Lunes, 16 de octubre de 2006
CANDIDO MARIA TRIGUEROS
(1736-1798)

?Deseos y placeres, que os hacen desdichados,
os har?n venturosos, si fuereis moderados.
Lo mejor es en todo un buen medio juicioso:
todo lo que es exceso, es siempre pernicioso.?
C?ndido Mar?a Trigueros.

LA VOZ DEL POETA FILOSOFO

C?ndido Mar?a Trigueros es el iniciador en Espa?a del nuevo g?nero de poes?a filos?fica. En 1774 publica, con el seud?nimo El poeta fil?sofo los primeros cantos de lo que el mismo llamar? sus Poes?as filos?ficas. Al frente de la obra reconoce ya que ?este g?nero de poes?a es nuevo? por lo que tendr? que romper la costra de una opini?n com?n ampliamente compartida entonces. ??Parecer? bien ?se pregunta- en esta Rep?blica este g?nero de poes?a? Yo s?lo puedo decir que fuera de Espa?a se llama sublime y se aprecia como tal: y que en nuestra misma Patria hay muchos admiradores de las obras que los extranjeros han escrito en este rumbo. S? muy bien cu?n lejos estoy de los altos vuelos con que se elevaron los Popes y sus semejantes, pero a lo menos abro el camino: otros con mayor genio ser?n m?s perfectos?.

La obra tuvo quiz? m?s ?xito del que el autor esperaba, pues se publicaron tres ediciones, a pesar de lo cual qued? incompleta. No se libr? de la condena de los eclesi?sticos sevillanos, que le acusaron de autor her?tico.

C?ndido Mar?a Trigueros naci? en Orgaz, provincia de Toledo, el 4 de septiembre de 1736 y muri? en Madrid el 20 de mayo de 1798. Vivi? los a?os m?s intensos de la Ilustraci?n espa?ola, consiguiendo la protecci?n de algunos de sus representantes; primero, fue protegido por Campomanes, pero siendo, sacerdote, se vincul? al Cardenal Sol?s, quien le llev? consigo a C?rdoba y Sevilla, concedi?ndole un beneficio eclesi?stico en Carmona. En esta villa residi? los a?os de su madurez, con frecuentes escapadas a Sevilla, donde particip? activamente en la tertulia de Pablo de Olavide. A partir de 1784 se le abrieron las puertas de la Corte, logrando que se le nombrase Bibliotecario de los Reales Estudios de Madrid, en cuyo cargo permaneci? hasta el d?a de su muerte.

Trigueros es el prototipo de hombre ilustrado. Fue amigo de los grandes hombres del momento, desde Mayans a Jovellanos, fue miembro activo de Academias y Sociedades Econ?micas; predic? con el ejemplo la adhesi?n te?rica a unos principios renovadores. Estudi? ling??stica, siendo un gran conocedor de los idiomas lat?n, griego, hebreo, franc?s e italiano, y en este aspecto son particularmente interesantes sus aportaciones filol?gicas; era tambi?n un estudioso de las matem?ticas, la bot?nica, la epigraf?a, la historia, la numism?tica y la toponimia. Su actividad era portentosa y sus aficiones intelectuales m?ltiples y de enorme amplitud. El cat?logo de sus obras ?muchas de ellas manuscritas- es impresionante, y est? pidiendo a gritos una investigaci?n serena y exhaustiva, que s?lo ser? posible en su plenitud por la aplicaci?n de su obra de muchos estudiosos, dada la variedad de la misma.

En lo que concierne a su contribuci?n a la Ilustraci?n, el aspecto fundamental de Trigueros es su obra teatral que comprende m?s de veinte piezas. Entre los t?tulos m?s relevantes se cuentan: Guzm?n el Bueno, Las bacanales, Juan de buen alma. La muerte de Abel, La furias de Orlando, La hija sobrina, El m?sero y el pedante, Los ilustres Salteadores, Los menestrales, La buscona y La melindrosa.

En algunos lugares de su obra po?tica defiende claramente el evolucionismo materialista. En lo que se refiere a sus ideas morales y sociales destaca el repudio que hace de la ociosidad del hombre rico, y sobre todo, del noble, ?que no sirve para nada?, dice, y a?n a?ade acusatoriamente. ?Porque no se degrade tan sublime excelencia, / renuncian a las Artes, renuncian a la Ciencia / y a los plebeyos deja, eternamente ociosos, / al bajo y vil empleo de siervos provechosos?.

Trigueros aparece ah? como un precursor de la cr?tica social, que luego continuar? Jovellanos, y que se extiende a todos los poderosos moralmente corrompidos, tolerados indulgentemente por la sociedad, mientras se castigan sin piedad los delitos de un bandido pobre. En ello basa su indignaci?n que expresa as?: ?Si en un rinc?n del bosque se hace un bandido fuerte / y roba con que coma , es digno de la muerte; / m?s de primera clase los excelsos ladrones / son objeto digno de mil adoraciones?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 3:24
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