S?bado, 14 de octubre de 2006
LAS VICTIMAS DEL ACOSO SEXUAL

?Abrir bien los ojos y ver
el malentendido en tu mirada?.
Ana Pelayo.

SE HACE MENESTER UNA PROTECCI?N MAS EXTENSA A LAS VICTIMAS

Desde los a?os 1980 el acoso sexual ha sido objeto de numerosos estudios que han intentado identificar el alcance del problema social, y tambi?n han intentado cuantificar los costes sociales, tanto para las v?ctimas del acoso sexual como para las empresas donde trabajan las v?ctimas. Dos factores influyen como m?nimo en este nuevo inter?s por el acoso sexual.

El primero fue la entrada de las mujeres en el mercado de trabajo, en los a?os 1970, a una escala sin precedentes, lo que dio lugar a dos respuestas algo contradictorias. Por un lado fue tomada a mal y percibida como una amenaza, si bien la resistencia a su presencia algunas veces adoptaba la forma de una discriminaci?n sexual, es decir, asignaci?n a trabajos con bajos salarios y sin promoci?n, en otros casos, las mujeres eran acosadas sexualmente para turbarlas y humillarlas, con la intenci?n de clasificarlas como trabajadores de segunda clase. En otros casos se explotaba la presencia de mujeres. Los favores sexuales y el sometimiento al comportamiento sexualmente ofensivo eran considerados como condiciones de empleo que abarcaban desde la contrataci?n, la conservaci?n del propio trabajo, hasta el cambio a otro trabajo a la promoci?n . El mensaje de dicho trato era relativamente claro: las mujeres eran objetos sexuales en primer lugar, y, en segundo, trabajadores valiosos.

El segundo factor que influy? en el repentino inter?s de los investigadores por el acoso sexual fueron las resoluciones legales iniciadas en los Estados Unidos, que reconoc?an que el acoso sexual era un tipo espec?fico de conducta prohibida, y no una violaci?n de otra obligaci?n legal m?s general, animaron investigadores a centrar sus esfuerzos de investigaci?n en la identificaci?n del alcance del problema del acoso sexual en el trabajo.

Las investigaciones realizadas en los pa?ses industrializados pusieron de manifiesto que el acoso sexual hizo que entre el seis y el ocho por ciento de las mujeres encuestadas que trabajaban cambiaran de trabajo y que un n?mero significativo de ellas fueran despedidas en contra de su voluntad. Estas mujeres abandonaron su trabajo o fueron despedidas por oponerse o negarse al acoso sexual. Estos estudios tambi?n pusieron de manifiesto que el acoso sexual grave, lo han sufrido entre el quince el treinta por cien de las trabajadoras encuestadas, originando frecuentemente, problemas f?sicos, de ansiedad y estr?s psicol?gico.

La legislaci?n sobre acoso sexual es relativamente reciente. En muchos pa?ses europeos s?lo se vio la publicaci?n de las palabras ?acoso sexual? en un sentido legal formal en los a?os 1980, por primera vez, o incluso a comienzos de los a?os 1990.

Quiz?s m?s importante que el tipo de ley en la que se basa la prohibici?n del acoso sexual, o que la disponibilidad de una instituci?n especializada que puede prestar ayuda y apoyo a la v?ctima del acoso sexual, sea el reconocimiento fundamental por un sistema legal nacional del acoso sexual como un tipo legalmente distinto de la actividad prohibida. Los pa?ses que han reconocido expresamente la existencia del acoso sexual por una ley o bien a trav?s de la interpretaci?n judicial, como un asunto legal distinto, suelen proporcionar una protecci?n m?s extensa a las v?ctimas del acoso sexual que los pa?ses que se han ocupado del asunto tangencialmente mediante la aplicaci?n, por ejemplo de leyes laborales que se ocupan del despido injusto, de leyes de actos il?citos contra la violencia f?sica, o de leyes penales orientadas al comportamiento obsceno. Si se ha proporcionar una amplia protecci?n adecuada a las v?ctimas de acoso sexual en el trabajo, es elemental entonces que debe reconocerse que el acoso sexual es un acto ilegal distinto.

Esto implicar?a la adopci?n de un amplio plan reglamentario donde se definiera el acoso sexual, se definiera el alcance de la protecci?n legal; se pusiera en claro la responsabilidad del empresario y del presunto agresor; estuvieran claras las sanciones y compensaciones; se especificaran los procedimientos aplicables, incluyendo la adopci?n de todas las normas especiales para asegurar que la reputaci?n sexual del demandante o su narraci?n de los hechos no fueran puestas en tela juicio y se ampliara la ayuda institucional para las v?ctimas del acoso sexual.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Ser? vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 6:13
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