Lunes, 16 de octubre de 2006
JULIO HERRERA Y REISSIG
(1875-1910)

?Anoche vino a m? de terciopelo;
sangraba fuego de su herida abierta;
era su palidez de pobre muerta
y sus n?ufragos ojos sin consuelo.?
Julio Herrera y Reissig.

LA VOZ DEL MODERNISMO

Precisamente con una serie de Wagnerianas se estren? hacia 1900, en su pa?s el uruguayo Julio Herrera y Reissig, en quien algunos pretenden ver el poeta m?ximo de Am?rica. Que es tan original como el que m?s y superior a todos en algunos aspectos, m?s bien imaginativos, nadie lo pone en duda. Que sea el mejor poeta de habla hisp?nica, ni siquiera el mejor en su tiempo ?un tiempo en que andaba por el mundo un l?rico del rango de Rub?n Dar?o-, es menos que probable. Para Guillermo de Torre, su prologuista y agudo int?rprete, es Herrera y Reissig el poeta que ?encarna quiz? con significaci?n m?s cabal la manera modernista?, superior al mismo Dar?o, el cual siendo m?s poeta, no represent? el modernismo con tanta fidelidad. Ten?a Herrera y Reissig unos trece a?os cuando en 1888 aparec?a Azul, el primer libro modernista de Rub?n Dar?o; y muere demasiado pronto, a los treinta y cinco a?os, para que pudiera desarrollar m?s tarde cierto tono ajeno al modernismo.

?Herrera y Reissig, en realidad fue un rom?ntico ?dec?a Luis Cernuda-, y para ?l, como para otros americanos, el modernismo acaso result? una postrera encarnaci?n del romanticismo. Su ostensible hostilidad al medio ambiente, su inadaptaci?n al mismo, su individualismo exacerbado eran otras tantas consecuencias de un innato romanticismo. Y si recordamos las circunstancias poco afortunadas que acompa?aron su vida, y c?mo las conllev?, un sentimiento de simpat?a y de estimaci?n pueden despertarse ante su persona y su obra. Busc? lo mejor, lo que ?l cre?a era lo mejor; am? su trabajo, y tuvo conciencia de lo que el trabajo art?stico significaba en un mundo donde el arte perd?a alcance social, al mismo tiempo que su significaci?n se hac?a m?s grave para quien a tal trabajo y disciplina quer?a someterse?.

Julio Herrera y Reissig nace en Montevideo el 9 de enero de 1875, de familia criolla, de hondo arraigo en su pa?s. Pasa su infancia y juventud en ambiente de holgura; educaci?n burguesa en los mejores colegios. Pero a los veinte a?os sobreviene el hundimiento del ?herrerismo?. El futuro poeta tiene que limitarse a vivir modestamente de la prensa y del desempe?o de cargos secundarios: empleos en la Aduana de Montevideo, en la Inspecci?n de Ense?anza Secundaria, etc. Un mes antes de morir hab?a sido nombrado bibliotecario. S?lo sale de su pa?s en 1905 para ir a Buenos Aires, donde trabaj? en la Oficina del Censo durante ocho meses. Muri? en Montevideo el 18 de marzo de 1910. Dos a?os antes se hab?a casado con Julieta de la Fuente.

La obra de Herrera est? ligada ?ntimamente a su vida, de la que es reflejo fidel?simo. Este esp?ritu egoc?ntrico se recluye en su torre de marfil y desde ella va lanzando a los cuatro puntos cardinales, con cierta indiferencia, su mensaje. Lo de la torre de marfil no es un s?mil, es una realidad. Esa torre de marfil, en que Herrera se recluy? voluntariamente, tuvo su existencia y su nombre: se llamaba la Torre de los Panoramas, y desempe?? un papel muy importante en la difusi?n y proceso del modernismo uruguayo. Se trataba de un circuito literario donde Herrera congregaba diariamente a sus amigos y admiradores, casi todos m?s j?venes que ?l, les le?a sus versos, escuchaba sus aplausos y, llegado el caso les daba el espaldarazo de poetas.

Empieza Herrera escribiendo cantos A Espa?a, A Castelar, A Lamartine, etc. esto ocurre en 1898. Nos hallamos naturalmente ante un rom?ntico. Pero dos a?os m?s tarde, en unas Wagnerianas, publicadas en La Revista, que ?l mismo dirige, ha cambiado de tonos. Vienen inmediatamente Las Pascuas del Tiempo, incluidas en el Almanaque art?stico del siglo XX, que se?alan su conversi?n total al modernismo. Y a continuaci?n: Los maitines de la noche, Los ?xtasis de la monta?a, Poemas violetas, Sonetos vascos, Opalos, Atomos, La torre de las esfinges, Los parques abandonados y Pianos crepusculares. Y en prosa, Conferencias, El Renacimiento en Espa?a, El c?rculo de la muerte, etc.

La poes?a de Herrera y Reissig es antes que nada simbolista. Un simbolismo alucinante, demencial, que cae de lleno dentro de las zonas psicopatol?gicas, con mucho de ilogismo y mucha extravagancia. Lo que no quiere decir que Herrera y Reissig no fuera un temperamento po?tico de primer orden. Lo fue; lo demostr? en multitud de poemas, y muy especialmente en los Sonetos vascos, que son para nosotros lo mejor de su obra.

?El sexto n?mero de Caballo Verde ?escrib?a Pablo Neruda, director de la revista- se qued? en la calle Viriato sin compaginar ni coser. Estaba dedicado a Julio Herrera y Reissig ?segundo Lautr?amont de Montevideo- y los textos que en su homenaje escribieron los poetas espa?oles, se plasmaron ah? con su belleza, sin gestaci?n ni destino. La revista deb?a aparecer el 19 de julio de 1936, pero aquel d?a se llen? de p?lvora la calle. Un general desconocido llamado Francisco Franco se hab?a rebelado contra la Rep?blica en su guarnici?n de Africa?.

Nuestro Miguel Hern?ndez dedic? al poeta uruguayo el Epitafio desmesurado a un poeta: ?Nata de polvo y su gente / y nata del cementerio, / verdaderamente serio / yace, verdaderamente?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 3:51
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios