Lunes, 16 de octubre de 2006
DIEGO DE TORRES VILLARROEL
(1693-1770)

?En una cuna pobre fui metido
entre bayetas burdas mal fajado,
donde sal? robusto y bien templado
y el r?stico pellejo muy curtido.?
Diego de Torres Villarroel.

LA VOZ DE UN PICAR?N

?En Torres no es virtud ni entretenimiento escribir su vida, sino desverg?enza, truhanada s?lida y filosof?a insolente de un picar?n que ha hecho negocio en burlarse de s? mismo?, nos cuenta el propio Torres Villarroel en su libro Vida, ascendencia, crianza y aventuras del doctor don Diego de Torres Villarroel (1743-1758), una de sus mejores obras.

Este insigne catedr?tico de la picaresca, inicia su vida de Salamanca en el a?o 1693. Su padre era librero. ?Yo nac? entre las cortaduras de papel y los rollos de pergamino en una casa breve del barrio de los libreros de la ciudad de Salamanca?., escribe Torres Villarroel. A los quince a?os gana por oposici?n una beca de Ret?rica en el Colegio Triling?e. All? se entrega a toda clase de aventuras a que le arrastraba su temperamento. Empez? a estudiar filosof?a pero pronto abandon? estos estudios y se dedic? a torear por los pueblos, tocar la guitarra, bailar y hacer de c?mico y titiritero. ?Aprend? a bailar ?nos cuenta-, a jugar a la espada y la pelota, a torear y hacer versos; abr?a puertas, falseaba llaves, hend?a candados y no se escapaba de mis manos pared, puerta ni ventana, donde no pusiese las disposiciones de falsearla, romperla o escalarla?. Deseoso de libertad escapa (1713) a Portugal, siendo ermita?o en Trasosmontes, m?dico y bailar?n en Coimbra, soldado en Oporto y torero en Lisboa.

Vuelve nuevamente a su casa y se entrega intensamente a la lectura de libros de matem?ticas y de filosof?a natural. En 1715 se orden? subdi?cono A partir de 1718 consigui? grandes beneficios publicando almanaques con predicciones que firmaba como ?El Gran Piscator de Salamanca?. Participa activamente en la disputa entre dominicos y jesuitas con motivo de la proposici?n de alternancia de c?tedra. Su vehemencia le lleva a la c?rcel. Seis meses estuvo detenido. En 1723 marcha a Madrid. Estudia medicina, matem?ticas y astrolog?a. Pero sus extravagancias e insolencias atrajeron sobre su persona la severidad del Consejo de Castilla, orden?ndole volver a Salamanca. En 1726 gana la c?tedra de matem?ticas en Salamanca. En 1732 recibe los grados de licenciado y maestro en arte. En ese mismo a?o, por un lance en que salieron a relucir las espadas, fue condenado a ?ser extra?ado de las tierras de Espa?a?. Permanece en Portugal cerca de tres a?os. Vuelve a sus tareas docentes y a partir de su jubilaci?n como profesor, su vida ofrece escasas aventuras: la Inquisici?n conden? su libro Vida natural y cat?lica, que hubo de ser enmendado; en 1745 se ordena de presb?tero y luego administra la hacienda salmantina del duque de Alba hasta su muerte, ocurrida en el palacio de Monterrey, de Salamanca, el 19 de junio de 1770.

Fue Torres Villarroel un hombre singular. Su obra pertenece a la rama barroca de nuestra literatura y dentro de ella a la l?nea quevedesca. Su personalidad fue tan extra?a y original que se comprende bien el inter?s que despierta: su gran sinceridad, sus ataques a todo convencionalismo in?til y a toda hipocres?a y afectaci?n, siendo popular adem?s por su vida p?cara y extravagante. ?Paso entre los que me conocen y me ignoran, me abominan y me saludan, por un Guzm?n de Alfarache, un Gregorio de Guada?a y un L?zaro de Tormes?, escribe este ?hombre claro y verdadero? en su libro Vida. En el que tambi?n son abundantes las lamentaciones por la decadencia del estado cultural de Espa?a, que coinciden con las de Feijoo e Isla: ?Yo bien conoc?a mi ignorancia y mi ceguedad... pero tambi?n sab?a que estaba en la tierra de los ciegos, porque padeci? entonces la Espa?a una oscuridad tan afrentosa que en Estado alguno, Colegio ni Universidad de sus ciudades hab?a un hombre que pudiera encender un candil para buscar los elementos de estas ciencias?.

Entre los otros t?tulos relevantes de su obra citaremos: Ocios pol?ticos en poes?as de varios metros (1726), Sacudimiento de mentecatos habidos y por haber (1726) y Sue?os morales, Visiones y visitas de Torres con Francisco de Quevedo (1727-1728), deudor de los Sue?os de este. Por ?ltimo, la poes?a de Torres responde a muy diversos temas entre los que destacan los de car?cter sat?rico-moral. Repite en docenas de sonetos las ideas de su prosa para renegar de la ?poca; por ejemplo, en El presente siglo, La casa del gran se?or, Modo de pretender, Ciencia de los cortesanos de este siglo, etc. En 1752 se hizo una edici?n de sus Obras completas en 14 vol?menes y por suscripci?n publica avalada por la nobleza.

Se ha dicho que el p?caro es el antih?roe; efectivamente lo es; pero porque es el anticaballero, en quien el hero?smo es un caballeresco supuesto natural. La realidad del p?caro y su mundo es una irrealidad del caballero y de su mundo. Y como dijo Torres Villarroel : ?A la naturaleza le he debido / m?s que el se?or, el rico y potentado / pues le hizo sin sosiego delicado / y a m? con desahogo bien fornido?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 3:57
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios