Martes, 17 de octubre de 2006
LA CORRESPONDENCIA

?Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo est?,
escr?beme a la tierra
que yo te escribir?.?.
Miguel Hern?ndez.

AQUELLAS VERDADERAS CARTAS

Todav?a recuerdo los tiempos, cuando con el peri?dico de la ma?ana, ven?a el correo, y la lectura de la correspondencia pod?a resultar por lo menos interesante. Si las noticias del peri?dico no nos impresionaban grandemente, siempre quedaba el recurso de acudir a la correspondencia privada. Independientemente de su contenido, tal correspondencia segu?a siendo correspondencia. Quiero decir cartas. Cartas, esto es, algo que alguien le env?a a uno por ser cada cual quien es y no porque espera que haga una cosa por ?l, o simplemente porque es el ocupante de la puerta H en el duod?cimo piso del n?mero 193 del Paseo Mar?timo.

?Qu? le pasa hoy a la correspondencia privada? Abrimos nuestro buz?n, y ?qu? hallamos? Si por acaso flota entre la masa de papeles una carta donde un familiar o un amigo nos cuenta alg?n infortunio, hasta podremos darnos por satisfechos. No se lo deseamos; preferir?amos que nuestro corresponsal nos regalara con toda suerte de venturas. Pero a?n el recuento de tribulaciones representa un contacto personal. Lo malo es que la mayor parte de las veces ni siquiera podemos contar con tales recados.

Las que encontramos, y en abundancia prodigiosa, son: primero, facturas, segundo, hojas que hay que llenar para responder a alg?n cuestionario; tercero, hojas en las que no se nos informa que debemos presentarnos tal o cual d?a en tal o cual oficina o paraje; cuarto, circulares donde se nos pide contribuir a toda suerte de empresas : bailes para combatir un brote de tos ferina en un pa?s asi?tico, fondos destinados a defender la Libertad de la Cultura, etc.; quinto, propaganda comercial en la que se nos promete una enciclopedia si llenamos un cup?n pidiendo, pago anticipado, un ordenador, o nos sugieren adquirir a plazos frigor?ficos; sexto, cartas -?ah!, por fin, cartas, pero no nos precipitemos- donde alguien nos pide indefectiblemente algo, y algo, adem?s que hay que hacer urgent?simamente, hoy mismo, ahora mismo, porque si no, nunca, nunca m?s se le va a presentar al peticionario esa maravillosa oportunidad de pasar quince d?as en una isla del Pac?fico, de compilar el volumen en que se rinde debido homenaje al ilustre don Telesforo, que tanto ha hecho por la cultura, la ciencia, el arte, y, en general, por el pa?s, etc.

No estoy seguro de que, tocante a la correspondencia, nuestras lecturas matinales vayan a cambiar gran cosa en los pr?ximos a?os. Las verdaderas cartas, las que un remitente env?a a un destinatario solo porque la correspondencia es por el ?nico medio de comunicarse con ?l se van haciendo cada d?a m?s ralas. Pero en lo referente a las noticias diarias a?n queda esperanza. No lo parece en vista de que cada d?a hay m?s noticias que requeteconfirman la necedad humana: terroristas que colocan explosivos o queman el monte, buques tanques petroleros que dejan escapar su carga y acaban con todo bicho viviente cien leguas a la redonda, cazadores que van en busca de las ?ltimas focas como si fuesen sus enemigos personales, residuos que emponzo?an r?os, lagos y mares. Pero las necedades van siendo de tal calibre, que algunas de esas noticias no resultan ya deprimentes: pasan a la categor?a de alarmantes. No es menester, pues, desalentarse; se podr? volver a los buenos tiempos en que reinaba la santa indignaci?n. Y como dijo el poeta: ?A veces hay silencios / lejanos que nos hablan / desde su lejan?a / mejor que las palabras?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 5:25
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