Martes, 17 de octubre de 2006
GUILL?N DE CASTRO
(1569-1631)

?A voces quiero decillo,
que quiero que el mundo entienda
cu?nto me cuesta el ser noble,
y cu?nto el honor me cuesta.?
Guill?n de Castro.

LA VOZ DEL CANTOR DEL CORAZON FEMENINO

El m?vil principal de las obras de Guill?n de Castro no es el honor sino el amor, y aunque aparentemente es un detractor de la mujer y del matrimonio, en el fondo es el cantor del coraz?n femenino apasionado y fiel.

Guill?n de Castro ocupa un puesto de primer orden entre los dramaturgos de nuestra ?poca de oro. Su producci?n en buena parte perdida, debi? ser abundante a juzgar por el n?mero ?casi medio centenar- de las comedias que se conservan. Pero la inmensa fama que as? en su tiempo como en los siglos posteriores, conquist? con su drama Las mocedades del Cid, ha dejado eclipsado injustamente el resto de sus obras. Cultiv? Castro en su teatro, a semejanza de su maestro Lope, los temas m?s diversos: escribi? comedias b?blicas y de santos, hist?ricas, caballerescas, mitol?gicas, de costumbres contempor?neas, y algunas tambi?n tomadas de novelas.

Naci? Guill?n de Castro y Bellvis en Valencia en 1569 y con el nombre de ?Secreto? figur? entre los asistentes a la famosa ?Academia de los Nocturnos?, donde ingres? en 1592. Sirvi? como capit?n de ?caballer?a de la costa?, cuerpo encargado de su vigilancia contra los ataques de los piratas. Cas? en 1595 con do?a Marquesa Gir?n de Rebolledo, quedando viudo al poco tiempo. En 1607 march? a Italia, donde fue nombrado gobernador de Scigliano por el conde de Benavente, virrey de N?poles. Vuelto a Valencia en 1609 trat? de resucitar la ?Academia de los Nocturnos? con el nombre de ?Los monta?eses del Parnaso? de quienes fue elegido presidente. Su renombre como autor dram?tico deb?a ser ya considerable, puesto que al publicarse en 1608 una colecci?n de Doze comedias famosas de dramaturgos valencianos, se inclu?an dos de Guill?n de Castro. Andaba el escritor muy corto de dinero y los pr?stamos que tom? para editar en 1618 la Primera parte de sus obras le acabaron de llenar de deudas, por lo que en 1619 se traslad? a Madrid al servicio del marqu?s de Pe?afiel., hijo del famoso duque de Osuna, con cuyo apoyo remedi? su situaci?n. En 1626 contrajo segundas nupcias con do?a Angela Salgado, dama del servicio de la duquesa de Osuna. Por este tiempo vivi? activamente en la corte entre los medios literarios. Fue gran amigo de Lope de Vega, a cuya hija Marcela dedic? la Primera parte de sus comedias. Muri? el dramaturgo valenciano el 28 de julio de 1631, en Madrid, si no en la abundancia, al menos no tan pobre como sostiene una leyenda bastante difundida.

En la dram?tica del valenciano puede estimarse una primera ?poca como se?aladamente prelopista. A este momento pertenecen las comedias caballerescas El conde de Irlos y El nacimiento de Montesinos o la hist?rica El cerco de Tremec?n. Es posible que todav?a pertenezca a esta primera ?poca una de las m?s notables obras de Castro, Dido y Eneas.

En la segunda ?poca, bien aprendida la lecci?n de Lope, escribe Castro bellas comedias costumbristas o de enredo, como Los malcasados de Valencia, y logra sus grandes creaciones en el drama hist?rico y tradicional con sus dos obras sobre el Cid: Las mocedades del Cid y Las haza?as del Cid; intenta a su vez, felizmente, la escenificaci?n de temas cervantinos con Don Quijote de la Mancha y El curioso impertinente.

En una ?ltima etapa Guill?n de Castro se orienta hacia el an?lisis de los efectos dram?ticos y de los caracteres de los personajes: La tragedia por los celos, La fuerza de la sangre y, sobre todo, El narciso en su opini?n, comedia de enredo en la que se burla con sa?a de la pedanter?a.

En su m?s lograda comedia, Los malcasados de Valencia, un conflicto matrimonial se resuelve mediante el divorcio: soluci?n tan atrevida para su ?poca como inusitada en nuestro teatro cl?sico. El dramaturgo valenciano fue creador de apasionados tipos de mujer que son al mismo tiempo dechados de lealtad y constancia; y el hecho de que Castro vea en la mujer no tanto el objeto cuanto el sujeto m?s firme del amor, explica muchos rasgos de su teatro y en particular de sus desenlaces. Cuando en Las mocedades del Cid se plantea como n?cleo del drama el conflicto entre el honor y el amor , ?ste es quien logra la victoria, no sin repudiar nuevamente Ximena las leyes humanas: ?De Rodrigo de Vivar / ador? siempre las prendas, / y por cumplir con las leyes, / ?que nunca el mundo tuviera! / procur? la muerte suya, / tan a costa de mis penas...?

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 5:10
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