Lunes, 16 de octubre de 2006
EDUARDO MALLEA
(1903-1982)

?P?lido, amigo callado,
de psiquis, de coraz?n,
por reflexi?n, por pasi?n,
huerto, al m?s lince, cerrado.
Pero moved a su lado,
bien alto y como presea,
rosa, met?fora, idea....
Tirad a fondo la espada
o dad una campanada.
Y salta el otro Mallea.?
Fern?ndez Moreno.

LA VOZ DEL ALMA ARGENTINA

?La presencia de este tierra ?escrib?a Mallea- yo la siento como algo corp?reo. Como una mujer de una incre?ble hermosura secreta, cuyos ojos son el color, la majestad, la grave altura de sus cielos del norte, sus saltos de agua en la selva, cuyo cuerpo es largo, estrecho en la cintura, ancho en los hombros...?

Queramos o no, y pasado el deslumbramiento, a nosotros, hombres del mundo viejo, la Argentina -Am?rica- nos da siempre esta noci?n de cosa nueva.

La Argentina de Mallea vamos a verla en sus autobiograf?a. Eduardo Mallea naci? en Bah?a Blanca el 14 de agosto de 1903. Reside en su adolescencia (1914) en Buenos Aires. Visit? en 1934 Centroeuropa e Italia. Perteneci? al movimiento Mart?n Fierro y fue durante muchos a?os director del suplemento literario de La Naci?n y colaborador de la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo. Es premio Nacional de Literatura de su pa?s. Su obra es copiosa y est? muy difundida. Su primer libro Cuentos para una inglesa desesperada, se public? en 1926. Ha publicado, adem?s, Nocturno europeo (1935), La ciudad junto al r?o inm?vil (1936), Fiesta en noviembre (1938), La bah?a del silencio (1940), Todo verdor perecer? (1941), Las ?guilas (1943), Rodeada est? de sue?o (1944), la trilog?a El alejamiento, El retorno, El v?nculo (1945 a 1946), Los enemigos del alma (1950), Chaves (1953), Simbad (1957), Las traves?as (1961); La barca de hielo (1967), La red (1968), y En la creciente oscuridad (1973). Escribi? adem?s varias ensayos como Historia de una pasi?n argentina (1937) y El poder?o de la novela (1965).

Toda su obra novel?stica est? fuertemente te?ida de lirismo En la Historia de una pasi?n argentina, ofrece constantes rasgos personales, singularmente de sus sensaciones de infancia en Bah?a Blanca ?enfrentada a las dos inmensidades argentinas de la Tierra y el Mar- y la sensaci?n producida por Buenos Aires cuando llega para cursar su bachillerato en el Colegio Nacional de la calle San Mart?n. Aqu? no es ya el espect?culo grandioso de la Naturaleza sacudida por los vientos australes, sino el hormigueo humano de la urbe, introvertida en su complejidad monstruosa. El primer aspecto ?el agreste- se advierte especialmente en Todo verdor perecer?; el segundo ?el cosmopolita-, en La ciudad junto al r?o inm?vil.

En Historia de una pasi?n argentina, su obra capital, est? todo Mallea, en vida y en est?tica. Libro representativo no ya del autor, sino de una actitud trascendente no solo en tanto ambici?n, sino en tanto problem?tica literaria. El fil?sofo argentino Francisco Romero ha llegado a comparar ?bien que explicando las diferencias- esta obra con el Discurso del m?todo, de Descartes: ?Ambos ?dice- nos comunican sus m?todos, nos invitan a comprobar la verdad del resultado cont?ndonos como los obtuvieron?.

El m?todo de Eduardo Mallea es ?en la apariencia- una simple ordenaci?n de sus recuerdos. La infancia, en Bah?a Blanca; la adolescencia, en Buenos Aires. El descubrimiento progresivo de las cosas y de los seres que constituye la asombrosa peripecia de nuestro vivir. Ahora bien: para Mallea, esta peripecia se expone en funci?n de una entidad colectiva cuyo perfil y cuyo destino le obsesionan: la argentinidad.

Tras la Argentina visible, Mallea encuentra la Argentina invisible y aut?ntica de los hombres apegados a la tierra de ese hombre ?grave sin solemnidad; silencioso sin resentimiento; alegre sin ?nfasis?, al que define ?un exaltaci?n severa de la vida?, un denodado e imperturbable esfuerzo creador: ?La argentina gente no es abstracci?n alguna. Tiene cuerpo y tiene alma... La argentina gente est? m?s all? de esa meta por lo que se envejece. En ella cesa la abstracci?n y empieza algo, con alma y vida. Su camino no es el retorno; su camino es ascensi?n. Vive de vida... La argentina gente es un poco de voz y un mucho de silencio; est? hecha de monta?a, de mar, de r?o, de llanura, y tambi?n de un poco de tr?pico y de un poco de polo... la argentina gente es un modo de escuchar, a la que bien la cabr?a, el consejo de Machado: ?Para dialogar, / preguntad primero; / despu?s ... escuchad?.

Eduardo Mallea, el gran novelista argentino, falleci? en Buenos Aires el 14 de noviembre de 1982. Y como dijera magistralmente Mallea: ?Anduve por muchos caminos, por muchos albergues, por muchas ciudades. Las cosas que vi me llenaron de emoci?n reflexiva... he esperado, ansiado, muchas veces escuchado el levantarse casi insensible, pero inteligible y ya como articulado, de todas estas gentes que llevaban en los ojos la imagen universal de una nueva Argentina?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 3:27
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