablecido, que, ?como pobre que no va nunca a dejar de serlo, hay que ayudarle? .

Los padres hacen profesionales a los hijos en el arte de la mendicidad, cumpliendo los menores una funci?n de seducci?n sobre la actitud de los ciudadanos. La presencia de la mujer con ni?o es m?s elocuente, m?s sensible para el reclamo social de la limosna, por ello, la representaci?n de las mujeres en el ejercicio mendicante es mayor que la de los varones. Esta desproporci?n que ya es importante en el caso de los payos se agudiza m?s a?n en el caso de los gitanos, en los que la poblaci?n masculina apenas participa en la mendicidad.

Los ni?os, ?ltimas v?ctimas de la manipulaci?n familiar, son el grupo sobre el que se sustenta la mendicidad organizada. M?s del 60 por ciento de los mendigos espa?oles son menores de 16 a?os. El componente infantil en la mendicidad familiar es preponderante, es el elemento b?sico que activa la atracci?n de la limosna, por ello, se explota, especialmente, a los ni?os de edades comprendidas entre los dos y los cinco a?os, e incluso, a los ni?os en edad lactante pues facilitan m?s todav?a la actitud lastimera.

La marginaci?n y subdesarrollo infantil devienen de una marginaci?n y subdesarrollo anterior, localizado en la familia. La problem?tica del menor es por tanto una problem?tica de ra?z familiar y es el en el grupo dom?stico donde deben centrarse las medidas preventivas. Para ello, se hace menester superar las ideas del siglo XIX, que dieron lugar a las quejas lastimeras; tan simples y est?riles, como aquellas de la copla que o?mos cantar en la ni?ez: ?Pobre mujer, me das pena / cuando me pides limosna, / teniendo un ni?o en los brazos / que, mientras t? pides, llora. / Mientras tu pides ?l llora, / dici?ndote de continuo , / que antes de pedir por ti, / antes pidas por tu hijo?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Te matan y despu?s
piden perd?n al cad?ver.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 23:37
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