S?bado, 14 de octubre de 2006
JUGAR PELIGROSAMENTE

?Campito m?o en la mar
ya no te podr? comprar,
que me qued? sin dinero.?
Rafael Alberti.

EL ADICTO AL JUEGO NO SIENTE NINGUN PLACER MIENTRAS JUEGA

La adicci?n al juego produce casi tantos problemas familiares y sociales al individuo como los que ocasionan las drogas, e incluso llega a producir en algunos casos un s?ndrome de abstinencia. Ante el incesante incremento del n?mero de jugadores patol?gicos, adem?s de las terapias tradicionales ya experimentadas se ha puesto en pr?ctica un tratamiento cuyo fin es modificar la conducta del jugador mediante su propio autocontrol.

Existen dos clases de jugadores bien diferenciados, el aficionado y el adicto. Este ?ltimo es un enfermo que no es capaz de huir por sus propios medios. El problema para estas personas, radica en aceptar que son realmente adictos al juego.

El adicto al juego sufre por su dependencia y eso hace que no sienta ning?n placer mientras juega. Convierte el juego en el centro de atenci?n de su vida y siente un impulso hacia el juego que es incapaz de controlar. Se sabe dominado por ?l y esto en la mayor?a de los casos le conduce a una profunda depresi?n y a una continua sensaci?n de angustia.

Este tipo de dependencia no conoce preferencias por ning?n tipo de profesi?n, sexo o edad. Cualquiera puede caer en sus redes, pero generalmente, se trata de personas con un nivel de inteligencia elevado.

Se estima que cerca del 40 por ciento de estas personas adictas al juego sufre un s?ndrome de abstinencia con los mismos s?ntomas que puede experimentar un toxic?mano. La raz?n de este fen?meno, preocupa a los estudiosos de este tema, ya que demuestra la sensibilidad del sistema nervioso ante un est?mulo psicol?gico de este tipo.

Los juegos considerados como m?s peligrosos a la hora de crear adicci?n son aquellos que requieren una participaci?n activa por parte del jugador, los que se resuelven mediante una forma r?pida, mediante apuestas, y aquellos que se rodean de un ambiente propicio con m?sica y luces. Los sistemas del tipo de la loter?a, quiniela o loto resultan menos peligrosos al demorar el resultado. Est? comprobado que las m?quinas tragaperras son las que m?s adictos crean, pues, adem?s de ser las de m?s f?cil acceso, re?nen todos los requisitos de peligrosidad.

Se tiene la certeza de que la afici?n al juego est? compartida por igual n?mero de hombres que de mujeres. Incluso, los bingos, por ejemplo, son frecuentados en mayor medida por el sexo femenino. Sin embargo, las mujeres son mucho m?s reacias a la hora de acudir a un centro a recibir tratamiento.

Parra paliar los efectos de la falta de autocontrol por parte del jugador existe la posibilidad de una autodenuncia. La Comisi?n Nacional del Juego del Ministerio del Interior remite peri?dicamente a los casinos y bingos una relaci?n de personas a las que debe prohibirse la entrada por diversos motivos, entre ellas, la autodenuncia efectuada por el propio jugador. Y es que, por mucho que ellos digan que van a dejar de jugar, les ocurre como el personaje de una copla que se canta por esta vieja tierra del Sur: ?Siempre dices que te vas / pero no te vas de veras. / ?Ojal? una vez te fueras / y no lo dijeras m?s!?

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Ser? vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:09
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