Lunes, 16 de octubre de 2006
JOSE ASUNCI?N SILVA
(1865-1896)

?Estrellas que entre lo sombr?o
de lo infinito y de lo inmenso
asemej?is en el vac?o
jirones p?lidos de incienso?.
Jos? Asunci?n Silva.

LA VOZ DE UN REVOLUCIONARIO DEL VERSO

En la poes?a de Silva, poco conocida ante de su muerte, hay de todo, Campoamor, B?cquer, Bartrina, entre los espa?oles: Heine, Leopardi, Poe, Baudelaire, entre los de lengua no castellana. Hab?a le?do a los principales poetas y prosistas de su ?poca, sin excluir a fil?sofos como Nietzsche . y Schopenhauer. Pero la impresi?n que produce su poes?a es la de cosa no totalmente lograda. Silva, cuando decidi? poner fin a su vida, no hab?a llegado a su madurez. Que la habr?a alcanzado pronto lo demuestran poemas como Nocturno, publicado dos a?os antes de su muerte, y revelador de un gran temperamento po?tico. Por otra parte, como tantos modernistas y en mayor grado que cualquiera de ellos, Silva se sent?a acuciado por la b?squeda de forma y modos expresivos originales: ?So?aba en ese entonces con forjar un poema / de arte nervioso y nuevo, obra audaz y suprema...?

Jos? Asunci?n Silva nace en Bogot? el 27 de noviembre de 1865. Su padre, el costumbrista don Ricardo Silva, gozaba de un posici?n acomodada. En su casa, convertida en centro de reuni?n de hombres de letras, la nace la afici?n a la poes?a. Sin terminar estudios secundarios abandona el colegio para ayudar a su padre en los negocios. A los dieciocho a?os embarca para Europa: Francia, Inglaterra, Suiza. Cuando regresa (1886), los negocios paternos iban de mal en peor. En 1887 queda al frente de la casa comercial por muerte de su padre. Durante siete a?os lucha in?tilmente para sacarla a flote. Al fin, abrumado de deudas, acepta la secretar?a de la Legaci?n de su pa?s en Venezuela. Su permanencia en Caracas fue fecunda: contactos con el grupo vanguardista ?Cosm?polis?, redacci?n de poemas., etc. En 1895 regresa a Colombia; quiere reanimar los negocios, pero fracasa. El 24 de mayo de 1896 lo encuentran en su cama con el coraz?n atravesado por un balazo.

Parec?a nacido para toda clase de venturas y anduvo siempre acosado por la desgracia. Gran se?or, elegante, culto, la suerte a pesar de ello, le persigui? con encono. Pierde muy joven al padre y a tres hermanos; se hace cargo del negocio familiar y sobreviene la ruina; pone su afecto en una hermana y la ve morir en lo mejor de su edad; y, ?ltimo eslab?n de esta cadena de infortunios, ve desaparecer su obra literaria en un naufragio. Incapaz de resistir m?s contratiempo. Silva se descerraja un pistoletazo en el coraz?n a los 31 a?os de edad. La noche anterior hab?a estado en la consulta de un m?dico para que le se?alase en el pecho el lugar exacto de la v?scera, a fin de no errar el tiro.

Un somero an?lisis de su producci?n nos se?ala el camino recorrido desde que empieza a poetizar, a los diez a?os -Primera comuni?n data de 1875-, hasta la v?spera de su muerte. Las primeras influencias corresponden a B?cquer y a Heine: Estrellas fijas, Cris?lidas, Risa y llanto, Notas perdidas. Cae pronto bajo la ?rbita de Bartrina; en Gotas amargas la huella del poeta catal?n es evidente.

En 1883, Silva embarca para Europa, y cuando regresa a Colombia es otro poeta. Nuevas influencias act?an sobre ?l. La duda se ha convertido en melancol?a, en sue?o, en tristeza. Silva ser? ya para siempre, dentro del modernismo, el poeta de la noche. A esta tercera etapa responden sus mejores y m?s afamadas composiciones: D?a de difuntos, Serenata, Ronda, Luz de luna, Nocturno.

No se puede hablar de Silva sin aludir a Nocturno, que se public? a mediados de 1894, en una revista provinciana, La Lectura , de Cartagena de Indias; y de momento no llam? la atenci?n. Pero la muerte de su autor, dos a?os m?s tarde, en las tr?gicas circunstancias ya conocidas, situ? su obra en primer plano y destac? entre todo este poema. Nocturno fue aprendido de memoria por los j?venes aficionados a las letras, no s?lo en Am?rica, sino de Espa?a tambi?n, y comentado e imitado de mil maneras. Realmente lo merec?a, ya que se trata de algo nuevo en el fondo y original?simo en la forma.

Lo de menos es la fina sensibilidad que se transparenta en los versos de Nocturno; lo que importa es la m?sica, el ritmo hasta entonces nunca o?do, a que va pleg?ndose sin esfuerzo. El c?mputo sil?bico ha sido sustituido por cl?usulas r?tmicas de igual extensi?n, con el acento incidiendo siempre, o casi siempre, en el mismo lugar dentro de cada cl?usula. El resultado es un armon?a distinta de la que percibimos en el verso corriente. Rub?n Dar?o, Chocano, Nervo, el mismo Gabriel y Gal?n, tan alejado del modernismo, y cien poetas m?s se beneficiar?n del hallazgo.

De este modo, Jos? Asunci?n Silva, a la vez que feliz descubridor de nuevas zonas del sentimiento, se nos revela como un revolucionario del verso. Y como dec?a el poeta, en aquella bell?sima estrofa de Nocturno: ?Sent? fr?o. Era el fr?o que ten?an en tu alcoba / tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas, / entre las blancuras n?veas / de las mortuorias s?banas. / Era el fr?o del sepulcro, era el hielo de la muerte, / era el fr?o de la nada?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 3:54
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