Lunes, 16 de octubre de 2006
LA FEMINIZACION DE LA FUERZA DEL TRABAJO

?Entre tanto,
escribo y canto y me entretengo,
me entretengo en considerar
las diferencias y semejanzas que puede haber,
en las distintas profesiones,
de la mujer.?
Gloria Fuertes.

UNA NUEVA PREFERENCIA POR EL EMPLEO DE MUJERES

Durante los ?ltimos veinticinco a?os hemos presenciado una transformaci?n profunda en la econom?a mundial, lo cual ha afectado no s?lo a la actividad econ?mica sino a muchos aspectos sociopol?ticos y culturales relacionados con la vida cotidiana. Esta transformaci?n est? llevando a la supresi?n de las fronteras entere pa?ses y a la progresiva transnacionalizaci?n de la actividad econ?mica.

Una manifestaci?n t?pica de la movilidad del capital que afect? a las mujeres fue la gran transferencia, durante la d?cada de los setenta, de la producci?n industrial llamada de trabajo intensivo ?industrial textil, de juguetes, de confecci?n y parte de la electr?nica- de los pa?ses m?s industrializados a los pa?ses de salarios bajos y con menor regulaci?n laboral y productiva.

Precisamente esta b?squeda del lugar y del proceso de producci?n m?s barato en cualquier territorio del planeta llev? a lo que se ha calificado como una nueva preferencia por el empleo de mujeres. Adem?s de las industrias que tradicionalmente han empleado una proporci?n elevada de mujeres ?la textil y la de confecci?n- y de las nuevas industrias, como la electr?nica, con segmentos productivos en los que predominan las mujeres, la inversi?n transnacional ha afectado tambi?n al sector servicios.

Estamos presenciando, pues, la aparici?n de una nueva fase del capitalismo, con un mercado organizado de ?mbito mundial que empuja la liberalizaci?n paralela del comercio y del intercambio internacional. De ah? la aparici?n del modelo neoliberal, impuesto especialmente durante los a?os ochenta a trav?s del thatcherismo y el reaganismo, y su expansi?n mundial. La b?squeda de la mano de obra m?s barata ha llevado a la proletarizaci?n de un gran n?mero de mujeres, es decir, a un aumento de la proporci?n de mujeres asalariadas tanto en el caso de capital transnacional como en el capital interior nacional. Esta tendencia ha intensificado el proceso de feminizaci?n dela fuerza laboral experimentado en la gran mayor?a de los pa?ses durante las ?ltimas d?cadas.

Cabe mencionar que esta llamada feminizaci?n es algo ficticia, porque se refiere predominantemente a la fuerza laboral remunerada. A lo largo de la historia las mujeres siempre han trabajado; y hoy lo contin?an haciendo. Debido a la falta de estad?sticas sobre sus actividades econ?micas no remuneradas, estas actividades no son registradas ni valoradas en las cuentas nacionales. Como resultado, el aumento de la proporci?n de mujeres en el trabajo remunerado aparece en la estad?stica como una feminizaci?n de la fuerza de trabajo cuando, en realidad, refleja en gran parte de una transferencia de un sector a otro. Sin embargo, no hay duda de que se ha producido una feminizaci?n del trabajo asalariado en la gran mayor?a de los pa?ses.

Una cuesti?n que puede plantearse con respecto a la feminizaci?n del trabajo asalariado es si esta tendencia es irreversible. En muchos sentidos la incorporaci?n de las mujeres al mercado de trabajo parece irreversible por una serie de factores. Para muchas mujeres es el producto de una necesidad que es dif?cil que desaparezca, debido a que esta incorporaci?n va dirigida a aumentar un ingreso familiar insuficiente o bien porque el trabajo femenino representa el ?nico ingreso. Por otra parte, el movimiento feminista y el aumento de la autonom?a de las mujeres han cambiado fundamentalmente la visi?n que ellas tienen de s? mismas y de su funci?n en la sociedad. En el plano social, esta visi?n tambi?n se ha transformado fundamentalmente en muchos pa?ses, aun cuando persistan muchas discriminaciones gen?ricas respecto al sexo y un androcentrismo dif?ciles de desarraigar.

Sin embargo, esto no significa que en algunos aspectos esta irreversibilidad est? garantizada. Las altas tasas de desempleo entre las mujeres en muchos pa?ses son la evidencia de que, si el empleo escasea, las mujeres tendr?n m?s dificultades para encontrar trabajo.

A pesar de la creciente importancia del trabajo remunerado para las mujeres, su concentraci?n en el trabajo dom?stico es universal y poco valorada; contribuyendo a la conocida doble jornada con que se enfrentan las mujeres que participan en el mercado de trabajo. Varias estimaciones demuestran que el valor del trabajo dom?stico puede oscilar aproximadamente entre el 25 y el 50 por ciento del producto nacional.

Tambi?n es sabido que, en general, las mujeres quedan relegadas a los trabajos que se clasifican de pocos cualificados, que no requieren un nivel educativo alto. La situaci?n poco privilegiada de las mujeres se manifiesta tambi?n en el hecho de que en todos los pa?ses del planeta, trabajan m?s horas que los hombres.

La feminizaci?n de la fuerza de trabajo remunerada es un factor positivo si puede aumentar la autonom?a de las mujeres; sin embargo; no garantiza la igualdad de sexos. Muchos son los factores que a?n dificultan esta igualdad, desde la asimetr?a en el reparto dom?stico hasta un nivel educativo relativamente m?s bajo y tambi?n debido a la permanencia de legislaci?n y de actitudes discriminatorias en el mercado de trabajo. Y como dijo el poeta: ?Mujer no te desesperes, / que alg?n d?a llegar? / en que seas la que eres?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 4:12
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios